Alberto Garzón: «Debemos llegar a un acuerdo con el PSOE por el bien del país»

Alberto Garzón, en la sede de IU en Málaga, antes de realizar la entrevista. /Francis Silva
Alberto Garzón, en la sede de IU en Málaga, antes de realizar la entrevista. / Francis Silva

«Discrepamos en muchas cosas», asegura sobre su actual relación con Pablo Iglesias y pide apoyos para blindar el segundo escaño de UP en Málaga

Matías Stuber
MATÍAS STUBER

Alberto Garzón habla en este entrevista de defender a los intereses de la clase trabajadora. Aunque no confía en Pedro Sánchez, no ve otra alternativa a llegar a un futuro acuerdo con el PSOE si se quieren materializar políticas de izquierdas. Duerme tranquilo. Por ahora.

-¿Descansa bien por las noches?

–La conciliación en la vida familiar es complicada y mi hija se levanta bastante. Si exceptuamos esa parte, duermo bastante bien. Entiendo que Pedro Sánchez, ya que no ha llegado a un acuerdo con la izquierda, tampoco sufre de insomnio.

-Políticamente hablando, ¿qué le robaría a usted el sueño?

–Que no se aproveche este ciclo de movilización, que hay desde el 2012 hasta la actualidad, para acabar con la reforma laboral. Es una cosa que nos atormenta a mucha gente. Los conflictos, como el de las camareras de piso, tienen una legislación por detrás. La misma se podría haber cambiado porque han existido mayorías suficientes.

-¿Unidas Podemos no ha tirado la oportunidad de lograr esos cambios desde dentro de un Gobierno progresista?

–Ese era el objetivo. De hecho, hemos defendido que fuera así. Pero el PSOE nunca ha tenido la intención de que nosotros estuviéramos en el Gobierno. Y así lo han puesto de manifiesto. Si Pedro Sánchez dice que no dormiría tranquilo con nosotros, está diciendo que, en ningún momento, tuvo la voluntad política de llegar a un acuerdo de coalición con Unidas Podemos.

-¿Por qué no han sido suficientes tres ministerios y una vicepresidencia para investir a Sánchez?

– Es un debate abierto, pero que ya no es fructífero. Lo cierto es que lo importante hubiera sido que se tengan competencias. Para un espacio como el nuestro, que está muy vinculado a los sindicatos, hubiera sido muy interesante el Ministerio de Trabajo. La oferta del PSOE era muy mejorable. En todo caso, en agosto, nosotros abogamos otra vez por ir a ese punto de partida. Incluso, si podíamos ceder en algo más. Pero el PSOE nos dijo que ya era tarde.

-¿Qué comunicación y qué grado de coordinación existe entre usted y Pablo Iglesias, a día de hoy?

–No pensamos igual. Discrepamos en muchas cosas, realmente. No solo políticamente, sino táctica y estratégicamente. Nuestras diferencias son públicas y conocidas. Nosotros estábamos dispuestos a explorar otras vías que no sea solo el Gobierno de coalición. Pero tenemos buena relación y vamos coordinados a las elecciones, lógicamente. IU tiene que continuar construyendo la unidad en este espacio político.

-¿No le teme a una caída de la participación el 10-N?

–Hay una frustración muy grande en la sociedad con la clase política. Eso se ve en el CIS, que nos sitúa entre los tres grandes problemas de España. Por primera vez. Eso no ocurría ni en 2011 ni en 2015. Efectivamente, hay un riesgo de que la abstención sea muy elevada. Particularmente, la de izquierdas. Nosotros vamos a hacer una campaña para recuperar a la gente cabreada, que lo está con toda la razón del mundo.

-¿Entiende que el PSOE debe ser el socio preferente de Unidas Podemos el día después de las elecciones?

–Nosotros estamos obligados a entendernos con el PSOE. Obligadísimos. Porque no vamos a llegar a acuerdos con el PP, Ciudadanos o con la derecha reaccionaria. El problema es que para eso hace falta que la otra parte también quiera. Nosotros debemos llegar a un acuerdo con el PSOE por el bien del país. Y yo soy el primero que tengo muchas diferencias con el PSOE.

-El PSOE ya ha dejado claro que no va a haber una coalición con Unidas Podemos, que eso fue un tren que pasa solo una vez.

–Pedro Sánchez ha sido más de izquierdas cuando nosotros hemos sido más fuertes. Pero cuando se ha visto un poco más libre de pactar a su izquierda y a su derecha, ya no quiere saber nada de nosotros. Es una persona que no tiene muy claras sus convicciones. Cuanto más escaños tengamos, más probable es que el PSOE se comporte mirando a la izquierda. Pedro Sánchez tiene a un equipo a su alrededor que mira constantemente las encuestas. No tiene muchas convicciones ideológicas. En eso se parece bastante a Albert Rivera.

Sobre el conflicto en Cataluña: «El independentismo ha catalán ha perdido el norte; defendemos que Cataluña siga en España»

-¿Le sobran asesores y gurús a la política actual?

–Creo que son el producto de una nueva concepción de la política, que es verla como un mercado. Eso es muy perverso. Un día te dicen que hay que sacar la bandera de España de 30 por 30 metros. Mañana, que hay que hablar de la plurinacionalidad. Yo la política no la entiendo así. Para mí la política es una convicción ideológica, una visión noble. Lo razonable en un presidente, como es Pedro Sánchez ahora mismo, es que defendiera cosas aunque tengan un coste electoral.

-¿España podría tener una gran coalición a la alemana entre el PSOE y el PP, por primera vez en su historia?

–Pablo Casado y Mariano Rajoy están ahora mismo en esas. Las grandes empresas en este país quieren esa gran coalición desde hace muchos años. Cuando ellos hablan de estabilidad, se refieren a la suya y a la de la bolsa. No a la estabilidad de las familias trabajadoras.

-¿Cómo quiere abordar el problema de la convivencia en Cataluña? 

–La solución tiene que venir por la vía del diálogo. Es algo que comparten todos los ministros socialistas. Lo de Cataluña ha sido otra excusa más para Pedro Sánchez.

-¿Unidas Podemos sigue defendiendo el derecho a un referéndum de autodeterminación?

– Nosotros defendemos que Cataluña siga en España. Pero tiene que ser una España distinta a la que dibujan el PP, Ciudadanos y Vox, que es una España reaccionaria. El referéndum, en todo caso, tiene que ser dentro de la Constitución.

-¿Qué piensa cuando escucha a Torra llamar a la desobediencia civil?

–El independentismo catalán ha perdido el norte. Es legítimo ser independentista, pero sus dirigentes utilizaron la crisis económica como excusa para huir hacia adelante. Prometieron cosas que sabían que no podían cumplir. Ahora están encerrados en un callejón sin salida.

-La tasa de desempleo sigue alta, los jóvenes tienen problemas para independizarse... ¿Falta madurez política para abordar los problemas que afectan al ciudadano?

–Falta madurez porque no se acepta la diferencia. El Parlamento es el fiel reflejo de esa diferencia. Los problemas cotidianos no están siendo parte de la agenda política. Llevamos más de un año dando tumbos, sin otra cosa que no sea el juego de tronos. Siempre vamos tarde.

-El Banco de España recomienda elevar la edad de jubilación para garantizar la viabilidad de las pensiones. ¿Cómo lo ve?

–El Banco de España lleva diciendo que el sistema está en crisis desde los años 90. ¿Cómo le vas a decir a una camarera de piso o a un albañil que siga trabajando más allá de los 67 años? Lo que está apoyando el Banco de España es inhumano. Es no entender nada.

-¿Cómo valora que Íñigo Errejón se presente a las elecciones?

–Es legítimo, pero creo que es un error. El errejonismo, por llamarlo de alguna manera, debe estar en el mismo espacio que nosotros.

- ¿Teme que se pueda perder el segundo escaño en Málaga, que fue para Eva García Sempere?

–Nosotros tenemos que movilizar a todo el voto posible porque el segundo escaño está en riesgo, en beneficio de Vox. Vamos a hacer un campaña intensa para proteger a nuestro segundo escaño.