La mochila de los alcaldes

Los recortes marcan un mandato que deja numerosos proyectos por el camino, aunque incorpora destacadas apuestas que en el caso de Marbella se centra en el Plan del Centro

JESÚS HINOJOSAMálaga

Iniciado 2015, y a dos meses y medio de que el próximo 31 de marzo expire el plazo que tienen los alcaldes para cortar cintas de inauguración o poner primeras piedras de nuevos proyectos, cabe hacer balance de los logros y asignaturas pendientes de los regidores de las principales localidades de la provincia, todos ellos alcaldes del Partido Popular que van a repetir como cabezas de lista del partido para las elecciones municipales del 24 de mayo. Pasados cuatro años desde la última cita con las urnas para escoger a los gobernantes locales, cada uno llega a los próximos comicios con una mochila distinta. La persistencia de la crisis económica, ya instalada en la campaña electoral de 2011, y los consiguientes recortes presupuestarios han hecho que una buena parte de sus promesas se queden por el camino. Otras sí han podido materializarse o iniciarse, e incluso han aparecido algunos proyectos singulares que no estaban previstos al inicio del mandato. En cualquier caso, la suerte ya está prácticamente echada en lo relativo a la carta de presentación con la que los alcaldes de la capital, Marbella, Vélez-Málaga, Antequera, Ronda y Mijas volverán a presentarse ante los ciudadanos para pedir su voto.

En el caso de Marbella, se ha logrado el bulevar de San Pedro y se ha apostado por el proyecto destinado a la peatonalización de calles del centro. Se ha quedado pendiente, aunque los trámites han arrancado, el parque de 25.000 metros cuadrados en Las Albarizas. Tampoco el nuevo recinto ferial, como tampoco la ampliación del puerto de La Bajadilla, proyecto en el que el Ayuntamiento participa como socio minoritario del jeque Al Thani en la empresa concesionaria.

A punto de culminar se encuentran otros proyectos destacados para la ciudad como la rehabilitación del Trapiche de Guadaiza, transformado en centro cultural; el aparcamiento Francisco Norte y el área deportiva de la cubierta del recinto; y el esperado centro deportivo de Miraflores, que tiene previsto abrir sus puertas en marzo.

En la capital, Francisco de la Torre culmina el que prácticamente supone su tercer mandato desde su llegada a la Alcaldía en mayo de 2000 por la renuncia de Celia Villalobos para ocupar una cartera ministerial. En las elecciones de 2011, enarboló veinte grandes promesas de las que cinco de ellas no dependían exclusivamente del impulso del Ayuntamiento, sino también del de otras administraciones públicas, y no se han materializado aún. Es el caso del proyecto para la integración en la ciudad del cauce del Guadalmedina, aún sin definir pese al concurso de ideas que se realizó en 2012; del Auditorio de la Música, aparcado tras la disolución del consorcio que iba a promoverlo en la plataforma de San Andrés; el hotel en el dique de Levante, un proyecto liderado por la Autoridad Portuaria; del suelo para el tercer hospital en la zona este, algo que depende en todo caso de la decisión de la Junta de Andalucía; y de la conexión con el paseo marítimo de Torremolinos, actuación recientemente anunciada junto con la Diputación Provincial.

De las otras 15 grandes promesas, solo cinco ya han sido realizadas o ejecutadas en una gran parte. Se trata del bulevar sobre el soterramiento del AVE, cuya primera fase ya estaba activada antes de las elecciones de 2011 y que se abrió al uso ciudadano en la primavera del año pasado; el Soho o Barrio de las Artes al sur de la Alameda Principal, iniciativa desplegada a nivel urbanístico con desiguales resultados para fomentar la actividad comercial y cultural en la zona; el centro para ensayos de bandas de música junto a la estación del AVE; un edificio en el Parque Tecnológico gestionado por Promálaga para albergar proyectos empresariales de emprendedores; y la implantación del llamado monedero digital, un sistema para pagar en establecimientos con el teléfono móvil que, en realidad, ha sido desarrollado por la empresa privada Momo Pocket, aunque con apoyo del Ayuntamiento.

Parques

Hay otras tres importantes actuaciones ya iniciadas, aunque de una manera aún muy incipiente. Una de ellas es la conversión de los terrenos de antiguo campamento Benítez en parque público. El equipo de gobierno municipal ejecutó a finales de 2013 cuatro proyectos por valor de casi un millón de euros para emprender el acondicionamiento de los suelos, pero no siguió adelante con el resto de las obras, que no se han reanudado desde entonces, porque actuó sin tener aprobado previamente el plan urbanístico para la zona, un trámite que aún está pendiente del visto bueno de la Junta de Andalucía.

Las otras dos son la creación igualmente de un parque en los suelos del cementerio de San Rafael, iniciado en una primera fase por valor de 579.860 euros, y la construcción del llamado Centro de Raqueta, para el que está en marcha la urbanización de la parcela en la que se levantará, junto al complejo de piscinas Inacua. Este proyecto, que englobará pistas de tenis y de pádel, ha estado envuelto en polémica después de que una de las empresas que aspiraban a desarrollarlo llevara a los tribunales el proceso de adjudicación a otra.

Se quedan por ahora en el cajón otras siete de las grandes promesas electorales del alcalde. Entre ellas destaca la creación de un potente equipamiento cultural, compatible con el uso de mercado, en la manzana del clausurado cine Astoria, junto a la plaza de la Merced. Cuatro años después de que el Ayuntamiento cerrara la compra del edificio por 20,7 millones de euros, y tras haber anunciado que para este pasado diciembre sería aprobado el pliego de condiciones del concurso para ceder la construcción y explotación del proyecto a un privado, De la Torre anunció que la actuación quedaba aparcada 'sine die' porque aún no estaba suficientemente madura. De fondo, la escasa confianza que suscitan en el gobierno local las sociedades que han mostrado interés por presentarse al concurso.

Gibralfaro

Cerca del Astoria, también queda aparcado el plan especial para abrir el Monte Gibralfaro a los ciudadanos como un gran parque urbano, y poner en valor sus valores naturales, paisajísticos e incluso arqueológicos, según se proyectó en 2007. El Área de Medio Ambiente, a través de la contrata del mantenimiento de jardines históricos de la ciudad, va a ejecutar en los próximos meses tres rutas para senderistas y una para ciclistas que suponen una versión muy reducida de aquel ambicioso proyecto, que De la Torre quería completar con la construcción de un funicular, también prometido y luego descartado.

En el terreno urbanístico, tampoco se ha materializado la llamada Manzana Verde, un proyecto para construir un nuevo barrio de casi mil viviendas, la mayor parte protegidas, en los terrenos que ocupan las sedes de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT) y del Área de Servicios Operativos. Y en lo relativo al ámbito de las tradiciones y la cultura, no se ha llevado a cabo el uso permanente del real de la feria, el parque de los verdiales en Puerto de la Torre ni el uso cultural y ciudadano de la antigua prisión en Cruz del Humilladero. En el último debate sobre el estado de la ciudad, De la Torre anunció que en 2015 empezarían las obras para que este espacio pueda albergar talleres de artistas plásticos y salas para agrupaciones musicales.

Al margen de las veinte grandes promesas del alcalde pero también incluidas en su programa electoral, tampoco han salido adelante la recuperación de los Baños del Carmen y la mejora de los paseos marítimos de Pedregalejo y El Palo -si bien estos asuntos dependen también de Costas-, el plan de videovigilancia para los polígonos ni la apertura del clausurado Museo del Císter, entre otros.

No obstante, a lo largo del mandato han surgido dos grandes proyectos culturales que pueden convertir a Málaga en un referente cultural y turístico a nivel nacional e internacional, como son una sede del Centro Pompidou en el Cubo del puerto, cuyas obras están en marcha con la previsión de acabar para la primavera, y otra del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo en Tabacalera, para la que ya se habilita también la planta situada sobre el Museo del Automóvil. Además, también está previsto que comience ya la remodelación del mercado de la Merced como espacio comercial y cultural.

El panorama no es muy diferente en el resto de la provincia, donde las estrecheces presupuestarias han desinflado en gran medida las expectativas plasmadas en los folletos electorales de 2011. En Vélez-Málaga se ha culminado el jardín en El Cerro pero no los paseos marítimos y los planes de VPO, entre otros proyectos. Los logros del gobierno popular en Antequera se deben en gran medida al apoyo económico de la Diputación. La gestión de la alianza de PP y PA en Ronda deja un balance agridulce con varias actuaciones importantes sin ejecutar como un polígono tecnológico. Y en Mijas se ha avanzado en la senda litoral pero se queda pendiente la remodelación de la plaza Virgen de la Pena, entre otras cuestiones.