La Audiencia confirma la responsabilidad del banco en el caso de una pareja británica que compró una vivienda que no se le entregó

La Audiencia confirma la responsabilidad del banco en el caso de una pareja británica que compró una vivienda que no se le entregó

El Banco Popular había sido condenado a devolver 43.000 euros a los compradores, que adquirieron a Aifos un piso en Marbella que no llegó a construirse

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

La Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado una sentencia dictada en primera instancia que condenaba al Banco Popular a devolver a un matrimonio británico los 43.000 euros ingresados a cuenta de una vivienda adquirida a la promotora Aifos que nunca les fue entregada. El tribunal da la razón de esta manera a la pareja, que vio frustrada su intención de trasladarse a Marbella para disfrutar de su jubilación, ante el recurso presentado por la entidad financiera, que deberá asumir también el pago de las costas.

La sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico, señala «la justificada alarma que en la opinión pública ha producido la reiterada comisión de abusos, que, de una parte, constituyen grave alteración de la convivencia social, y de otra, evidentes hechos delictivos». Esta situación, explica la Audiencia Provincial ocasiona perjuicios irreparables «a quienes confiados y de buena fe aceptan sin reparo alguno aquellos ofrecimientos», lo que obliga a establecer con carácter general normas preventivas «que garanticen tanto la aplicación real y efectiva de los medios económicos anticipados por los adquirentes y futuros usuarios a la construcción de su vivienda como su devolución en el supuesto de que ésta no se lleve a efecto.»

La Audiencia da la razón de esta manera a los compradores, representados en este proceso por los letrados de Ley 57 Abogados, coordinadores de SOS Vivienda, y destaca la doctrina del Tribunal Supremo que señala que la entidad bancaria «supo o tuvo que saber que los compradores estaban ingresando cantidades a cuenta del precio de las viviendas de la promoción, tenía la obligación legal de abrir una cuenta especial y separada, debidamente garantizada, y por no haberlo hecho incurrió en responsabilidad».

Además, desestima las alegaciones del banco al afirmar que «como acertadamente señala la Juzgadora de Instancia, no cabe distinguir a efectos de la garantía entre cantidades entregadas antes de celebrar el contrato de compraventa, en el contrato de compraventa o después del contrato de compraventa, o ingresadas en otra entidad, pues el aval alcanza íntegramente a todas las cantidades que se acrediten entregadas por los compradores en razón del contrato celebrado de compraventa de sus respectivas viviendas. Los compradores podrán recuperar lo anticipado junto a los intereses legales y las costas del proceso.

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