El Supremo confirma la prisión a tres hermanos por dar una paliza a una pareja de gays

"No voy a parar hasta que os mate, maricones", increpó uno de los condenados durante la agresión, que tuvo lugar en Estepona en 2008

EFEEstepona

El Tribunal Supremo ha confirmado la pena de cuatro año y seis meses de prisión que la Audiencia de Málaga impuso a tres hermanos por agredir a una pareja de gays que paseaba por Estepona.

En una sentencia el alto tribunal recuerda que la pareja se encontró entre las nueve y las diez de la mañana del 21 de junio de 2008 en una calle de la urbanización Sun Beach de la citada localidad malagueña con uno de los hermanos, Isidro L.F., momento en el que comenzó una discusión entre ellos en la que este último les dijo: "No voy a parar hasta que os mate, maricones".

Además, Isidro L.F. agredió a uno de los gays, P.C.A.C., a quien ocasionó un traumatismo, por lo que éste se trasladó con su pareja, J.M.L.C., a un centro médico.

Cuando la pareja iba a salir del recinto de dicho centro sobre las diez y media de la mañana con su coche se les acercaron en otro automóvil los tres hermanos que comenzaron a agredirles dentro de su vehículo.

P.C.A.C. consiguió salir del mismo tratando de darse a la fuga hacia la puerta de urgencias del hospital para protegerse pero fue perseguido por los tres hermanos que siguieron golpeándole.

Ante el tumulto producido acudieron al lugar diversas personas y los agresores huyeron en su coche.

El Supremo mantiene le referida pena de prisión para los hermanos así como la prohibición de comunicarse con los agredidos y aproximarse a ellos a menos de cien metros por un plazo superior en cinco años a la condena establecida.

Asimismo, deben indemnizar en unos 13.600 euros a P.C.A.C. y en 360 a J.M.L.C..

El alto tribunal explica que entre las lesiones que sufrió P.C.A.C. se encuentra la pérdida de los dientes incisivos centrales, considerada por la jurisprudencia del Supremo como determinante de deformidad, en este caso además con pérdida de masa ósea que complicó la reparación, por lo que procede la indemnización fijada.

El Supremo establece que la circunstancia agravante aplicable al caso es la de abuso de superioridad y no la de alevosía que aplicó la Audiencia Provincial aunque aclara que esta circunstancia no afecta a la pena impuesta. EFE