«Lo mejor para el futuro de mis hijos sería que se criaran en Suiza»

Julio López Repiso. Conserje con funciones de técnico y logística

Julio López Repiso en el Lago de los Cuatro Cantones. /
Julio López Repiso en el Lago de los Cuatro Cantones.
MAR GARCÍA

Hace siete años, Julio López se quedó sin trabajo y tras pasar tres años sin encontrar un empleo, tomó la decisión más dura de su vida: ir en busca de trabajo a Suiza, país donde se crió y dejar atrás a su mujer y a sus dos hijos que viven en Fuente de Piedra. Julio, que prevé estar otros tres años más como mínimo, sabe que por ahora no hay previsiones de que su familia pueda irse a vivir con él a Suiza por «diversas circunstancias familiares, aunque sé que lo mejor para el futuro de mis hijos sería que se criaran y formaran en Suiza». Esto hace aún más difícil su situación tan lejos de su familia, «pero sólo he de poner las noticias de España y se me quitan las ganas de volver», señala López refiriéndose al escaso empleo.

¿Quién es?

Datos: Julio López Repiso. Tiene 36 años, está casado y tiene dos hijos.
Estudios: Electro-mécanico y Asesor Comercial.
Idiomas: Español, alemán, italiano e inglés
¿Qué está haciendo? Trabaja para Hotel & Gastro formation, un colegio de formación profesional de Hostelería en Weggis.
Aficiones: Esquiar, la fotografía y viajar.

Julio llegó a Suiza y empezó a trabajar por cuenta ajena y directamente contratado por la empresa, sin ETT, pero lo suyo es una excepción. Luego trabajó como ayudante de cocina en un restaurante italiano, y más tarde, a través del RAV (oficina de desempleo en Suiza), trabajó un mes en una residencia de ancianos, también de ayudante de cocina, cubriendo las vacaciones de la cocinera. Once días después comenzó a trabajar en su empleo actual, también conseguido a través del RAV. Trabaja en el departamento técnico y logístico del Hotel & Gastro formation en el pueblo de Weggis, un colegio de formación profesional de Hostelería. Aquí mantiene en orden y limpieza las aulas y zonas comunes como terraza y cafetería, soporte técnico a los profesores para el funcionamiento de equipos informáticos y material didáctico instalado en la clase, facilitar material escolar a los profesores, pedir material escolar cuando hace falta, mantener en orden del almacén, preparar lo necesario para los cursos exteriores y enviarlo paletizado, empaquetar y enviar libros, franquear paquetes y el correo en general, llevar el correo y vaciar el apartado de correos, recoger de la parada del autobús, estación de tren o barco a profesores, estudiantes, conferenciantes, clientes y colaboradores, arreglar cosas que se rompan y llamar al servicio técnico cuando la avería se sale de sus competencias; es decir, un conserje con funciones de logística y técnicas.

Julio no descarta ninguna posibilidad, tanto de quedarse para siempre como de volver a España algún día. «La verdad es que no miro mucho al futuro para no deprimirme ya que de momento con mujer e hijos en España y sin previsiones de podérmelos traer, lo más lejos que miro son mis siguientes vacaciones y disfrutar de mis hijos y esposa», señaló Julio, quien añadió que su vida allí es «organizada, disciplinada y activa en lo profesional y tranquila y cómoda en lo privado».

Brunnen (Suiza)

Ubicación: Brunnen se halla en el Lago de los Cuatro Cantones con vista a su parte más oriental, el lago Urnersee, así como al Bürgenstock y al macizo del Gottardo.
Población: En el pueblo conviven 8.712 habitantes.

Este antequerano, villafontense de adopción desde hace 16 años, vive en Brunnen cerca de su mejores amigos y antiguos compañeros del jardín de infancia y del colegio cuando estuvo viviendo de pequeño en Suiza. Esto hace que queden para tomar algo durante las fiestas del pueblo «que no son pocas», aseguró Julio, quien afirma que echa de menos muchas cosas sobre todo la comida y «la espontaneidad que tenemos para quedar con un amigo y tomar unas cervezas, aquí has de pedir una cita como en el médico para quedar con alguien, la gente suele tener todo planificado. Para quedar con alguien de forma espontánea tengo que hacerlo con españoles que viven aquí».

Julio señala que en Suiza hay trabajo pero se deben unir varios factores para que encontrarlo «fácilmente», el primero y más necesario es saber el idioma, otro es tener suerte de topar con un encargado que te explique bien la faena, suerte de que hagas un trabajo bueno y rápido, sobre todo al principio que te miran con lupa, suerte de caer en una buena cuadrilla, suerte que la ETT sea buena y no te explote o engañe, tener un oficio y experiencia en el mismo y tener capacidad de adaptación tanto a la forma de trabajar como a la integración en la sociedad.

Julio conoce a muchos españoles de casi todas las regiones del país y suele quedar con ellos.

 

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