Hallan el cadáver de un bebé en la planta de tratamiento de residuos de Casares

Entrada al Complejo Medioambiental de Casares, donde la Guardia Civil seguía trabajando anoche. /
Entrada al Complejo Medioambiental de Casares, donde la Guardia Civil seguía trabajando anoche.

Un operario del vertedero lo encontró entre las basuras que procesaban en la cinta transportadora y avisó a la Guardia Civil, que investiga el caso

JUAN CANOMálaga

Agentes de la Guardia Civil investigan las circunstancias de la muerte de un bebé cuyo cadáver fue encontrado ayer por la tarde en la planta de tratamiento de residuos de Casares, según confirmaron a este periódico fuentes cercanas al caso.

Todo parece indicar que se trata de un recién nacido no ha trascendido el sexo en un embarazo llevado a término, aunque este extremo deberá ser confirmado en la autopsia, que previsiblemente se realizará hoy en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga.

El hallazgo se produjo a las 18.30 horas, cuando un operario que se encargaba de procesar las basuras en una de las cintas transportadoras descubrió el cuerpo del bebé y alertó a sus compañeros para paralizar la actividad en esa zona de la planta.

Un responsable del vertedero llamó inmediatamente a la Guardia Civil, que a su vez avisó a la comisión judicial. El levantamiento del cadáver se demoró hasta las once de la noche. Al cierre de esta edición, especialistas de Policía Científica de la Benemérita permanecían en el lugar para continuar la inspección ocular.

Los investigadores han acotado la zona de la planta donde se encontró el cadáver para buscar entre los residuos alguna pista que conduzca a averiguar dónde se produjo el alumbramiento e identificar a la madre. En cualquier caso, se trata de una investigación muy compleja, para empezar, por la dificultad para situar la data.

Las basuras que ayer se procesaban en el Complejo Medioambiental de Casares, que gestiona la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, habrían sido recogidas en los últimos tres o cuatro días en cualquiera de las localidades de la provincia a las que presta servicio. La planta trata 300 toneladas de residuos al día procedentes de 11 municipios toda la franja litoral donde residen más de medio millón de vecinos.

El caso tiene un precedente similar en la provincia. En noviembre de 2012, un empleado de Limasa encontró el cadáver de un bebé en el vertedero de Los Ruices, en Málaga capital. Se trataba de un varón dado a luz tras un embarazo a término. Aún conservaba el cordón umbilical.

En aquella ocasión, el hallazgo también se produjo en la cinta transportadora de residuos que se encarga de dirigir la basura hacia una máquina compactadora. El cuerpo del menor se salió de forma fortuita de la cinta, lo que hizo que el operario se percatase de su presencia. Inmediatamente, paralizó el proceso y, al comprobar que se trataba de un bebé humano, dio aviso a la policía.

Inicialmente, la policía barajó dos hipótesis sobre el suceso aún por resolver, que son las mismas que también maneja ahora la Guardia Civil en el caso del vertedero de Casares. Por un lado, que el feto hubiera sido expulsado muerto y, tras el parto, sus progenitores hubieran intentado deshacerse del cuerpo arrojándolo al contenedor de basura.

La otra opción era que el niño naciera con vida y hubiese fallecido después, ya sea por causas naturales o como consecuencia de un acto violento. La autopsia detectó entonces varias fracturas producidas en vida y confirmó la segunda hipótesis: había sido un infanticidio.