Arrestan por robo violento a uno de los condenados por la desaparición de Agnese Klavina en Marbella

Porter, junto a la traductora, durante el juicio de Agnese Klavina. /Francis Silva
Porter, junto a la traductora, durante el juicio de Agnese Klavina. / Francis Silva

Los investigadores consideran que se hizo con un coche, del que tuvieron que arrojarse el conductor y el copiloto tras ser golpeados con una botella de cristal

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Solo 20 días después de haber sido condenado por introducir en un vehículo en contra de su voluntad a la joven letona Agnese Klavina, desaparecida desde la madrugada del 6 de septiembre de 2014 en Marbella, el británico Craig Ian Porter ha vuelto a ser detenido por las autoridades. En esta ocasión ha sido como acusado de haber participado en un robo con violencia de un vehículo, según han informado las fuentes consultadas por este periódico.

Los hechos se registraron a finales del pasado mes de mayo. La investigación se inició después de que fuese hallado un vehículo completamente calcinado en una zona apartada de Estepona. Fue un joven de 29 años el que aportó más datos sobre lo que había ocurrido. Se presentó en la comisaría de la Policía Nacional y denunció que le habían robado el coche. Explicó que se encontraba con dos amigos en el Puerto Deportivo de Estepona cuando iba a subirse a su vehículo, momento en el que les abordaron dos hombres.

Al parecer, utilizando un arma blanca le obligaron a él y a uno de sus acompañantes a subirse al coche, a arrancar y a comenzar a circular. Los dos sospechosos se habrían montado con ellos, amenazándoles y golpeándoles con una botella de cristal mientras iban en el turismo, según han explicado las mismas fuentes. Ante esta situación, el denunciante manifestó que aprovechó un momento de descuido de los asaltantes para parar el coche y bajarse, al igual que su amigo, que, poco después, se habría tirado del vehículo en marcha para huir de los sospechosos.

Al respecto, apuntó que los dos hombres se dieron a la fuga con el vehículo. La investigación de los policías nacionales les condujo hasta un viejo conocido, Craig Ian Porter y otro ciudadano británico, a los que los agentes conocían por actuaciones anteriores. Tras ello, establecieron un dispositivo para localizar y detener a los sospechosos.

Las labores no dieron resultado hasta el pasado lunes, cuando agentes de la Policía Local de Torremolinos arrestaron a los sospechosos. Las fuentes han afirmado que los agentes actuaron porque estaban provocando problemas en un establecimiento, procediendo a identificarles. Fue entonces cuando vieron que estaban reclamados por la Policía Nacional y les arrestaron acusados de los supuestos delitos de robo con violencia, daños y lesiones.

Diez días antes, la Audiencia Provincial le había condenado junto a su compatriota británico Westley Capper en el caso de la desaparición de Agnese. El tribunal aseguró que los hechos fueron constitutivos de un delito de coacciones, por el que impuso una pena de dos años de cárcel a Capper, en calidad de autor, mientras que sobre Porter recayó una condena de seis meses menos un día de prisión como cómplice del delito.

En la sentencia, adelantada por SUR, se indica que aquel 6 de septiembre Agnese se encontraba en discoteca Aqwa Mist, donde conoció a Capper y Porter, con los que bebió y coqueteó, junto a otra mujer. Después de un rato juntos, los británicos invitaron a ambas mujeres a acompañarles al domicilio del primero para «continuar la fiesta, rechazando el ofrecimiento la otra mujer», relata la resolución judicial.

La salida de la discoteca

Sobre las 6.00 horas, los ahora condenados abandonaron la discoteca junto con Agnese y se dirigieron al aparcamiento, donde se encontraba el coche de Capper. Por el camino, Porter se adelantó, acompañado por el portero de la discoteca, y se sentó en el asiento del copiloto.

Agnese y Capper se habían quedado rezagados. Según la sentencia, «la chica se mostró reticente a acompañarles». El británico, que deseaba que les acompañase a su domicilio, «no aceptó el cambio de opinión». Para el tribunal, Capper se aprovechó del «evidente estado de embriaguez» de la joven letona y de su superioridad física, así como de la «presencia de Porter en actitud expectante en el interior del vehículo para doblegar la voluntad de Agnese».

La joven, dice el tribunal, entró en el coche sin intervención de otra persona. «Si bien en algún momento del trayecto Capper llegó a agarrarla, la soltó ante la reacción de la chica, quien no obstante ello fue avanzando hacia el vehículo impulsada por los gestos conminatorios del procesado», según recoge la resolución judicial.

Los jueces subrayan que la letona no opuso resistencia, ni «tampoco intentó abandonar el automóvil posteriormente, a pesar de que el mismo tarda aproximadamente un minuto en iniciar la marcha». A partir de ese momento, captado por las cámaras de videovigilancia, los familiares y amigos Klavina no han vuelto a tener noticias de ella.

Capper y Porter protagonizaron, año y medio después de la desaparición de Agnese Klavina, otro episodio en Marbella. El 9 de mayo de 2016, un Bentley conducido por Capper, en el que viajaba como copiloto Porter, atropelló a Fátima Dorado Para, una cocinera boliviana de 40 años en un paso de peatones de San Pedro Alcántara. La mujer falleció en el hospital. Los acusados emprendieron la huida y fueron posteriormente detenidos en un centro comercial de Estepona.