Hip-hop gratis y de calidad en Eduardo Ocón: Música, cultura y diversión

Se citaron jóvenes promesas de la ciudad como Peaton, John Koffy, Narksoul, Rob Renedie y Martin XM

SEBASTIÁN ARTEAGAMÁLAGA
Una de las actuaciones de la noche.:: S.A./
Una de las actuaciones de la noche.:: S.A.

Las jóvenes promesas del hip-hop underground de la ciudad se reunieron anoche en el Auditorio Eduardo Ocón para impartir a la audiencia del lugar una lección magistral: la cultura no está reñida con la diversión. Así, Peaton, John Koffy, Narksoul, Rob Renedie y Martin XM fueron los MCs y DJs encargados de poner demoledoramente en práctica ese concepto que KRS-One supo difundir como nadie dentro y fuera del hip-hop para aunar lo educativo con lo más lúdico: edutainment, entretenimiento educativo.

Los chicos de Redkrea, en colaboración con el Proyecto Atalaya y el Vicerrectorado de Extensión Universitaria organizaron una velada musical en plena alameda principal que sin duda fue las delicias de b-boys, b-girls y demás amantes de la cultura urbana, neófitos incluidos. Y es que el elenco de artistas que allí se dieron cita mostraron que el rap sirve para mucho más de lo que (a)parece en televisión, destacando su valor expresivo, comunicativo y empático con la audiencia.

El mijeño Peaton fue el primero en subirse a la tarima, presidida por el cada vez más abundante público que se iba incorporando al evento. El rapero hizo gala de un mcing basado en la vertiente más didáctica del género. La crítica política y social fueron los pilares que sostuvieron el micrófono del MC, sobre el cual descansaron las letras de Pierden la esencia, Quién lo esperaba, o Quise, entre otros temas, más una reflexiva a cappella llena de honestidad y dureza lírica; hardcore constructivo. Por su parte, John Koffy y compañía supieron ajustar el contraste a la noche por medio de un rap más clásico, lleno de egotrip, sana competición y un flow versátil aderezado por el acento más malagueño de la noche. Fuerte aroma west coast, sabor a sal gorda y olor a marisma.

Era el momento de la diversión, por lo que no era de extrañar que el luminoso y colorido escenario nos mostrase a los chicos de RedKrea dando rienda suelta a la fiesta haciéndose fotografías en el photocall, mientras desde el escenario se regalaban camisetas del evento. Pero sin duda, el plato fuerte de la noche lo sirvieron Narksoul y Rob Renedie, pesos pesados del rap más enérgico de la ciudad. A los platos, Manuel Román dejó o al menos intentó que el veterano Rob Renedie usara el micrófono de látigo para azotar al público con los temas de su trabajo Lacrimógeno (2012). Los de L6 coronaron el rap de la noche manteniendo su esencia: la mezcla. Con Mi desquite o Amiga ansiedad Renedie demostró el valor terapéutico del rap, primando la expresión y el desahogo más puro. Lacrimógeno, R.e.s.e.t. y Descuelgo transmite al oyente la idea de creer en uno mismo, abandonar prejuicios y la necesidad de descartar lo negativo en nuestras vidas de un plumazo. No Block Out o Vórtice satisficieron las necesidades de Narksoul por escupir nitro sobre el micrófono, cabalgando el relámpago. Auténticos bangers.

Como colofón final, un laborioso Martin XM nos obsequió con una sesión de música electrónica de lo más original: ruidismo dadaísta y modernismo musical propio del mismísimo Stockhausen. Sinestesia, surrealismo, guitarreo flamenco, fusión; y de fondo, imágenes proyectadas que no eran sino la deconstrucción de nuestra propia mente.

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