Absueltos 17 presuntos miembros de la mafia rusa, algunos con lazos en la ciudad

EFE

La Audiencia Nacional ha absuelto a los 17 presuntos miembros o colaboradores con la mafia rusa Tambovskaya y Malyshevskaya, algunos afincados en Marbella, acusados por la Fiscalía de blanquear en España los beneficios que generaban sus actividades delictivas en otros países y cuyas actividades fueron desmanteladas en la llamada 'operación Troika'.

Según los hechos probados que recoge la sentencia, contra la que cabe recurso, en 1996, Petrov, junto con Viktor Gabrilenkoz y Serguei Kouzmine, que se encuentran en rebeldía, se establecieron en Marbella en chalets contiguos, mientras que el acusado Juri Slikov se trasladó a Palma de Mallorca. «Todos ellos se conocían y desarrollaron tanto en España como en el extranjero actividades empresariales» y recibieron también «capitales procedentes de cuentas bancarias» abiertas en distintos países para invertir en España; pero no ha quedado demostrado que participaran en los negocios de los que se les acusa.

El Ministerio Fiscal, que inicialmente llegó a pedir hasta 8 años de cárcel, acabó reclamando condenas de hasta 5 años de prisión para los acusados que pudieron ser juzgados, dado que otros nueve huyeron de la Justicia.

En su sentencia, la sección tercera de lo Penal considera que no ha quedado acreditado que los acusados, entre 1996 y 2008, «prestaran su cooperación o asistencia profesional para recibir en España o gestionar desde aquí el capital y patrimonio» que, según la Fiscalía, procedía de cuentas en el extranjero fruto de actividades delictivas de las organizaciones mafiosas Tambovskaya y Malysheslaya, que operan en Rusia.

Para los magistrados no hay prueba de que todas estas personas prestaran apoyo a la mafia rusa mediante el blanqueo de dinero procedente de sus actividades ilegales o de que pertenecieran a esas organizaciones, ni a otra asociación criminal dedicada a blanquear bienes. «Por muy raras, antieconómicas o poco convencionales que sean las operaciones comerciales o mercantiles en las que invirtieron los encausados, si no se prueba la procedencia de una actividad delictiva de los bienes adquiridos, convertidos, transmitidos, ocultados o encubiertos, no hay delito de blanqueo de capitales», explica la Sala.