«España debería ver la Ciencia como algo fundamental para el progreso»

Elisa Matas, junto a uno de los característicos canales de la capital holandesa. /
Elisa Matas, junto a uno de los característicos canales de la capital holandesa.

Bióloga investigadora de cáncer infantil en Amsterdam. Se trasladó a Holanda hace seis años para estar junto a su marido, también biólogo, que logró un contrato en una universidad. Ahora trabaja en el Instituto de Cáncer de Holanda y su misión es buscar el tratamiento del neuroblastoma, el cáncer infantil de mayor mortalidad

ANTONIO J. GUERRERO

Eli, como le llaman sus amigos, vive en tierras holandesas, país al que España le ganó el Mundial de Sudáfrica y con el que perdió el primer partido de la actual competición deportiva. En 2010, «les molestó bastante que España ganara». Ahora las cosas han cambiado tras la abultada derrota en Brasil, «pero bueno, la estrella sobre el escudo no hay quien nos la quite». Partió a Holanda en 2009: «Vine en el verano de ese año y la principal causa fue que Juanma, mi marido, consiguió un contrato postdoctoral en la Universidad de Amsterdam». Los dos son biólogos, conociéndose durante su estudio en la Universidad de Málaga (UMA). Sabían que tenían que salir de España «para mejorar nuestra formación y currículo si queríamos optar a algún contrato de investigador en España en el futuro».

¿Quién es?

Datos: Elisa Matas Rico, 38 años, de Antequera.

Estudios: Doctorada en Biología por la UMA.

Idiomas: Inglés y francés.

¿Qué está haciendo? Investigadora en el Departamento de Biología Celular en el Instituto de Cáncer de Holanda.

Aspiraciones: Volver a España como científica.

Aficiones: Correr y dibujar.

Amsterdam (Holanda)

Población: Tiene unos 810.000 habitantes y en su área metropolitana residen 1,5 millones.

Economía: Es la capital de los Países Bajos con respecto a los negocios y las finanzas.

Clima: Los inviernos suelen ser fríos, pero no extremos.

Mientras que él trabaja en biotecnología de plantas para la Universidad de Ámsterdam, ella centra su investigación «en la búsqueda de dianas terapéuticas para el tratamiento del neuroblastoma, un tumor infantil que comprende del 6 al 10% de todos los cánceres de la infancia, y el 15% de las muertes por cáncer en niños».

Vivir en Holanda

Le cuesta porque añora España por su forma de vida, de pasear, tapear, improvisar y vivir sin agenda. «Los holandeses no son así, ellos son más caseros, les gusta mucho quedar con familia y amigos para comer, cenar en casa y después todo el mundo a casa a dormir».

Admira el empeño del gobierno holandés en la investigación, donde «cuentas con mejores herramientas para trabajar, como por ejemplo grandes equipos de microscopía de alta resolución, espectrómetros de masas, equipos de secuenciación de alta capacidad».

Además, «en Holanda están muy concienciados en la importancia de la investigación para el progreso del país y sobre todo en la búsqueda de tratamientos para vencer enfermedades que cada día que pasa afectan más a la población como son el cáncer o enfermedades degenerativas como el Alzheimer, Parkinson o Esclerosis Múltiple».

Su empresa, The Netherland Cancer Institute (NKI) es el instituto nacional del Cáncer en Holanda que tiene una estrecha colaboración con el hospital especializado en oncología Antoni van Leeuwenhoek (AVL). Entre ambas, investigan el cáncer, tanto en sus vertientes clínica, epidemiológica y psicosocial. A pesar de estar contentos, les gustaría volver a España. «Juanma y yo veníamos para un par de años, queríamos mejorar nuestra formación, nuestro nivel de inglés y volvernos a España con opciones de conseguir algún contrato como científicos».

Se muestran optimistas de regresar, pero perciben que en España cada año se invierte menos en investigación, por lo que investigadores «tienen que abandonar la Ciencia porque no hay dinero para ellos o emigrar a otros países en busca de un porvenir mejor, y como científicos con carreras consolidadas ven peligrar sus proyectos de investigación debido a la falta de dinero». Para que realmente hubiera un cambio en la ciencia en España «el país debería concienciarse de que es algo necesario para el progreso del país. Y los políticos, que son los que pueden hacerlo, deberían aumentar el presupuesto para investigación, ofertar más becas y contratos laborales, y conceder más proyectos de investigación».

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