Un matrimonio reconoce haber maltratado hasta que murió a un niño de tres años en Marbella

Los procesados ayer durante el juicio junto a sus abogados y al fiscal. /
Los procesados ayer durante el juicio junto a sus abogados y al fiscal.

La pareja, que cobraba de la madre por cuidar al pequeño, mostró su arrepentimiento por lo ocurrido y pidió clemencia al jurado popular

ALVARO FRÍAS

Sentados ante los miembros del jurado popular que les juzgan, con un escueto sí casi ininteligible en la Sala, fueron reconociendo todos y cada uno de los hechos de los que el fiscal les señalaba como responsables. Se trata del matrimonio que está acusado por la muerte de un niño de tres años al que cuidaban en su domicilio de Marbella. Los dos se declararon culpables de lo ocurrido en la vivienda de la localidad costasoleña donde el pequeño, tal y como admitieron, recibía malos tratos de forma reiterada y continuas palizas hasta que murió.

El primero en prestar declaración fue el acusado, tras lo que tomó la palabra su mujer, quien se encontraba visiblemente más afectada, no pudiendo contener las lágrimas en ciertos momentos. Ambos, que se enfrentan a 15 años de prisión cada uno por un supuesto delito de homicidio, reconocieron que se pusieron de acuerdo en enero de 2014 con la madre del menor para hacerse cargo del niño a cambio de una prestación de 300 euros, ya que la mujer no podía cuidarlo por la situación personal en la que se encontraba.

Mientras la pareja solo se dedicaba a admitir cada uno de los hechos, el relato lo iba haciendo el fiscal, que también pide que sean condenados a indemnizar con 120.000 euros a la madre del pequeño. Ésta, sin embargo, se encuentra en paradero desconocido, por lo que no testificará en el juicio, ya que fue expulsada del país porque se encontraba en él de forma irregular.

El representante del Ministerio Público exponía que el menor fue objeto de continuos y reiterados malos tratos que se materializaban en golpes, quemaduras, cortes y otras agresiones. Éstas, siempre según relató el fiscal y admitieron los procesados en la sesión de ayer, se las causaban los acusados debido al carácter inquieto del pequeño.

El acusador público insistió en que el niño de tres años «no pudo soportar las habituales y severas agresiones de los acusados». En este sentido, manifestó que el pequeño que falleció «en patente situación de desnutrición» en mayo de 2014 como consecuencia de una peritonitis «provocada por los múltiples golpes en todo el cuerpo y especialmente a nivel abdominal».

Las últimas horas de vida del menor fueron especialmente dramáticas, ya que la peritonitis le produjo vómitos y un cuadro de dolor muy agudo que fue «ignorado por completo por los acusados», que le privaron de una asistencia médica que hubiera podido evitar su muerte. Los procesados lo reconocieron todo, a la vez que aprovecharon su turno de palabra para mostrar su arrepentimiento y pedir «clemencia» a la Sala por lo ocurrido.