«Los santos nos demuestran que la santidad está al alcance de todos»
Santos, beatos y en camino hacia los altares han sido recordados en la iglesia de los Mártires para responder a la propuesta del papa Francisco
ANA MEDINA
málaga.
Domingo, 9 de noviembre 2025, 01:00
El papa Francisco, en una carta difundida el 16 de noviembre de 2024, invitaba a las Iglesias particulares de todo el mundo, a partir de ... este Jubileo 2025, a recordar y honrar las figuras de santidad que han caracterizado el camino y la espiritualidad cristiana local. La fecha elegida es el 9 de noviembre, fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán. En Málaga, sin embargo, se ha elegido el día 6, fiesta de san Pedro Poveda, san Inocencio Canoura y compañeros mártires, en la que se engloba la lista de miles de cristianos martirizados durante la persecución religiosa del siglo XX en España. A fecha de hoy, 11 de ellos han sido canonizados y 2.130 beatificados, entre ellos, de nuestra diócesis, el joven diácono Juan Duarte, de Yunquera, y el rector del Seminario, Enrique Vidaurreta.
La celebración de la Eucaristía estuvo presidida por el director del Departamento para la Causa de los Santos, Antonio Eloy Madueño; el párroco de los Mártires, Manuel Ángel Santiago, y sacerdotes del equipo de la Causa de los Santos como Alfredo López Barranquero, juez delegado; el sobrino del mártir García Molina, Leonardo Molina García, también jesuita; el salesiano Pedro Ruz; el párroco de Álora, Felipe Gallego, y el de Teba, Francisco Baquero. Acudieron fieles desde diversos puntos de la diócesis (Yunquera, Álora, Antequera...) y de toda España (Sevilla, Jerez de la Frontera, Cádiz, Córdoba, Granada..., muchos de ellos familiares vivos de los mártires y testigos de la fe en Málaga.
Entre los presentes, se encontraba Eladia, hermana del jesuita mártir de 24 años José García Molina, que con 96 años no quiso perderse la celebración y acudió junto a su familia acompañada de todo un autobús desde Padul, Granada. Regaló un paño litúrgico bordado por ella en su juventud para ser utilizado en esta celebración, y confesaba que vivía con inmensa alegría esta misa, con la esperanza de que su hermano vea culminado su proceso y pueda ser contado entre los santos reconocidos por la Iglesia. Su hija y sus nietas compartían cómo les ha trasmitido el testimonio de fe y misericordia dado por su hermano. José García Molina fue fusilado en Martiricos el 14 de agosto de 1936 por unos milicianos por ser sacerdote.
También Manuel Vera Duarte, natural de Yunquera y cuyo antepasado es el diácono mártir de la persecución también con 24 años Juan Duarte, ya beato. Su familia es la encargada de atender la Casa Museo Natal del joven, y en su vida, su testimonio ha pesado siempre, inclinando la balanza al servicio, la fe y la entrega generosa. «Los santos nos demuestran que la santidad está al alcance de todos, y en mi caso, Juan me lo hace aún más cercano. Nunca olvidaré cuando Pedro Sánchez Trujillo, encargado de las causas de los santos, y quien promovió la Casa Museo, en su lecho de muerte, me tomó las manos y me dijo: 'Manolo, no dejes de contar nunca a los niños la historia de Juan'. Y así lo hago. Las catequistas llevan a los niños, yo les explico, hacen preguntas, se impresionan al entrar... Quiero que desde niños vivan su historia».
Antonio Eloy Madueño explica que «el objetivo de esta jornada a favor del recuerdo de los santos y beatos de la Iglesia diocesana es ofrecer la oportunidad de hacer presentes a los fieles la santidad local de aquellos que nos son cercanos por haber vivido en nuestro ámbito geográfico y cultural y dar a conocer a quiénes son venerables y siervos de Dios y cuyas causas están activas en la diócesis. Se nos ofrecen el ejemplo de sus vidas santas, para que nos ayuden con su intercesión y podamos alcanzar su destino, y recorrer el camino de la propia santidad». En su homilía, Madueño, recordó nombres como fray Leopoldo de Alpandeire, la beata Madre Carmen, Juan Duarte y Enrique Vidaurreta. El director del Departamento para la Causa de los Santos de la Iglesia católica en Málaga recordó que «la memoria agradecida de estos santos nos lleva al encuentro con el Señor, para que, igual que lo fue para ellos, sea para nosotros luz y salvación». Destacó que estos hombres, mujeres y jóvenes, ordenados, religiosos y religiosas y seglares, «son maravillosos ejemplos de confianza en el Señor en medio de su vida, de circunstancias muy difíciles, incluso de persecución, de vida o muerte, en las que supieron dar un testimonio de esperanza, confianza y fortaleza, unas virtudes que todavía hoy nos lleva a nosotros, malagueños y malagueñas de hoy, a la misericordia de Dios».
Al término de la celebración, compartió su testimonio el joven seminarista malagueño Cristian Carrasco, estudioso y divulgador de los santos de esta Iglesia local.
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