Daniel Pérez: «Si hubiera sido yo alcalde no se habría derribado La Mundial»

El candidato socialista a la Alcaldía, Daniel Pérez, con sus candidatos a los pies de la Alcazaba./ Salvador Salas
El candidato socialista a la Alcaldía, Daniel Pérez, con sus candidatos a los pies de la Alcazaba. / Salvador Salas

El candidato socialista a la Alcaldía de Málaga propone la creación de una comisión especial para velar por la defensa del patrimonio y un plan director para la Alcalzaba-Gibralfaro

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga y candidato socialista a la Alcaldía, Daniel Pérez, se rodeaba ayer por la mañana de buena parte de los candidatos a concejales de su lista a los pies de la Alcazaba para exponer su programa para defender el patrimonio de la ciudad. Con un discurso muy duro contra el equipo de gobierno De la Torre en el Ayuntamiento, así como con su socio de investidura, Ciudadanos, decía: «Si hubiera sido yo alcalde no se habría derribado la Mundial ni se hubiera destruido Villa Maya, ni se hubiera tirado Villa Paquita». Mirando hacia la Alcazaba, explicó que ha habido una pérdida irreparable de patrimonio, «atentados patrimoniales» con la destrucción de la Mundial, Villa Maya y Villa Paquita, y que «al Ayuntamiento y al alcalde le faltan valores para defender la identidad de Málaga».

En su discurso, Pérez afirmó que Málaga es una ciudad milenaria, con 3.000 años de historia, «y hay que tener la sensibilidad que no tiene el equipo de gobierno de De la Torre, que ha demostrado ser insensible porque ha ido dejando que se pierda patrimonio a marchas forzadas». Por este motivo, el candidato socialista subrayó que cuando llegue a la Alcaldía creará una comisión especial que se dedique a velar por la defensa del patrimonio. Acto seguido, explicó que de la Alcazaba hay partes que se están cayendo, «no podríamos entender que un granadino viese cómo se cae la Alhambra y no hiciera nada» para pasar a decir que la Alcazaba-Gibralfaro era el conjunto monumental más visitado de Málaga y que requería un plan director que lo mantenga y lo cuide con mimo.

De las inversiones, el todavía portavoz socialista dijo que actualmente no hay ninguna que se adecúe a lo que necesita la Alcazaba, «que mejore su imagen de cara a a los malagueños y turistas; es importante tener en cuenta las señas de identidad, que se mantengan en el tiempo y que se protejan». En esta línea, comparó la dejadez que sufren los barrios en Málaga con el abandono que sufre el patrimonio cultural. Criticó que el alcalde gaste 15 millones de euros en museos franquicia y que «sea incapaz de destinar una partida para la Alcazaba y para el conjunto monumental de Gibralfaro o para el camarín del Santuario de la Victoria». Subrayó que, por encima de todo, «hay que defender lo nuestro porque es lo que nos hace singular y diferente al resto».

Por eso, Pérez aseguró que su primera medida al llegar a la Alcaldía sería poner en marcha un plan director en la Alcazaba-Gibralfaro para detectar todas las deficiencias y poner en valor y proteger sus murallas, «que corren el riesgo de caerse y perderse; justo aquí detrás –decía señalando la subida de la Alcazaba–, parte de las murallas se desmoronaban y esto no se puede permitir; es por culpa de la rutina, que es como ha gobernado la coalición PP y Cs».

Del camarín de la Victoria, el líder socialista abundó en que hay que atajar su deterioro de forma urgente porque hay un clamor ciudadano porque se preserven sus frescos y el entorno de yesería. «Hay que mantener la relación de símbolos de la ciudad de Málaga antes de gastar dinero en otras actuaciones museísticas», señaló. El alcaldable afirmó que, en principio, era serio y no descartaba ningún museo de los que hay actualmente, pero que había que realizar un plan director de museos y ver los que funcionan, saber cuánto cuestan, el número de visitantes y el retorno que recibe la ciudad. «¿Vamos a cerrar museos? No, y vamos a mantener los acuerdos actuales firmados con los distintos museos, vamos a garantizar el respeto a la legalidad, pero tenemos que saber exactamente lo que nos reporta cada museo».

Por último, Pérez no dudó en criticar la que él considera una malísima gestión que ha llevado a que el CAC esté cerrado, «un espacio expositivo único, y esto no es culpa de ninguna administración externa, es de falta de voluntad y de capacidad de trabajo»; así que es necesario una auditoría y un buen plan director de museos porque el mayor ejemplo de mala gestión es Art Natura, donde han tirado el dinero por la trituradora que es Tabacalera».

Del Museo Ruso explicó que su colección es buena, pero que quizá no se encuentra en el mejor espacio. Y quiso dejar un asunto claro: »Vamos a defender la ciudad de los grandes museos; el que nos ha puesto en el mapa ha sido el Museo Picasso, que fue el epicentro; y aquí tenemos el Museo de la Aduana, que se ha realizado con la colaboración del Gobierno central y el último gobierno socialista de la Junta».