Los ucranianos no dejan de llegar a Málaga en busca de paz: aquí reside el 10% de los que hay en toda España
Antes de la invasión rusa, la comunidad ucraniana ya tenía un arraigo especial en la Costa del Sol y por eso se abrió un centro de acogida en la provincia para quienes huían de la guerra
Huir del horror de una guerra es una poderosa razón para emigrar. Las personas de nacionalidad ucraniana asentadas en España con documentación de residencia en ... vigor no han dejado de aumentar en los últimos años. Ya son más de 330.000 los ucranianos que ahora viven en nuestro país, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones actualizados a septiembre de 2025. Un año atrás eran 306.190. A cierre del año 2021, justo antes de la invasión rusa de Ucrania –los primeros ataques tuvieron lugar el 24 de febrero de 2022–, no llegaban a los 100.000.
Precisamente, la incursión del Gobierno de Vladimir Putin en territorio ucraniano provocó que en apenas medio año la cifra de ucranianos en España se más que duplicara: en junio de 2022 ya eran más de 200.000. Y los 300.000 se superaron en el verano de 2024. Esto significa que la guerra ha multiplicado por 3,5 veces la presencia de personas de Ucrania en España. Aunque el gran éxodo tuvo lugar durante el primer año de invasión, ante la prolongación y el reciente recrudecimiento de los ataques, los ucranianos no dejan de huir de la violencia, aunque ahora podría estar más cerca de terminar, ante la posibilidad que se ha abierto de un acuerdo entre Ucrania y Rusia.
Málaga, en este panorama, es la quinta provincia en número de personas originarias de Ucrania con permiso de residencia en España, con casi 33.000, lo que supone que prácticamente el 10% de los ucranianos que viven en el país han escogido la Costa del Sol para instalarse. Aunque los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones constatan que la provincia española en la que más ucranianos residen es Alicante (cerca de 57.000 a cierre del pasado mes de septiembre), seguida de Madrid (44.376) y Barcelona (casi 41.800), además de Valencia (34.696).
Málaga es, por tanto, la provincia andaluza en la que más personas procedentes de Ucrania están instaladas, muy por delante de las que le siguen, que son Almería y Sevilla, con algo más de 3.800 residentes cada una.
19.424 mujeres
de Ucrania tienen permiso de residencia y viven en Málaga, frente a los 13.540 hombres. En España, son 193.591 mujeres frente a los cerca de 137.000 varones.
Antes de la invasión rusa de Ucrania, a cierre del año 2021, en Málaga vivían –con permiso para hacerlo– 9.803 personas de nacionalidad ucraniana. Casi cuatro años después son las citadas casi 33.000. Esto significa que su presencia, como ha ocurrido en el conjunto del Estado, también se ha multiplicado por 3,5 veces. Además, llama mucho la atención que de forma persistente la cifra de mujeres sea superior a la de varones. Ellas, antes de la invasión rusa de Ucrania, eran 6.105 en Málaga frente a los 3.700 hombres; en la actualidad, el número de mujeres se acerca a las 20.000, mientras que ellos apenas superan los 13.500. Pero no es nada extraño, puesto que a nivel estatal, las 193.591 personas de sexo femenino contrastan con los casi 137.000 varones.
En cuanto a cómo ha evolucionado en la provincia el número de ucranianos con permiso de residencia en España, ha ido en paralelo a lo sucedido en el conjunto del Estado. Porque para mediados de 2022 –la invasión se desató en febrero– ya se habían duplicado al rebasar los 20.000 y fue en el entorno de octubre de 2024 cuando se superaron los 30.000.
Colonia ucraniana con fuertes redes de apoyo
¿Por qué Alicante y Málaga, además de las consabidas Madrid y Barcelona, despuntan como lugares de asentamiento de la comunidad ucraniana? Hay un doble motivo encadenado. Málaga fue una de las cuatro provincias donde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones abrió un Centro de Recepción, Atención y Derivación para personas desplazadas desde Ucrania (CREADE). Las otras tres provincias fueron Alicante –en la localidad de Torrevieja–, Madrid –en Pozuelo de Alarcón– y Barcelona. Ahí podían acudir las personas de Ucrania desplazadas tras el 24 de febrero de 2022 en que se consumó la invasión rusa; o quienes con esa nacionalidad se encontraran en España en situación regular o irregular cuando estalló el conflicto; así como las personas de otras nacionalidades que en el momento del ataque ruso tuvieran residencia en Ucrania; además de sus cónyuges, parejas de hecho, hijos menores o parientes que convivieran o dependieran de ellos. En estos centros, las personas podían contar con alojamiento temporal y una asistencia inicial; también, con apoyo para la obtención de protección temporal, que otorga permiso de residencia y de trabajo y acceso a los servicios sociales españoles de forma inmediata, status restringido a las personas procedentes de Ucrania; además de derivación a espacios de la red de acogida. En el resto de España, las personas procedentes de Ucrania tenían que acudir a una comisaría de la Policía Nacional que prestara el servicio.
Antes de la invasión rusa de Ucrania, Málaga ya era la tercera provincia con la comunidad ucraniana más numerosa de España
Fuentes de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) señalan que la apertura del centro en Málaga en abril de 2022, tras haberse puesto en marcha los de Torrevieja, Pozuelo y Barcelona, no fue casualidad. Ya había tradición de que la comunidad ucraniana se instalara en la Costa del Sol: antes de la guerra ya había una colonia fuerte con tejido asociativo y todo y la existencia de compatriotas constituía un punto de apoyo para quienes venían huyendo de la guerra, esencial teniendo en cuenta sobre todo la cuestión del idioma. Antes del estallido de esta última fase de la agresión rusa (la del Donbass data de 2014), en diciembre de 2021, Málaga era la tercera provincia en número de ucranianos con permiso de residencia tras Madrid y Barcelona y por delante de Alicante. En la Costa del Sol residían 9.803 personas de las cerca de 97.000 que había en total, es decir, de nuevo alrededor del 10% del total.
Si bien el CREADE de Málaga se abrió en 2022 como puerta de entrada para los ucranianos, a partir de junio de 2023 se convirtió en el lugar al que acudir para todos los solicitantes de protección internacional, al margen de la nacionalidad, ya que está abierto a todas, aunque las más habituales son la senegalense, la colombiana, la venezolana o la maliense.
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