Un ladrón apuñala a un hombre tras intentar robarle el móvil en un bar de la plaza de la Merced

Un ladrón apuñala a un hombre tras intentar robarle el móvil en un bar de la plaza de la Merced
SUR

El agresor fue detenido poco después por agentes de la Policía Local con ayuda de un guardia civil fuera de servicio que se encontraba en el lugar de los hechos y que dio la voz de alarma

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

Acababan de llegar. Apenas le había dado un par de tragos a la cerveza que había pedido cuando su amiga vio a un conocido y se levantó a saludarlo. Él aprovechó para salir a echar un pitillo en la puerta del local.

Estaban en el Café con Libros, en la plaza de la Merced. En la terraza había una familia con niños, así que, para no fumar cerca de ellos, se sentó en un escalón desde donde podía ver su mesa, en la que había dejado, además de la birra, las gafas de sol y el móvil.

Un par de caladas después, pudo ver cómo un individuo se acercaba sigilosamente a su mesa vacía y cogía con disimulo el teléfono y las gafas. Él acudió rápidamente y le dijo: «Suelta eso, que es mío». Luego lo apartó y le dijo que se largara de allí.

No hubo más. Ni más palabras entre ellos ni un forcejeo. Tampoco vio cómo aquel desconocido, de unos 65 años, de barba cana y vestido con la camiseta roja de la selección española, hurgaba en su bolsillo en busca de la navaja con la que, segundos después, lo apuñaló.

Sucedió el domingo, sobre las siete y media de la tarde. Entre los clientes de la terraza del bar había un guardia civil fuera de servicio que reaccionó con celeridad. Él fue quien telefoneó a la sala del 092 de la Policía Local de Málaga mientras seguía al autor y pedía una ambulancia para asistir a la víctima.

Cerca había una unidad del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) de la Policía Local, que se encontraba trabajando en la zona. Los agentes, guiados por la intuición y las indicaciones del guardia, se dirigieron a la esquina entre la calle Lagunilla y la plaza de la Merced.

Mientras se encontraban en el lugar, vieron corriendo a un hombre que encajaba perfectamente con la fisonomía y atuendo que habían detallado el agente de la Benemérita por teléfono. Lograron interceptarlo en el centro de la plaza.

Los policías locales se entrevistaron con la víctima, de 48 años, que prefiere preservar el anonimato, y que les detalló la secuencia de la agresión. No lo vio venir, dijo. «¿Cómo iba a imaginar yo que llevaba una navaja y que me iba a hacer algo así?».

La víctima fue asistida en el lugar de los hechos por personal sanitario, aunque posteriormente tuvo que ser trasladada al Hospital Civil, donde le dieron tres puntos de sutura en la herida del costado.

Al cachear al presunto autor, los agentes no encontraron la navaja empleada en el apuñalamiento, pero uno de los policías se había percatado de que el individuo se desprendía de ella durante la huida. Al inspeccionar la zona, lograron localizarla. Tenía unos 10 centímetros de hoja y aún conservaba restos de sangre, según las fuentes consultadas.

Tras leerle los derechos, los funcionarios trasladaron al sospechoso al centro de salud de la calle La Unión, ya que presentaba un pequeño corte en un dedo de la mano derecha, por lo que fue asistido por personal sanitario.

Después fue conducido a comisaría, donde se quedó en calidad de detenido para instruir las diligencias del caso. Después pasó a disposición judicial. «Y ayer me lo encontré en el mismo sitio», afirma, contrariada, la víctima del apuñalamiento.