El edifico de la ESME abre las puertas como centro de formación privado en Estepona

Edificio que iba a albergar la Escuela de Seguridad Municipal (ESME). :: L.P./
Edificio que iba a albergar la Escuela de Seguridad Municipal (ESME). :: L.P.

El recinto que iba a albergar la Escuela de Seguridad interrumpió su construcción en 2008 y se retomó el pasado año tras su concesión

LEANDRO PAVÓN

Tras más de ocho años en los que comenzó la construcción de la Escuela de Seguridad Municipal de Estepona (ESME), el recinto situado junto a la Jefatura de la Policía Local comenzará a tener vida en su interior. Después de la paralización de su edificación en 2008 por los impagos a la constructora, el pasado año el Ayuntamiento sacó a licitación su explotación. El resultado fue que ayer abrió sus puertas convertida en un centro de formación privado para la preparación para oposiciones; de Seguridad Privada como centro homologado por el Ministerio de Interior; de cursos para desempleados, deformación a trabajadores, y de centro de idiomas, informática y certificados de profesionalidad.

El contrato de la empresa adjudicataria, Ecos Estepona, con el Consistorio comprendía una inversión por parte de la mercantil de más de 140.000 euros en obras de adaptación y adecuación de las instalaciones, además de la puesta a punto de las dependencias al encargarse de la electricidad, el agua, la eliminación de humedades y la instalación de un ascensor. La concesión tendrá una duración de 25 años con un canon anual de 3.000 euros.

Durante los últimos años, el posible uso de ese edificio se fue modificando periódicamente. Ya en 2009, la entonces concejala de Seguridad Ciudadana, Francisca Bernal, afirmó que no tendría el uso previsto de formar a policías, bomberos y voluntarios de Protección Civil, a que el Ayuntamiento no podía asumir económicamente ese gasto. Las opciones que se barajaban eran instalar una escuela de hostelería, un centro para la formación y el fomento del empleo o un albergue.

Ofrecimiento a la UMA

En 2012 el uso de este edificio volvió a salir a la palestra, ya que el actual alcalde, José María García Urbano, le propuso a la rectora de la UMA en aquel entonces, Adelaida de la Calle, que el campus universitario que estaba proyectado en la ciudad podría ubicarse en este recinto en vez de en el desarrollo urbanístico en el que estaba planeado y que al final no pudo ser llevado a cabo.

Según apuntaron desde el Ayuntamiento, la apertura de este centro se une a la reactivación de edificios que estaban en desuso, y se refirieron al nuevo Parque de Bomberos que estaba sin terminar desde 2007 y se inauguró en 2012, o a la optimización de espacios para fines culturales en la Casa de la Juventud y la Casa Consistorial

El edificio ocupa una superficie de 891 metros, cuenta con dos plantas y dispone de más de una veintena de aulas, biblioteca y salón de usos múltiples, entre otras dependencias. La empresa concesionaria afirmó que en esas instalaciones también se convertirán en un centro de apoyo a emprendedores, habilitando una zona de coworking.

Entre los servicios que ofrecerán a las empresas destaca la Implantación y Gestión de Sistemas de Calidad; Seguridad Informática; facturación electrónica; cursos de formación; diseño web y redes sociales.