La Junta abre el caladero de coquina y concha fina entre Málaga y Río Vélez tras el último análisis

Las nueve zonas de producción de marisco están ya abiertas./SUR
Las nueve zonas de producción de marisco están ya abiertas. / SUR

Los resultados de las muestras indican que la zona de producción de marisco donde se detectó E.coli se encuentra dentro de los niveles establecidos

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Los marisqueros de Caleta de Vélez están de suerte. La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Sostenible, decidió ayer reabrir el caladero de coquina y concha fina entre Málaga y Río Vélez, una vez conocidos los resultados analíticos de las últimas muestras recogidas en la zona y que han permitido comprobar que no se corresponden con los niveles «anormalmente altos» de E.coli que mostraban los anteriores análisis microbiológicos realizados el pasado 3 de julio. Fuentes del Servicio de Inspección Agroalimentaria de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (AGAPA), dependiente de la Consejería, han indicado a SUR que los valores se encuentran dentro de lo establecido, según la clasificación B asignada a los caladeros malagueños, de ahí que se haya ordenado su apertura. Las mismas fuentes han indicado que muy probablemente los resultados que llevaron a cerrar el caladero sólo un día después de su apertura se haya debido a que la muestra se tomara en una «mancha».

Actualmente, las nueve zonas de producción de marisco del litoral malagueño, que abarca desde la And 301 (Punta Chullera-Torre de la Sal) en el extremo más occidental de la provincia, hasta la And 309 (Río de Vélez-Torre de Maro), en el extremo más oriental, se encuentran abiertos para las concha fina y la coquina.

La reapertura del caladero And 308 afecta a una de las zonas donde más capturas de coquinas se producen. Los pescadores de esta especie se quejan no obstante de que este verano la coquina se está cotizando en lonja bastante por debajo que hace un año por estas mismas fechas, con cotizaciones que rondan apenas los 11 euros el kilos, lo que achacan a la obligación de tener que depurar las capturas durante 24 horas antes de ser puestas a la venta.

La apertura de las nueves zonas de producción no afecta a la chirla, toda vez que la captura de esta especie está prohibida desde marzo pasado, como consecuencia de que en los tres primeros meses del año la flota alcanzó la cuota máxima fijada (22 toneladas) para todo el año. Aunque las cofradías de pescadores de Málaga han pedido que se incremente este cupo con el fin de que se pueda retomar la pesca, hasta que no se produzca este incremento la flota malagueña no podrá volver a capturar chirlas hasta el 1 de enero de 2020.

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