Málaga ha duplicado las peticiones de asilo en tres años

Imagen de archivo de un grupo de personas refugiadas en Melilla, antes de ser trasladadas a Málaga/
Imagen de archivo de un grupo de personas refugiadas en Melilla, antes de ser trasladadas a Málaga

La provincia, quinta en el ránking nacional con más solicitudes y primera en Andalucía, registró en 2018 más de 2.000

ANA PÉREZ-BRYANMálaga

Casi cuatro años después del gran impacto social que causó en Europa la llegada creciente de refugiados, sobre todo por el efecto devastador de la guerra en Siria, la cifra de personas que solicitan protección internacional en España sigue aumentando. Y lo han hecho en el sentido inverso a esa gran concienciación colectiva, hoy bajo mínimos a pesar de que es quizás ahora cuando la respuesta por parte de las administraciones públicas es más necesaria que nunca. Así lo ha puesto de manifiesto esta mañana durante la presentación oficial de las cifras correspondientes a 2018 la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que sigue denunciando, cuatro años después, la falta de acción por parte del gobierno ante las peticiones de asilo. Las cifras globales hablan por sí solas, y constatan que España sólo aceptó una de cada cuatro solicitudes, y que el estatuto de refugiado se concede sólo en el cinco por ciento de los casos, muy por debajo de los principales países europeos de acogida.

El escenario es el siguiente: en 2018, España registró un nuevo récord de solicitudes admitidas a trámite (54.065) y reconoció la protección internacional a 2.895 personas, de las cuales sólo 575 lograron el estauto de refugiado. La tendencia al alza en nuestro país se reproduce como un calco en la provincia de Málaga, que en apenas tres años ha duplicado ampliamente el número de peticiones de protección: en este sentido, si en 2016 fueron 872 personas las que solicitaron asilo, en 2017 esta cifra escaló hasta las 1.200 y en 2018 la cantidad ha superado las 2.000 (en concreto, 2.042).

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En ese contexto nacional, la provincia de Málaga es la quinta en el ránking de ciudades con más peticiones de protección, por detrás de Madrid (20.704), Barcelona (7.361), Valencia (3.588) y Melilla (3.475). Si se acerca el foco hasta el mapa regional, Málaga es, de lejos, la provincia andaluza con más solicitudes de refugio, muy por delante de Sevilla (1.305), Almería (503) o Córdoba (421). En Andalucía, la provincia con menos peticiones es Jaén (59), mientras que en España este ránking lo cierran Palencia y Zamora (con 56 cada una). Los datos han sido anunciados por CEAR a partir de la estadística que elabora el Ministerio de Interior.

Las cifras correspondientes a Málaga en los tres últimos años constatan un incremento de más del 234%, un dato que revela esta tendencia al alza y sobre el que los responsables de CEAR exigen una respuesta. Es el caso del coordinador de la ONG en Andalucía oriental, Francisco Cansino, que ha hecho hincapié en la relevancia de Andalucía como tercera comunidad autónoma con mayor número de peticiones de protección internacional. «Estos datos confirman, sin lugar a dudas, que Andalucía es, y debe seguir siendo, tierra de acogida para las personas que han tenido que escoger entre un ataúd y una maleta», ha destacado. Y precisamente por eso, Cansino ha pedido «un mayor compromiso con los derechos humanos de las personas refugiadas por parte de las instituciones».

A pesar de que los datos ofrecidos esta mañana aún no discriminan las nacionalidades de los solicitantes por provincias, es un hecho que la mayor parte de las peticiones que registró la provincia de Málaga en 2016 procedían de Ucrania, muy por delante de países como Venezuela o Siria. La tendencia se ha ido invirtiendo en los últimos años y ya en 2017 los datos del Ministerio de Interior confirmaban que, a nivel estatal, eran los venezolanos los que acaparaban el mayor número de peticiones de asilo. Así ha sido también en 2018, ya que de las 54.065 solicitudes admitidas a trámite, más de 19.000 eran de este país Latinoamericano. Le siguen los colombianos (8.650), los sirios (2.775) y los hondureños (2.410), y se da la circunstancia -tal y como han denunciado esta mañana los responsables de CEAR- que a pesar de que Venezuela encabeza la lista de ciudadanos que piden protección es también el país que acumula un mayor porcentaje de solicitudes denegadas (con 30 resoluciones favorables y 1.495 rechazadas). En este orden de cosas, los máximos representantes de la organización reclaman más medidas y recursos «humanos y materiales para garantizar tanto el acceso al procedimiento como su resolución». Y en el caso concreto de Venezuela, han recordado al Gobierno su compromiso «de conceder el permiso por razones humanitarias a buena parte de estas personas, pero también debe ser aplicable a las que proceden de otros países que lo requieran».

Cabe recordar, por otra parte, que las tramitaciones de los estatutos de refugiados se rigen por la Convención de Ginebra, que fija los requisitos para poder acceder a esta protección: entre ellos, la persona que lo solicita debe acreditar que sufre persecución por razón de género, etnia o raza, por la pertenencia a un determinado grupo social o por razones políticas, entre otros. En el caso de que se reconozca la protección internacional, la persona que lo solicita puede obtenerla bajo tres supuestos: el estatus de refugiado (la protección máxima), la protección subsidiaria (normalmente por un periodo de cinco años) o las razones humanitarias.

 

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