Luis Pineda: «Ya no hay hipotecas como las de antes, pero aún se firman con cláusula suelo»

Luis Pineda, junto al toro expuesto en el hotel Kempinski. /
Luis Pineda, junto al toro expuesto en el hotel Kempinski.

El presidente de Ausbanc impulsó la apertura de una oficina en Málaga y el pasado año lo hizo en Marbella

LEANDRO PAVÓNEstepona

Pese a ser malagueño de nacimiento, el presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), Luis Pineda, elige su tierra natal para tomar vacaciones al estar todo el año alejado de ella. Durante estos días disfruta de la costa de Estepona y antes de comenzar la entrevista comenta lo que disfrutó del concierto de Alejandro Sanz en Starlite hace unas noches. Pese a tener varias jornadas de asueto, laboralmente no tiene descanso, y es por ello que suma más de 500 asociados entre empresas y particulares en las oficinas de Málaga y Marbella.

-Hace unas semanas se cumplió el primer aniversario de la apertura de la delegación de Ausbanc en Marbella. ¿Cuál es su balance?

-Ha sido un éxito. Había una gran demanda por saber de Ausbanc ya que en Málaga hubo un enorme boom inmobiliario, y nos da muchísima satisfacción estar dándole cobertura a personas con negocios o casas de millones de euros y gente popular. A alguien le ahorras 800 euros al mes de cuota hipotecaria y te da un alivio enorme, pero cuando le ahorras a alguien 89 euros y resulta que gana 700, la alegría es igual o mayor.

-¿Cómo es la reacción de esos consumidores?

-La gente llora. A mí me han dado un abrazo en el Paseo Marítimo diciéndome que les había alegrado las vacaciones. Y el otro día en Estepona no me cobraron al cortarme el pelo, el peluquero me dijo que le había bajado la hipoteca.

-¿Por qué se decidió Ausbanc a desembarcar en Marbella?

-Las oficinas de Málaga y de Marbella las promoví de forma un poco egoísta. En verano la gente me llamaba como al médico. Hasta una persona de un ayuntamiento me llegó a mandar un coche de la Policía a la piscina de la urbanización para llevarme a revisar el estado de los préstamos con los bancos. El daño reputacional fue enorme porque aparecieron dos guardas allí, delante de todos los vecinos. Tras ese episodio monté la oficina aquí.

-¿Qué reclamaciones hacen los residentes extranjeros?

-Suelen acudir tras oír que la cuota que pagan por un préstamo con garantía hipotecaria es mucho más elevada de lo que debería por la cláusula de suelo. También reclaman el coste de las transferencias porque, principalmente con los ingleses, al manejarse en otra divisa además del coste de la transferencia, el tipo de cambio a veces es muy perjudicial. Les cobran dos conceptos que en definitiva es el mismo.

-¿Es complicado mantener relaciones empresariales con los bancos mientras se pleitea con ellos?

-Para nosotros era necesario tener un medio de comunicación, y además, tenía que tener credibilidad. Por eso, los anunciantes tenían que confiar en el soporte para ofrecer sus productos. Era esencial que en la publicidad de nuestra publicación estuvieran bancos. En ella se ha llegado a publicar un anuncio de un banco y en la página de al lado una explicación de por qué ese anuncio era ilegal.

-¿Qué parte de culpa tienen los bancos de la crisis?

-El 97,8 por ciento. No hubiese habido crisis si la gobernanza del sistema financiero en todas sus patas como son las entidad bancarias, las cajas de ahorro o los supervisores, no hubieran fracasado. Nosotros estábamos allí apuntando con el dedo y demandando en los tribunales, pero no teníamos suficiente entidad como para ser el muelle contra el que estas olas devastadoras chocasen. Al revés, nosotros deberíamos haber tenido el apoyo de las administraciones, pero estaban del otro lado.

-Las cláusulas suelo son las que más fama os han dado ¿Cómo es la situación en Málaga?

-Quedan decenas o cientos de miles. Hay que tener en cuenta que Málaga es una de las ciudades donde más se ha construido de España, por lo que el subyacente financiero son las hipotecas. Aquí ha habido hipotecas para aburrir, por lo que se necesita ese efecto sanitario ya no de renegociación, sino de tramitación judicial.

-¿Es contraproducente renegociar con el banco?

-Nos consta que hay entidades que están ofreciendo, fuera de tiempo y lugar, un pacto dañino para el cliente. Engañan una vez al cliente y pretenden hacerlo una segunda. Esto es un error estructural, porque aunque el pacto no fuese malo, ni es el correcto ni ofrecen indemnización por el daño causado por la pérdida.

-Ahora que se está reactivando el sector inmobiliario ¿Se están repitiendo los errores del pasado?

-Hipotecas con las mismas condiciones no, pero cuidado porque todavía las hay con cláusula suelo, que son casos que destrozan el concepto de intermediario financiero. Un banco es el intermediario entre un bien preciado que es el dinero y alguien que lo necesita. Si el intermediario financiero es eficiente, lo que hace es ajustar sus precios al coste del producto. Si no es capaz de hacerlo, es un mal intermediario.

-Otro efecto de la crisis fue el cierre de sucursales bancarias. ¿Eso afecta a la atención al cliente o es que había una sobrerrepresentación de entidades?

-El daño de que cierre alguna sucursal en centros urbanos muy habitados es minúsculo comparado con el beneficio que puede ofrecer, que es la reducción del gasto del banco, por lo que puede ofrecer precios más correctos, y además, dejar locales para que sean ocupados por otros que le den más vida y propicien más empleo que los propios bancos.

-Uno de los últimos movimientos que sufrió el sector bancario fue la absorción de Barclays por Caixabank. ¿De qué deberían estar atentos los usuarios?

-Ahora tendrían una magnífica oportunidad para revisar su relación con la entidad y en su caso mejorarla o cambiarse. La gente tiene que buscar oportunidades ya que esta operación es como cuando llega septiembre o enero, que la gente se marca nuevos objetivos. En todo caso, deberían revisar los extractos bancarios durante los primeros meses porque es muy ordinario que ocurran errores. El acoplamiento de sistemas informáticos provoca muchas disfunciones. Las consultas sobre este respecto aumentan en Ausbanc cada vez que hay una fusión.

 

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