Málaga acapara la mitad de la inversión extranjera que llega a Andalucía

Accenture, una de las multinacionales afincadas en el PTA. /SUR
Accenture, una de las multinacionales afincadas en el PTA. / SUR

Una encuesta impulsada por el Ayuntamiento y Fundación Ciedes destaca el optimismo de las empresas de capital foráneo afincadas en la provincia: el 60% prevén aumentar su facturación y su inversión

Nuria Triguero
NURIA TRIGUEROMÁLAGA

Málaga no sólo es el principal destino para los turistas que visitan Andalucía, sino también para los empresarios e inversores. La provincia acapara prácticamente la mitad (el 47%) de los flujos de inversión foránea recibidos en 2017 por la región, porcentaje que se sitúa en un tercio si se habla de 'stock' de inversión. Son conceptos diferentes: los flujos representan las aportaciones al capital social de las empresas que se realizan en un determinado periodo y el 'stock' es el total de inversión acumulada en un momento determinado. En cualquiera de los casos se registra un fuerte crecimiento. Así, la inversión extranjera captada por Málaga aumentó en 2017 un 38% términos brutos y un 45% en términos netos, una vez descontadas las operaciones más volátiles protagonizadas por entidades de tenencia de valores extranjeros. Las cuantías alcanzadas fueron de 205 y 193 millones de euros, respectivamente.

Estos y otros datos están incluidos en la segunda edición del 'Barómetro del clima de negocio de Málaga', elaborado por la Fundación Ciedes y la Oficina del Inversor del Ayuntamiento de Málaga, que tiene la finalidad de conocer el estado de la inversión extranjera en la ciudad y la provincia. Se trata de un estudio que bebe de diferentes fuentes estadísticas, así como de una encuesta propia enviada a 150 empresas con capital foráneo instaladas en Málaga y a 50 entidades y personas que trabajan con este tipo de compañías, como las embajadas y consulados, el PTA, incubadoras empresariales, las organizaciones patronales o los colegios profesionales. El informe ha sido presentado esta mañana en el Hotel AC Málaga Palacio por el alcalde, Francisco de la Torre; la concejala de Turismo y Promoción de la Ciudad, Rosa Sánchez; y la gerente de Ciedes, Mª Carmen García Peña.

Otro de los aspectos más relevantes del informe reside en las perspectivas de facturación, inversión y creación de empleo que tienen las empresas encuestadas. Sánchez y García Peña han destacado el optimismo de estas compañías de capital extranjero, especialmente llamativo en las de mayor tamaño. El 60% de las empresas de más de 500 empleados creen que aumentarán su plantilla este año, frente a un 20% que la mantendrán y un 20% que la disminuirán. Sus perspectivas no han cambiado respecto a 2017 y 2018. En el caso de las empresas de 251 a 500 empleados, las expectativas son algo menos positivas: el 50% mantendrán plantilla, el 33% la disminuirá y el 17% la incrementarán. Las de entre 51 y 250 trabajadores se reparten entre un 38% de aumento, un 38% de disminución y un 24% de mantenimiento. Y en el caso de las más pequeñas, el 40% de las de menos de 10 empleados y el 47% de las de entre 10 y 50 también prevén incrementar plantilla.

También son buenas las perspectivas de facturación e inversión. Algo más del 60% de las compañías encuestadas prevén incrementar su volumen de negocio este año, porcentaje superior al de 2018. Respecto a la inversión, el 57% cree que ésta aumentará. Las más optimistas son las grandes compañías, entre las que el 80% apuesta por un crecimiento.

Infraestructuras, lo más valorado

La valoración que las empresas extranjeras otorgan a Málaga es del 2,94 (sobre 5) en términos globales, algo inferior al 3,14 de la anterior edición, que García Peña asegura que se debe más a cambios en la manera de hacer las preguntas en la encuesta (con más aspectos a valorar) que a un empeoramiento real de la imagen de la ciudad. Las áreas más valoradas por las empresas a la hora de elegir la ciudad para asentarse son las infraestructuras (3,62), la calidad de vida (3,33), la innovación (3,26) y el capital humano (3,10). Las menos valoradas son los costes, el entorno regulatorio y la fiscalidad. Respecto a la edición anterior han perdido peso la calidad de vida y el capital humano, ganando peso a cambio las infraestructuras y la innovación.

En cuanto a las fortalezas de Málaga, las empresas inversoras lo tienen claro: el aeropuerto y el tren de alta velocidad ocupan los primeros lugares del ranking, seguidos por el puerto y el ocio y la cultura. Las debilidades están encabezadas por el coste de electricidad y otros costes energéticos, la lentitud de los juzgados mercantiles y la disponibilidad de subvenciones públicas.

Los idiomas siguen fallando

¿En qué podemos mejorar? También contestan a esta pregunta los inversores extranjeros afincados en Málaga. Y su primera respuesta es sonrojante: el dominio de idiomas sigue siendo un handicap para una provincia que lleva medio siglo viviendo del turismo. Este es el primer ámbito de mejora que señalan los participantes en la encuesta, seguido de los costes de electricidad, la disponibilidad de escuelas internacionales, la calidad de las escuelas de negocio, la aceptación de responsabilidades y objetivos por parte de los trabajadores y otros costes energéticos.