La jueza Pilar Ramírez volverá a la Audiencia tras cuatro años de suspensión

Pilar Ramírez, en una imagen de 1999. /
Pilar Ramírez, en una imagen de 1999.

El TSJA aprueba su ingreso 15 años después de que fuera apartada de la carrera por no abstenerse en asuntos familiares cuando era decana de Marbella

MONTSE MARTÍN

El 26 de enero de 2000 la jueza Pilar Ramírez fue expulsada de la carrera judicial y cesó automáticamente de su puesto como magistrada de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Málaga. El motivo, no haberse abstenido de intervenir cuando era juez decana de Marbella en un asunto relacionado con el Ayuntamiento, presidido entonces por Jesús Gil , en el que sus familiares tenían intereses indirectos. Mas tarde, en 2002, la expulsión fue anulada por el Tribunal Supremo que rebajó la sanción a cuatro años de suspensión. Ahora, quince años después, Pilar Ramírez Balboteo vuelve a la Audiencia de Málaga. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ya ha dado el visto bueno para su incorporación en comisión de servicio hasta que salga la plaza de titular.

Actualmente Pilar Ramírez es jueza decana de Torremolinos, donde ha trabajado tras su vuelta al ejercicio activo de la magistratura en 2003, cuando finalizó su suspensión. Alcanzar la Audiencia de Málaga parece haber sido su objetivo desde entonces. Terminar donde lo dejó cuando le comunicaron que tenía que colgar la toga.

En 2013 intentó hacerse con una plaza en una de las salas civiles, pero no tuvo suerte. Se la arrebató Nuria Orellana, una colega especializada en derecho Mercantil, uno de los requisitos que exigía la convocatoria para adjudicar el puesto. Sin embargo, la oportunidad le ha llegado ahora, mediante una comisión de servicio de seis meses mientras el Ministerio de Justicia crea una plaza de titular para la Sección Sexta de la Audiencia de Málaga, que lleva asuntos civiles. El TSJA ya le ha dado luz verde. Lo hizo el pasado 24 marzo. Ahora solo queda que su nombramiento sea ratificado por el Consejo General del Poder Judicial.

En la Sección Sexta, Pilar Ramírez se reencuentra con un viejo compañero, su presidente Antonio Alcalá, que lo es también de la Audiencia de Málaga, quien desarrolló gran parte de su carrera judicial en Marbella, donde estuvo destinado trece años en los tiempos en los que Jesús Gil era el tododopoderoso alcalde.

La jueza no compartirá despacho, pero si planta y reuniones con otro antiguo compañero, la persona que tuvo que comunicarle su expulsión de la carrera judicial: Manuel Torres Vela, presidente de la Audiencia de Málaga en 2000. Después de varios años como vocal del Consejo General del Poder Judicial, Torres Vela volvió a Málaga a su puesto de presidente-magistrado de la Sección Cuarta.

Jueza a los 22 años, hija de un exoficial de juzgado y hermana de un abogado, desarrolló las funciones de decana en los juzgados de Marbella cuanto saltó el escándalo. Pilar Ramírez no podía ejercer como juez en ese municipio de menos de 100.000 habitantes en el que tanto su hermano como su padre tenían intereses económicos. Pero lo hacía. Y participó en asuntos en los que era parte el Ayuntamiento de Jesús Gil, a pesar de que su familia había firmado convenios urbanísticos con el Consistorio. El Consejo del Poderl Judicial la expulsó de la magistratura. Tres años después, el Tribunal Supremo entendió que los hechos no eran tan graves como para merecer la expulsión, a pesar de reconocer el «ostensible y profundo ataque a la imparcialidad judicial», y rebajó la sanción a una suspensión de cuatro años.