Contando los días para acabar el curso político en Málaga

Imagen del pleno extraordinario celebrado esta mañana en el Ayuntamiento/
Imagen del pleno extraordinario celebrado esta mañana en el Ayuntamiento

Los ediles hacen parón en medio de la feria para aprobar la primera modificación presupuestaria dos semanas después del visto bueno a las cuentas. Hubo acuerdo, pero también debate

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

La (otra) imagen de las 'dos Españas' alcanza su cota máxima en estos días de agosto: con una mitad del país de vacaciones y la otra de regreso al trabajo y preparando la vuelta al cole, el curso sin embargo aún no ha terminado en el Ayuntamiento de Málaga. Con la ciudad apurando la feria más larga de su historia, los ediles de la Casona cuentan los días que quedan para tomarse un descanso y dejar atrás unos meses frenéticos que más que comenzar continuaban con las elecciones municipales, la constitución de la nueva corporación y un par de citas ineludibles en el salón de plenos, incluida una sesión extraordinaria a principios de agosto para dar el visto bueno a los presupuestos para 2019 con más de siete meses de retraso.

Y los presupuestos –más bien la primera modificación presupuestaria apenas dos semanas después de recibir la luz verde del pleno– volvían a convocar esta mañana a los 31 ediles en una sesión extraordinaria de puro trámite para sacar adelante la incorporación a las cuentas de un expediente de modificación por valor de 3,7 millones de euros. La cantidad irá destinada a sacar adelante actividades y proyectos pendientes de 18 áreas y empresas municipales, y a pesar de los desencuentros de los últimos meses entre los cuatro partidos con representación municipal (PP y Cs como equipo de gobierno, PSOE y Adelante Málaga), hubo 'quorum' para dar luz verde al expediente tras la correspondiente Comisión de Economía y junta de portavoces previas al pleno. En el ánimo de los ediles, cierto cansancio por esa intensidad de los últimos meses y una sensación extraña por estar debatiendo en pleno en plena feria y en un mes que –salvo excepciones como la de hoy– no tiene programadas estas sesiones. Por eso resultaba curioso ver, en la bancada del equipo de gobierno, a la edil popular Gemma del Corral vestida de flamenca con una enorme flor en el pelo porque era ella la que ayer estaba de 'guardia' para asumir la representación de los suyos en el centro y en Cortijo de Torres. «Es que después de esto ya no me da tiempo a vestirme», admitía mientras su compañera Teresa Porras hacía entrada en la sala también con agenda llena de feria pero con su flor rosa en la mano.

En los corrillos, algo más de distensión que en los plenos convencionales. Que tras tanto debate previo a cara de perro, era de agradecer. Mientras el alcalde, Francisco de la Torre, tomaba asiento en la presidencia para dar inicio a la sesión extraordinaria, el portavoz socialista, Daniel Pérez, comentaba con la número 2 popular, Susana Carillo, y algunas compañeras de gabinete lo «poco» que le queda para darle el 'sí quiero' a su novia, Nuria, dentro de diez días. «Aún no estoy nervioso», admitía ofreciendo detalles sobre su viaje de novios y, por qué no, de esas ganas mayoritarias de desconectar.

Pero antes tocaba debate. Y lo hubo a pesar de que ya estaban claras las posiciones de partida de los grupos sobre la modificación presupuestaria: PP, Ciudadanos y PSOE votaron a favor (27 'síes' en total) y los dos ediles de Adelante Málaga, Eduardo Zorrilla y Paqui Macías, se abstuvieron. «Compartimos la necesidad de esos gastos, pero nos llama la atención que sea 14 días después de la aprobación de los presupuestos para el 19», protestaba el portavoz de la formación de izquierdas aunque sin dejar que el tono subiera más de lo necesario. Aún así, Zorrilla echaba sus propias cuentas: «Si en 2018 hubo ocho modificaciones presupuestarias y ahora, dos semanas después, ya nos encontramos con la primera, pues tendremos unas diez en lo que nos queda». Y zanjaba su intervención con una reflexión que a su juicio ilustra esa «falta de previsión»: «Está muy bien que haya que gastarse el dinero para comprar vitrinas donde se expongan los obsequios que recibe el Ayuntamiento, ¿pero esto se les ha ocurrido ahora en julio?».

Pero el edil responsable de Economía, Carlos Conde, entró a defenderse en su turno de réplica: «Los presupuestos han estado listos en tiempo y forma». Es decir, en los primeros meses del año. Otra cuestión es que no haya sido posible el acuerdo hasta que Cs no ha entrado a formar parte del equipo de gobierno. «Mi puerta siempre ha estado abierta para seguir dialogando», les decía tanto al propio Zorrilla como a Daniel Pérez, reconociendo no obstante que en este 2019 se ha acumulado «un retraso sin precedentes».

Y ese fue precisamente el cabo del que tiró el portavoz socialista para armar su discurso: «Se ve que hay determinadas áreas municipales que no han hecho su trabajo y ahora hay que enmendarlo», arrancaba en su crítica de unas cuentas que –de nuevo– calificó de «ciencia ficción». Tampoco quiso dejar pasar Pérez que la modificación presupuestaria incluya una partida de 94.000 euros para pagar las costas de una sentencia que da la espalda al Ayuntamiento por un contencioso que se remonta a 2011 a cuenta de la participación municipal en los tributos del Estado en 2009. «Claro, entonces funcionaba el mantra de que todo lo que hacía Rodríguez Zapatero (entonces presidente) estaba mal», se quejaba Pérez, quien exigía a Conde «un poco más de diálogo». El popular lo vio en bandeja: «Pues le pido que venga más a las comisiones, porque su compañera Alicia Murillo acaba de agradecer (en la comisión de Economía, que se había celebrado antes del pleno) la disposición al diálogo».

Ese diálogo, precisamente, es el que comenzará a medirse –o no– a partir de septiembre. Entre la oposición y el tándem que forman ahora PP y Cs. Lo dejaba claro también, aludiendo específicamente a las dos formaciones, la portavoz del partido naranja y edil de Cultura, Noelia Losada. «Los dos estamos centrados en la acción de gobierno», aplaudía enumerando los proyectos que saldrán adelante con el último acuerdo mayoritario del curso. Los próximos, sin embargo, están por ver.