Los nuevos partidos abren un panorama de incertidumbre a dos meses de las municipales

Los nuevos partidos abren un panorama de incertidumbre a dos meses de las municipales

La entrada de Podemos y Ciudadanos en el mapa político de Marbella multiplica los interrogantes sobre la futura conformación del Ayuntamiento

HÉCTOR BARBOTTAMarbella

¿Conseguirá el PP recuperar la vía de agua de los votos que se le escaparon hacia Ciudadanos? ¿Podrá el PSOE mantener la fortaleza que el pasado domingo le permitió situarse a mil votos y a un solo concejal del PP si se extrapolaran los votos? ¿Conseguirá Podemos repetir resultados en unas elecciones municipales a las que acudirá diluido en una marca diferente? ¿Tiene estructura Ciudadanos para afrontar unas elecciones municipales en Marbella? ¿Corre el riesgo Izquierda Unida de perder su representación municipal ante el empuje de Podemos? ¿Qué comportamiento electoral han tenido los electores de Opción Sampedreña en las elecciones del pasado domingo?

Detrás de estos interrogantes se esconden las respuestas que permitirían saber cómo quedará configurada la corporación municipal de Marbella que surja de los comicios municipales de mayo. Las elecciones autonómicas del pasado domingo se presentaban con no menos incógnitas, sobre todo en relación con el comportamiento de las formaciones políticas inéditas. Pero su resolución con los resultados ya sobre la mesa no ha hecho más que plantear nuevas preguntas para este año electoral que tiene el 24 mayo su próxima, aunque no última, estación.

El bipartidismo ha salido muy resentido de estas elecciones por la fuerza con la que han irrumpido los nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos, a quienes han votado uno de cada cuatro ciudadanos que han acudido a las urnas. Frente a un 80,84 por ciento de votos que sumaban PSOE y PP en las elecciones autonómicas de 2012, tres años después la suma de ambos apenas supera el 61,77 por ciento de los sufragios. Una pérdida de 19 puntos. San Pedro fue la plaza en la que el bipartidismo se mantuvo con más fuerza, y Las Chapas, el distrito donde retuvo menos votos a causa de la debilidad socialista.

No obstante, y siempre en relación con las autonómicas de 2012, la mayor sangría la sufrió el Partido Popular, que perdió más de 5.500 votos, frente a los 720 que el PSOE se dejó en el camino. Izquierda Unida también sale seriamente tocada, con 2.215 votos menos que hace tres años, lo que colocaría a la coalición, con el 5,62 por ciento de los sufragios, al borde de quedarse fuera del Ayuntamiento si repitiera resultado en dos meses. La aplicación de la Ley DHont requiere de obtener el 5 por ciento de los votos para entrar en el reparto de escaños.

Más peso a la izquierda

Esta debacle de Izquierda Unida se produce a pesar de que lo que podría llamarse campo progresista ha aumentado su peso en el cuerpo electoral de Marbella. Si se suma el respaldo obtenido por el PSOE, IU y Podemos, el sector comprendido entre la izquierda y el centroizquierda obtuvo el pasado domingo en Marbella el 49,33% frente al 45,44% que se obtendría de la suma de PP, Ciudadanos y UPyD. Hace tres años, el balance favorecía a las fuerzas conservadoras y de centro derecha con un 51,23% frente al 44,83% de la izquierda.

En Marbella, no son pocos los interrogantes que han encontrado respuesta el pasado domingo. La primera era saber si después de las elecciones al Parlamento Europeo de mayo del año pasado, en las que el PSOE volvió a ganar en Marbella por primera vez después de una década de victorias electorales del Partido Popular. La respuesta ha sido negativa para los socialistas, que han vuelto a caer ante el PP, aunque con un margen de 1.000 votos frente a los casi 6.000 que los separaron tres años antes, en las andaluzas de 2012. Una extrapolación de resultados -ejercicio más que arriesgado, sobre todo teniendo en cuenta que OSP sólo concurre a las municipales- traduciría esa ventaja para el PP en solamente un edil (10 del PP ante nueve del PSOE), y dejaría la gobernabilidad del municipio en manos de Podemos, que con cuatro ediles podría tener la llave de la Alcaldía.

Sin embargo, la citada ausencia de OSP convierte a esta extrapolación en un ejercicio de difícil concreción llegado el momento, dado también que es precisamente en San Pedro donde el PSOE consigue recortar su distancia con el Partido Popular. Tal y como ya sucedió en las elecciones europeas de hace diez meses, los socialistas se imponen en ese núcleo de población, donde consiguen el 34,4 por ciento de los votos y una diferencia de cuatro puntos con el Partido Popular.

San Pedro fue el distrito en el que los socialistas se mostraron más fuertes y el único en el que superaron la barrera del 30 por ciento de los votos. Lo hicieron con holgura, al conseguir un 34,4 por ciento frente al 30,1 por ciento del Partido Popular. En este distrito, donde Podemos obtuvo el 13,5 por ciento de los sufragios con un total de 1.540, Ciudadanos alcanzó su peor resultado, ya que con 1.068 votos se quedó ligeramente por debajo del 10 por ciento. Este partido, por el contrario, consiguió su mayor apoyo en el tradicional feudo del PP en Las Chapas, donde consiguió el 16,6 por ciento de los votos y se situó a menos de un punto porcentual del PSOE.

Para Podemos, el mejor resultado vino en Nueva Andalucía, donde se situó por encima del 15 por ciento del total de sufragios válidos.