Empleadas de hogar y mayores de 65 años, víctimas invisibles de la violencia de género

Premiadas y premiado por sus trabajos científicos, en el Rectorado de la UMA. /SHEILA RAMÍREZ
Premiadas y premiado por sus trabajos científicos, en el Rectorado de la UMA. / SHEILA RAMÍREZ

La Consejería de Igualdad entrega los premios de investigación a los mejores trabajos presentados al Congreso Internacional de la violencia contra la mujer

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Hay una violencia machista que pasa casi desapercibida. Trabajos científicos han puesto de manifiesto que hay sectores 'invisibles' a la violencia contra la mujer. En concreto, la situación de las empleadas del hogar o las mujeres mayores de 65 años. Son dos de los trabajos que han recibido un reconocimiento científico por parte de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación y que fueron presentados en el IX Congreso para el Estudio de la Violencia Contra las Mujeres, que se celebró el pasado otoño en Sevilla.

La directora general de Violencia de Género de la Junta, Laura Fernández, ha señalado en el acto de entrega de estos reconocimientos, que son los trabajos científicos los que deben guiar la acción política. En este sentido, ha destacado que la ley andaluza ha ampliado el concepto de violencia machista, para incluir otros como acciones contra la integridad de la mujer, violencia sobre los hijos, discapacitados o de madres cuyos hijos han sido asesinados. Laura Fernández ha asegurado durante el acto que «no hay que dar crédito a los que niegan la existencia de la violencia machista» y también ha negado que en la Junta de Andalucía haya listas negras en relación a la violencia de género, «ni las habrá», ha afirmado.

En cuanto a los trabajos premiados, el comité científico ha reconocido la investigación de Pilar Ruiz Zúñiga, en el que analiza la situación de las empleadas de hogar extranjeras en España. La segunda mención ha sido para Mentxu Hernández Gómez y María Tersa Laespada Martínez, que han analizado la violencia de género en personas mayores de 65 años, y una tercera mención ha reconocido el trabajo de la Ertzaintza contra la trata de seres humanos, en la persona del comisario jefe Joseba Iñaki Arteaga. 

Educadas en la desigualdad

En el trabajo de Mentxu Hernando y María Tersa Laespada, de la Universidad de Deusto, se aborda el problema de las mujeres mayores de 65 años, víctimas también invisibles de la violencia de género, aunque «no existen en el imaginario social. Cuando se habla de víctimas de violencia machista inmediatamente pensamos en una mujer joven, o de mediana edad. Pensamos que los mayores son viejecitos indefensos, y estamos equivocados», ha señalado Mentxu Hernando. En su opinión, las mujeres «llevan 40 años en el silencio, han sido educadas en la desigualdad, y es una situación de la que tiene muy complicado salir», porque cuando se casaron el maltrato por parte del hombre era algo casi normal, que se tenía asumido, y ahora, siendo sujetos con plenos derechos, «ni ellas mismas se creen esos derechos, porque se han educado en la desigualdad de género».

«Los hombres pueden ser mayores, pueden parecer unos abuelitos indefensos, que cuidan de sus nietos, pero también pueden ser maltratadores, porque han sido educados para maltratar, para abusar de esa condición de superioridad». Mentxu Hernando destaca también que a lo largo del tiempo, las estadísticas sobre el porcentaje de mujeres mayores de 65 años que han muerto víctimas de violencia de género se mantiene invariable, en torno al 13 por ciento del total.

La primera mención a un trabajo de investigación ha correspondido a Pilar Cruz Zúñiga, de la Universidad Pablo de Olavide. Analiza la violencia de género en las trabajadores domésticas, desde la perspectiva de los Derechos Humanos. En su opinión, sería necesario ampliar el concepto de violencia de género, para incluir esta otra que se ejerce sobre las empleadas del hogar, una violencia que, asegura, está ejercita tanto por hombres como por mujeres.

La tercera mención ha correspondido al trabajo que recoge el plan estratégico que tiene la policía autonómica vasca para luchar contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

En cuanto a las buenas prácticas, también han sido reconocidas tres iniciativas concretas: las del IES Diamantino García Acosta, de Sevilla, contra la violencia de género desde la escuela; la aplicación Telegram como herramienta para abordar los problemas de las mujeres periodistas, estudio presentado por la periodista Cristina Prieto Sánchez, y un trabajo sobre los perros de protección de la licenciada en Trabajo Social por la Universidad de Sevilla Ángela Sánchez Herrera.