La Diputación de Málaga aprueba sus presupuestos con toda la oposición en contra
El Gobierno choca con el resto de grupos por las formas de presentación de los números, los recortes, el ritmo de ejecución de las inversiones, el aumento de la deuda... y la política nacional
El debate de presupuestos en la Diputación celebrado en la mañana de este lunes fue un cruce de críticas entre el Gobierno popular y todos ... los grupos de la oposición y no sólo por el plan económico para el próximo ejercicio, ya que también hicieron incursión argumentos referidos a la política nacional. La sesión de la cámara, por tanto, concluía con la aprobación de las cuentas, pero con el solo voto favorable del partido gobernante, el PP, y los contrarios de toda la oposición, desde Vox a Con Málaga, pasando por el PSOE. Tras este trámite se abre un periodo de alegaciones de quince días y se prevé que en el pleno del 17 de diciembre las cuentas se sometan a su aprobación definitiva.
Por lo pronto, ante el reproche de los populares sobre la incertidumbre existente respecto a los ingresos con que contará el organismo de gobierno provincial dada la inexistencia de Presupuestos Generales del Estado, el grupo socialista contraatacaba afirmando que las cuentas de la Diputación para el año que viene son «expansivas» gracias a «la buena marcha de la economía española, a las transferencias del Estado, a que se recauda más sin subir los impuestos y a que hay más empleo y menos paro». Con ello, en todo caso, los socialistas concedían que se trata de un presupuesto histórico, como la diputada popular María del Carmen Martínez esgrimió para comenzar el debate: los 516,21 millones de euros «son un hito en la historia de esta institución», dijo, «por primera vez se superan los 500 millones de euros», reiteró, y, con ellos, agregó, se muestra por parte del ente «responsabilidad y protección de ayuntamientos, familias y empresas para mejorar la provincia».
«Tramitación exprés»
516,21 millones de euros
es la histórica cifra del presupuesto de la Diputación de Málaga, con alrededor de cien millones dedicados a inversiones.
Las quejas de la oposición también fueron de forma: así, Josele González, portavoz socialista, se quejó del «menosprecio» del PP al resto de grupos que implica que el presupuesto llegue al debate «sin negociación» y «sin asumir aportaciones» de otros partidos, al tiempo que desde Con Málaga Juan Márquez criticó que se haya optado por una «tramitación exprés»: «En menos de 24 horas desde que se trasladó la documentación el presupuesto ya estaba dictaminado por la Comisión de Cuentas, y en menos de una semana es aprobado aplicando el rodillo de la mayoría absoluta». Se trata de una recriminación a la que se sumó Vox, que confesó «decepción» por las formas en que el ejecutivo de Salado ha facilitado las cuentas a los grupos. «Fue muy difícil o imposible preguntar dudas a la intervención general o a la diputación delegada, porque desconocíamos el contenido del presupuesto. Se hace difícil la fiscalización», explicó el diputado voxista. A ello, la titular de Hacienda del gobierno de la Diputación lanzó que desde el 11 de julio en que comenzaron a elaborarse los presupuestos, «nadie ha preguntado nada, ni ha presentado propuestas, ni ha consultado el avance del estado de ejecución. Se quejan... pero hay un poco de desidia. ¿Propuestas por parte de la oposición? Cero, como para 2025 o para 2024».
Choque por la política nacional, por el procedimiento de aprobación de los presupuestos y, también, por su propio contenido. El Gobierno popular presume de la cifra histórica de las cuentas públicas, de su ambición, de que consignan 96 millones de euros para inversiones, dando prioridad a la movilidad y al ciclo intergral del agua. Pero desde el PSOE justificaron su voto en contra por los que consideran recortes en políticas de mayores, en el centro provincial de drogodependencias, en el área de familias o en el programa de fomento del empleo. «Los presupuestos habrían de tener dos prioridades: combatir la despoblación y, la más importante, la vivienda, y no se destina ni un céntimo a vivienda; esta institución no tiene ni un plan ni un modelo para vivienda y no nos extraña porque lo ven como un negocio y no como un derecho», aseveró el representante socialista.
«Los presupuestos habrían de tener dos prioridades: combatir la despoblación y, la más importante, la vivienda, y no se destina ni un céntimo a vivienda», cargó el PSOE
En la misma línea se expresó Con Málaga: «No hay ni política provincial de vivienda, ni cambio de modelo productivo ni desarrollo rural», a lo que añadió: «No es cierto que el mayor crecimiento sea en inversiones, es en deuda pública, lo que más sube es la deuda». Asimismo, Márquez criticó que las cuentas «olviden a los municipios más pequeños» y que las transferencias a los ayuntamientos aumenten menos de la mitad de lo que lo hace el conjunto del presupuesto. «El capítulo 1, de personal, crece sólo un 3,9%, mientras que la partida de gastos diversos en la que se encuentran patrocinios o gastos de procolo sube un 61%», incidió el representante de Con Málaga.
«Ideología» y aumento de la deuda
Mientras tanto, desde Vox Antonio Luna agregó en su típica crítica a los presupuestos de la agenda 2030 por la sostenibilidad social y medioambiental: «El presupuesto está muy lejos de responder a las necesidades de los malagueños, están cargados de ideología y alejados de las prioridades de familias y agricultores y ganaderos malagueños. Hemos encontrado una agenda que responde más a imposiciones ideológicas que a necesidades reales».
Además, Vox enlazó con otra crítica común: la que según sus cálculos es escasa ejecución presupuestaria de ejercicios anteriores, lo que hace que se ponga en duda que las cuentas ahora presentadas se hagan realidad. «Según la capacidad de ejecución demostrada (33,49%, de esos 114 millones sólo se ejecutarán unos 38 millones en el mejor de los casos. El resto, otra vez, será propaganda; presupuestos que engañan a los alcaldes y que generan falsas expectativas en los municipios», afirmó Luna. A ello, el PP respondió que previsiblemente se acabará el año con una ejecución del 80% de las cuentas del ejercicio, tal y como está registrado en las bases de datos del Ministerio de Hacienda.
Salado carga contra Vox y contra el Gobierno central
El voto en contra de Con Málaga (con enmienda a la totalidad incluida) y del PSOE fueron contundentes, Vox anunció que presentará alegaciones para que sean consideradas y aceptadas para cuando las cuentas vuelvan al pleno el mes que viene. El presidente de la Diputación, Francis Salado, cerró el debate y, precisamente, tuvo palabras especiales para Vox: «Se está sumando al PSOE en el 'no es no'», le lanzó. Al portavoz voxista Salado también le recriminó un cambio de opinión respecto a las cuentas por una llamada, dijo, que habrá recibido de instancias superiores de la formación en Madrid y le reiteró: «Usted sabrá si quiere ir de la mano del PSOE. Desde la llamada que le han hecho, ha tenido que buscar argumentos. El otro día nos felicitó por las cuentas».
Salado, a Antonio Luna (Vox): «Usted sabrá si quiere ir de la mano del PSOE. Desde la llamada que le han hecho, ha tenido que buscar argumentos»
Salado también cargó contra el PSOE y Sumar (Con Málaga en la provincia): «No tienen legitimidad para hablar de presupuestos. No los han presentado por cobardía política porque saben que se los van a rechazar. Llevan tres años faltando a su deber y ello tiene repercusiones negativas para Málaga. En este pleno deberían tener algo más de humildad. Cuando no se pueden aprobar presupuestos, se tienen que convocar elecciones». Y en concreto al representante socialista le contestó: «La participación en los ingresos del Estado no es un regalo, es lo que les corresponde a los malagueños. Si se recauda más, los malagueños hacen un mayor esfuerzo fiscal, y eso hay que transferirlo».
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