Díaz de Escovar: el hombre que tenía Málaga en la cabeza

Abogado, político, escritor, historiador, periodista y poeta, destacó en el mundo de la cultura y de las letras

Narciso Díaz de Escovar, en su despacho./
Narciso Díaz de Escovar, en su despacho.
Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Si hay una palabra que define a Narciso Díaz de Escovar es la de polígrafo, es decir, una persona con amplios conocimientos y que escribe de diversas materias. Como si fuese un hombre del Renacimiento, Díaz de Escovar hizo de la cultura y de la letras un escenario en el que se movió con soltura y en el que destacó. Nacido en Málaga el 25 de junio de 1860, desde muy joven se sintió atraído por la letra impresa, de la que hizo el sentido de su vida. Cultivó casi todos los géneros literarios y dejó una extensa obra, entre la que sobresalen los escritos que dedicó a Málaga. Su ciudad natal fue el centro de su universo creativo; siempre hizo gala de su malagueñismo, lo que le valió ser nombrado Hijo Predilecto de Málaga y cronista oficial de la ciudad. También llegó a ser presidente de la Diputación Provincial. Se casó con Luisa Sampson Romero. El matrimonio no tuvo descendencia.

Hijo del abogado Joaquín María Díaz y de Francisca de Paula Escovar, estudió en las Escuelas Pías de Archidona y en el Seminario de Málaga. El joven Narciso, sin embargo, pronto se dio cuenta de que su futuro no era convertirse en sacerdote. Su vocación era otra: las letras. Tras un frustrado intento de hacer carrera militar, se licenció en la Universidad de Granada en Derecho y en Filosofía y Letras.

Fallecido en 1935, fue Hijo Predilecto de Málaga, cronista de la ciudad y autor de las famosas 'Efemérides malagueñas'

Antes de eso, con 17 años ya estaba inmerso en el mundo de la literatura y del periodismo. Así, dirigía 'Ecos de juventud' y, previamente, había sido redactor de 'Las Noticias. Con posterioridad asumió la dirección de 'El Correo de Andalucía', periódico en el que se encargaba de redactar los artículos de fondo.

Aunque ejerció como abogado durante más de 30 años y se encargó de más de 5.000 procesos, su faceta más relevante fue la literaria, en la que se volcó. En el apartado local sobresale su trabajo titulado 'Efemérides y de antigüedades curiosas de Málaga y provincia'. También cabe citar 'Cuentos malagueños. Chascarrillos de mi tierra', 'Galería literaria malagueña. Apuntes para un índice biográfico bibliográfico, relativo a escritores hijos de esta provincia residentes en ella o que han escrito respecto a la misma' y 'Las epidemias de Málaga. Apuntes Históricos', entre otras muchas publicaciones en las que difundió ypopularizó cuestiones malagueñas, de las que era un experto destacado.

Trayectoria literaria

A lo largo de su trayectoria literaria se adentró en la narrativa con la escritura de novelas y cuentos. Asimismo, creó piezas de teatro y publicó textos de historia, folclore, artículos periodísticos e, incluso, tratados de derecho, sin olvidar su producción poética. En total, dejó más de 130 obras de distintos géneros. Díaz de Escovar también fue el impulsor de la Escuela de Declamación, de la que salieron Rosario Pino y Emilio Thuiller, entre otros.

Narciso Díaz de Escovar no fue ajeno a la política. A los 25 años fue elegido diputado provincial, cargo que ocupó en varias ocasiones. Además, fue vicepresidente y presidente de la Diputación Provincial y representante por Málaga del Partido Democrático Monárquico de Segismundo Moret. Otros puestos que ocupó fueron los de Gobernador Civil interino de Málaga, delegado regio de Primera Enseñanza, vicerrector del Círculo Liberal y presidente de la Cruz Roja. Igualmente, fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza y de la Academia de Historia, Bellas Artes de San Fernando y Buenas Letras de Sevilla.

Fallecido el 4 de mayo de 1935, su amplio legado bibliográfico y documental se encuentra en el Museo de Artes y Costumbres Populares de Málaga, en el denominado Archivo Díaz de Escovar.  

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