La rotura de dos tuberías inunda una veintena de viviendas y garajes en Estepona

Bomberos actuando en el interior de los aparcamientos./
Bomberos actuando en el interior de los aparcamientos.

La empresa Acosol investiga el origen de la avería en las antiguas conducciones y abre un servicio para atender las reclamaciones de los afectados

MÓNICA PÉREZMarbella

Habían pasado apenas unos minutos de las once de la noche cuando un fuerte golpe casi les levantó del sofá en la noche del viernes. Los vecinos de la urbanización Costa Galera asistían entonces a la dramática imagen de un gran caudal de agua que empezaba a correr anegando todo a su paso. Solo unas horas después de que los técnicos hubieran actuado en la zona tratando de cortar la conducción averiada, una segunda tubería reventaba. El resultado final: casi una veintena de viviendas inundadas -algunas con importantes daños-, al igual que los garajes de la planta tercera de la comunidad Costa Galera Park.

«Pensábamos que se había desbordado un río», explicaba uno de los afectados a primera hora de la mañana, cuando los efectivos de Bomberos y Protección Civil de Estepona aún se afanaban en el achique de aguas tras muchas horas de trabajo. En algunos casos, el agua alcanzó el medio metro de altura. Dos personas tuvieron que ser evacuadas por los bomberos desde la parte trasera de su casa. Según explicó el jefe de Bomberos, José Manuel Borrego, la integridad de estos vecinos no corría peligro, pero sí se les ayudó a abandonar la vivienda dado que el agua embalsada impedía ya ver el camino por el que debían transitar.

El gran caudal de agua llegó hasta la autovía A-7, si bien no afectó a la circulación.

Los servicios operativos y el personal de los departamentos técnico, de atención al usuario y de relaciones institucionales de la empresa de aguas Acosol, que da servicio a los once municipios de la Mancomunidad de la Costa Occidental, se desplazaban en la mañana de ayer hasta la zona para comprobar los daños y anunciar la apertura de un servicio de reclamaciones para los afectados.

De momento se siguen investigando las causas de las roturas de las dos tuberías. Fuentes de Acosol apuntaron a la antigüedad de las conducciones, algunas de ellas con más de 30 años de vida. Al parecer, la gran cantidad de agua liberada provocó que al cerrar la primera tubería, una segunda terminara reventando, incapaz de aguantar el volumen.

«Las maniobras que se han realizado para solventar el problema han conllevado cierta dificultad, pero nuestros equipos han realizado las acciones necesarias al respecto», explicaron desde la empresa de aguas.

Según indicaron, no fue necesario el corte del suministro, aunque sí se dieron bajadas en la presión en el momento de realizar las maniobras. En la zona de la comunidad de Galera Park, el suministro quedó supeditado a las reservas del depósito que Acosol dispone en dicha urbanización.

Durante toda la jornada los vecinos se afanaban en limpiar el barro arrastrado por el agua al interior de sus casas. Se espera que la primera tubería tarde aún entre cuatro y cinco días en estar reparada.