La policía atribuye a la presunta parricida de La Unión los intentos de asesinato de sus dos hijos

Los hechos sucedieron en la casa de los padres de la detenida./SUR
Los hechos sucedieron en la casa de los padres de la detenida. / SUR

Uno de los niños que se encontraban en la vivienda se despertó por un fuerte olor a gas y dio la voz de alarma al ver que su abuelo estaba muerto

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

El parricidio de La Unión pudo haber acabado en masacre. Esa al menos es la hipótesis que maneja la Policía Nacional, que ayer añadió nuevos cargos a la mujer detenida por matar a golpes a su padre y apuñalar a su madre. Ahora, se le investiga también por, supuestamente, intentar asesinar a sus dos hijos, ambos menores de edad, que se encontraban en el interior de la vivienda cuando ocurrieron los hechos.

Así evolucionó el caso

Esta nueva vía de investigación surgió de la reconstrucción de los hechos y de la inspección ocular realizadas por los especialistas de Homicidios y Policía Científica tras el hallazgo del cadáver del padre de la detenida, que tiene 45 años. Respecto a su estado mental, el delegado del Gobierno en Andalucía, Lucrecio Fernández, informó ayer de que «parece que se confirma que se trató de un brote psicótico». Su situación es tal que, por ahora, ha sido imposible tomarle declaración, según ha confirmado su letrado, Manuel Rincón, de Rinber Abogados.

La voz de alarma del suceso la dio uno de los hijos de la arrestada, que dormía en una de las habitaciones del piso de sus abuelos. El menor se despertó sobre las seis de la mañana por el fuerte olor a gas que había en la vivienda y fue a la cocina a cerrar la llave. En el salón se encontró a su abuelo, que yacía en el suelo. Entonces, telefoneó a su padre.

A partir de ahí, se desencadenó un amplio dispositivo policial dirigido a localizar a la madre del menor, a quien las pesquisas situaban desde el principio en el escenario del crimen. Sin embargo, fue su hermano quien la encontró. Estaba en una calle de un polígono industrial de la capital, sentada en el suelo junto a su coche y muy desorientada. Ese estado de 'shock' no ha desaparecido en ningún momento. De hecho, los agentes que la detuvieron decidieron trasladarla primero a la Unidad de Psiquiatría del Hospital Clínico, donde recibió el alta al cabo de unas horas.

Aún no han podido tomar declaración a la mujer por el estado de 'shock' en el que se encuentra

Entre tanto, en el piso de la calle Eduardo R España, entre La Unión y la avenida Juan XXIII, la policía seguía atando cabos sobre lo ocurrido la madrugada anterior. Por la posición del cuerpo del fallecido, todo apunta a que lo atacaron de forma sorpresiva cuando estaba sentado en el sofá frente a la tele, dormido o a punto de dormirse. El hombre, de 71 años, murió a causa de los golpes que recibió en la cabeza producidos, según las pesquisas, por un objeto contundente.

Hipótesis policial

La policía, que considera presunta autora del crimen a la hija, maneja la hipótesis de que la mujer agredió también con un arma blanca a su madre –sufrió una lesión leve en la espalda– y dejó abierto el gas antes de marcharse de la vivienda, donde se encontraban, durmiendo, sus dos hijos. De ahí que ayer, al avanzar la investigación, los agentes decidieran añadir nuevos cargos a la sospechosa.

En concreto, al supuesto delito de homicidio doloso que se le atribuye por la muerte del padre, se suman ahora las tentativas de asesinato por el resto de moradores de la vivienda, es decir, su madre y sus dos hijos, según han confirmado fuentes cercanas al caso. También se le leyeron los derechos por malos tratos en el ámbito familiar, en este caso, por la lesión en la espalda que presuntamente causó a su progenitora. La detenida probablemente pasará a disposición judicial en las próximas horas.