Salado sitúa la lucha contra la despoblación como el gran reto de su mandato en la Diputación

Foto de familia de la nueva corporación de la Diputación./Migue Fernández
Foto de familia de la nueva corporación de la Diputación. / Migue Fernández

El reelegido presidente de la institución provincial anuncia la creación de un área específica para frenar el abandono de los municipios del interior y pondrá en marcha una conferencia anual de alcaldes. Maldonado, de Ciudadanos, será el vicepresidente primero en el gobierno de coalición

ANTONIO M. ROMEROMálaga

La lucha contra la despoblación en los municipios del interior será el gran reto de la Diputación de Málaga en el mandato que se ha iniciado esta mañana con la constitución de la corporación provincial. Así lo ha anunciado el reelegido presidente del ente supramunicipal, Francisco Salado, quien ha asegurado que la «prioridad» es frenar el abandono por parte de la población de las pequeñas localidades.

«Se da la paradoja de que la provincia de Málaga va a ganar 110.000 habitantes en la próxima década, principalmente en el litoral. Ello nos obliga a prepararnos en materia de servicios públicos básicos y de movilidad. Pero a la vez nuestros pueblos de interior cada vez pierden más población», ha afirmado Salado durante su primer discurso tras su elección en un pleno institucional al que ha asistido el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el consejero de Presidencia y expresidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo.

Para lograr el objetivo, Francisco Salado ha anunciado la creación dentro de su nuevo gobierno de una delegación específica para luchar contra la despoblación que se encargará de coordinar e implantar todas las políticas transversales que desarrolle la Diputación en esta materia y ha subrayado que esta nueva área estará al servicio de los pueblos más pequeños. «Tenemos mucho trabajo por delante», ha apostillado.

El mantenimiento del cheque-bebé y la puesta en marcha de un cheque-guardería, el Plan Via-ble para mejorar las comunicaciones y reducir los tiempos de desplazamientos en los municipios del interior, o la lucha contra la brecha digital potenciando que la nueva tecnología 5G llegue a todos los municipios son algunas de las medidas -incluidas en el acuerdo de gobierno de PP y Ciudadanos- que impulsará la Diputación para luchar contra este fenómeno.

Asimismo, Salado pretende que haya una nueva Diputación que sea aún más útil y eficiente a los ayuntamientos de la provincia y para ello quiere contar con todos ellos «empezando con los más pequeños». En este sentido, su objetivo es reunirse antes de final de año con los alcaldes de las 103 localidades de la provincia (empezará por los 17 de los que tienen menos de 500 habitantes) así como la creación de una conferencia anual de regidores malagueños para abordar las necesidades y reclamaciones de los consistorios y reuniones periódicas con los alcaldes de las comarcas para analizar problemas comunes a cada una de las zonas.

El presidente de la Diputación de Málaga ha subrayado que la institución tendrá como «aliado» en este nuevo mandato a la Junta de Andalucía -donde también hay un cogobierno de PP y Ciudadanos- y, a su juicio, se abre «una gran oportunidad para acometer los grandes proyectos pendientes«. Asimismo, ha avanzado que será reivindicativo con otras instituciones como el Gobierno central, cuya subdelegada, la socialista María Gámez, acudió al pleno.

Francisco Salado ha reivindicado una mejora del transporte público y de la movilidad en el litoral y en el interior; ha defendido la construcción del tren de la Costa del Sol y de una segunda ronda en la capital en la zona oriental; ha pedido la puesta en marcha de medidas paliativas a los problemas del tráfico en la Costa del Sol como las que se han abordado en los accesos al PTA; y ha mostrado su solidaridad y apoyo a los alcaldes de la Serranía de Ronda y el Campo de Gibraltar en su exigencia al Gobierno central y Renfe de mejores trenes en la línea que presta servicio en esta comarca.

Salado ha manifestado el compromiso de la Diputación en colaborar en la construcción del nuevo hospital de la capital, ha confiado en que se puedan concertar nuevas plazas para personas dependientes, ha refrendado el compromiso de la institución en la lucha contra la violencia de género, ha manifestado su interés en potenciar el plan de lucha contra la soledad de los mayores, ha fijado la ampliación del Caminito del Rey y su declaración como Patrimonio de la Humanidad como uno de los retos, así como concluir la Senda Litoral y la Gran Senda e impulsar la Senda Azul vinculada a la economía azul. Todo ello, según ha añadido, situando al turismo y la innovación turística como prioridades.

Francisco Salado ha sido reelegido como presidente de la Diputación de Málaga con los votos a favor de los quince diputados del PP y los dos de Ciudadanos -ambos partidos gobernarán en coalición la institución provincial tras el acuerdo suscrito el pasado 8 de julio-. Por su parte, los doce representantes del PSOE votaron a su candidato, José Bernal, y las dos de Adelante Málaga (coalición de Podemos e IU) a Teresa Sánchez.

Una vez elegido y tras recibir la vara de mando, la medalla y el escudo corporativo de manos de los integrantes de la mesa de edad (las socialistas Emilia Mañas y María Victoria Cañamero), Salado hizo subir a la mesa presidencial a Juan Carlos Maldonado, de Ciudadanos, al que presentó como su vicepresidente primero, tal y como avanzó este periódico hace unos días.

Portavoces

En su turno de intervenciones de los diferentes grupos, el portavoz de Ciudadanos en el pleno, Juan Cassá, ha tendido la mano a todos los partidos políticos, incidiendo en que el objetivo de su formación es «el beneficio y el bienestar de la ciudadanía» y ha incidido en que su grupo se compromete para que «nuestra provincia sea mejor dentro de cuatro años».

Cassá ha situado la igualdad, el fomento del empleo y la lucha contra la despoblación como ejes de la política de la formación naranja dentro del equipo de gobierno con el Partido Popular y ha agregado que pondrá el foco «en los municipios más pequeños y en que la ciudadanía tenga más voz», abriendo las puertas «a todos los alcaldes».

«Somos un partido de gobierno y con esa vocación vamos a actuar en esta institución y asumiremos el papel de oposición constructiva», ha subrayado el portavoz del PSOE, José Bernal, quien ha recordado que los socialistas gobiernan en 52 municipios de los 103 de la provincia.

Bernal ha tendido la mano al resto de partidos para «alcanzar grandes acuerdos por la provincia» y ha situado la despoblación como uno de los principales asuntos a abordar.

«El bipartito va a tener a un aliado en el PSOE siempre que se trate de mejorar nuestra provincia pero seremos un rocoso oponente cuando las políticas vayan en sentido opuesto a lo que representa la Diputación», ha dicho.

Por su parte, la portavoz de Adelante, Teresa Sánchez, ha indicado que el acuerdo de PP y Cs hace «más retrógada y desigual» la Diputación y ha augurado una provincia «más desigual», aunque ha añadido que la confluencia de IU y Podemos tendrá «una actitud responsable y constructiva». «Defenderemos nuestras propuestas de mejora para la provincia, tendiendo la mano al diálogo y al acuerdo para avanzar en participación, igualdad, solidaridad y más sector público», ha sostenido en su intervención.

El portavoz del PP, Francisco Oblaré, ha pedido a la Corporación hacer «política con mayúsculas, para la provincia, que nos necesita», instando a «no perder el tiempo ni a hacer perder el tiempo a los ciudadanos». «Vamos a remangarnos y a trabajar por Málaga, hagamos que la Diputación sea un instrumento útil, moderno, eficaz y saneado», ha enfatizado.

«Hagamos una Málaga más verde, más igualitaria, una provincia más poblada en su interior y más humana», ha concluido Oblaré.

El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, el presidente de la Diputación de Almería, José Aureliano García, la subdelegada del Gobierno, María Gámez, la delegada de la Junta, Patricia Navarro, la secretaria de Organización regional de Ciudadanos, Mar Hormigo, alcaldes de la provincia como el de la capital, Frnacisco de la Torre, entre otras autoridades políticas y representantes del mundo de la economía, la empresa y la sociedad civil como el rector de la UMA, José Ángel Narváez, han asistido al pleno de constitución.