La Fiscalía retira la acusación contra el preso más antiguo de España por el robo en El Corte Inglés de Banús

Miguel Montes Neiro, durante su detención, en una imagen de archivo./
Miguel Montes Neiro, durante su detención, en una imagen de archivo.

Varios particulares sí le han llevado ante el juez para responder de un supuesto delito de receptación, por el que piden un año de prisión

ALVARO FRÍAS

Llevaba poco más de un año en libertad, después de haber sido indultado por el Gobierno, sin embargo, la Policía volvió a cruzarse en su camino. Miguel Montes Neiro, arrestado en numerosas ocasiones por perpetrar diferentes actos delictivos, caía de nuevo en manos de los agentes, en este caso, de los que investigaban el robo millonario de joyas en El Corte Inglés de Puerto Banús, que se produjo en noviembre de 2012. Conocido como el preso más antiguo de España, ya que ha permanecido más de 36 años tras las rejas, Montes Neiro fue detenido por un supuesto delito de receptación, una acusación que la Fiscalía ha retirado cara al juicio que se celebrará el próximo lunes en relación a estos hechos en la Audiencia Provincial, según se recoge en el escrito de acusación del Ministerio Público, al que ha tenido acceso este periódico.

Tras el robo en el centro comercial, los asaltantes debían colocar las más de 500 piezas sustraídas, que fueron valoradas en unos 4,7 millones de euros, por lo que acudieron a Montes Neiro para establecer una red de contactos de receptadores. Así lo determinó la investigación de los agentes, en la que se le acusaba de haber asistido a reuniones en las que se trataba la forma en la que se iba a dar salida al botín.

Pero, finalmente, la Fiscalía ha decidido no acusarle y solicitar el sobreseimiento provisional de la causa contra Montes Neiro. Aun así, por el momento, no podrá evitar sentarse ante los magistrados de la Sección Tercera que se encargarán de juzgar el caso. La razón es que los particulares perjudicados por el robo, como la joyería Gómez y Molina o varias aseguradoras, sí han mantenido su supuesta culpabilidad de un delito de receptación.

Según los escritos de las acusaciones particulares, se considera que Montes Neiro participó en los hechos tras el asalto a El Corte Inglés. Relatan que formó parte del proceso de ofrecer joyas a potenciales compradores y obtener así un beneficio económico, por lo que piden para él un año de prisión y, en el caso de la joyería Gómez y Molina, eleva esta solicitud a un año y cuatro meses de cárcel.

Por el contrario, la Fiscalía sí acusa a otras tres personas de un supuesto delito de receptación por el que pide hasta dos años de prisión. Pero las solicitudes de penas más altas son para los cuatro individuos considerados como los cabecillas de la organización, que se encuentran ingresados en prisión. Entre ellos está un empleado de seguridad del centro comercial.

Simularon ser trabajadores

Siempre según el relato del Fiscal, el domingo 18 de noviembre de 2012 tres de los asaltantes se presentaron en la puerta de entrada de El Corte Inglés simulando ser trabajadores. Allí les abrió paso el vigilante que estaba asociado con ellos.

Ya en el interior del establecimiento, encañonaron al responsable y a otros dos miembros de seguridad, a los que exigieron las llaves de los mostradores de joyas y los discos duros donde se graban las imágenes de las cámaras de vigilancia. Cubiertos con pasamontañas, maniataron y taparon la cabeza a los vigilantes y a otros tres trabajadores que estaban realizando obras en El Corte Inglés.

Tras ello, forzaron los mostradores para apoderarse de joyas y relojes de diversas firmas, tasados en 4.7 millones de euros. De ellos, los agentes recuperaron un poco menos de la mitad. Finalmente se dieron a la fuga en un coche que robaron a uno de los miembros de seguridad.

En concreto, la Fiscalía acusa a estos cuatro procesados de hasta seis delitos de detención ilegal y uno de robo con violencia. El Ministerio Público también considera a tres de ellos responsables de un delito de robo de vehículo y, a uno, de tenencia ilícita de armas. Así, solicita penas para estos acusados de entre 41 y 34 años de cárcel.

Para los cuatro principales procesados, ya que hay otros tres por receptación, también se solicita una indemnización millonaria. Siempre según el escrito de la Fiscalía, la suma supera los 2,4 millones de euros.