Liberada una menor de 15 años obligada a ejercer la prostitución en Málaga

Imágenes de la operación policial. / SUR

La intervención con la adolescente permitió a los agentes de la Policía Nacional desarticular una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Primero se fijaron en ella cuando estaba en la zona de Puerto Banús y, cuando volvieron a verla ejerciendo la prostitución en las calles del polígono Guadalhorce, no dudaron en acercarse. Los rasgos físicos y su forma de comportarse hicieron sospechar a los policías nacionales que era menor de edad, así que decidieron intervenir.

Arrancaba así una operación del Cuerpo Nacional de Policía que ha permitido desarticular a una banda formada por ciudadanos nigerianos que explotaban sexualmente a mujeres jóvenes y de su misma nacionalidad en la provincia de Málaga. De hecho, gracias a esta investigación, han sido liberadas seis mujeres que eran obligadas a prostituirse, entre ellas la menor de 15 años.

La adolescente, que ha quedado a cargo de la Junta de Andalucía, tenía miedo. Explicó a los policías nacionales que su padre había sido asesinado en Nigeria, algo que comprobaron los investigadores con la colaboración de la National Crime Agency británica.

Pese al temor con el que hablaba, los agentes consiguieron averiguar que, tras la menor, había todo un entramado de explotación sexual de mujeres que operaba en la provincia malagueña. Así comenzó la operación que ha acabado con la banda completamente desarticulada con la detención de sus once miembros.

Funcionamiento

La organización criminal estaba completamente estructurada. El primer paso se daba muy lejos de la provincia malagueña. Las víctimas eran captadas en sus lugares de origen, en este caso en Benin City (Nigeria), bajo la falsa promesa de lograr una vida mejor en el continente europeo. La banda se aprovechaba de la precaria situación económica que sufrían estas mujeres, que nunca imaginaban que el verdadero fin era su explotación sexual en España.

Tras su captación, eran trasladadas vía terrestre hasta la costa de Libia, donde hacinadas en embarcaciones sin apenas condiciones de seguridad accedían a Europa y, mediante diversos medios de transporte, eran dirigidas hacia España. Una vez en el destino, se les daba a conocer la deuda contraída con la organización y eran obligadas a ejercer la prostitución para saldarla.

Para ello, una serie de conductores de nacionalidad nigeriana se encargaban de recoger en sus casas a las mujeres. Después, como mercancías para ser explotadas, las distribuían por zonas de prostitución callejera y clubes de alterne situados en municipios como Málaga capital, Marbella o Benalmádena.

Pero no vivían solas. Las mujeres estaban en viviendas en las que habitaban miembros de la red, que las sometían a un control férreo. Además, para ir cobrando la deuda, había un recaudador, quien se desplazaba diariamente hasta el lugar de trabajo de todas las víctimas con el único objetivo de recoger el dinero procedente del ejercicio de la prostitución.

Otros delitos

La investigación también permitió a los policías nacionales averiguar que la banda cometía otra serie de delitos. Al parecer, los agentes pudieron relacionar a los investigados con falsedades documentales, usurpación de identidad para la obtención de trabajo y tenencia, apertura y cierre de varias cuentas bancarias desde las que gestionaban el ingreso y retirada de dinero en efectivo.

Además, los miembros de la banda evitaban en todo momento informar a los empleados de los bancos de su nacionalidad, algo para lo que utilizaban documentación de otros países. Asimismo, algunas falsedades podrían encubrir otras actividades ilícitas relacionadas con las conocidas como «estafas nigerianas«, en las que resulta necesaria la apertura de cuentas bancarias con filiaciones falsas donde se ingresa el dinero obtenido de manera fraudulenta de estos engaños.

Todo el operativo policial ha sido desarrollado en Málaga, donde se ha realizado la entrada y registro de cuatro domicilios, en los que la banda alojaba a las víctimas de la explotación sexual. Siempre según han informado desde la Comisaría Provincial, los detenidos están acusados de los delitos de trata de seres humanos, relativos a la prostitución y falsificación de documentos. Entre los efectos intervenidos destacan 5.245 euros, cuatro documentos de identidad falsos, 25 terminales móviles y 12.000 euros intervenidos en cuentas corrientes que se han bloqueado.

Esta operación se enmarca dentro del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual. Se trata de una lucha en la que es indispensable la colaboración ciudadana, por lo que se recuerda que el cuerpo cuenta con la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo electrónico trata@policia.es para facilitar la denuncia de forma anónima y confidencial de este tipo de delitos, no quedando reflejada la llamada en la factura telefónica.