Ciudadanos: Otra lista electoral plagada de suspicacias

Defendió ayer que su candidatura está llena de miembros de la «sociedad civil», aunque hay personas que no terminan de convencer a la militancia local

Rivera, Díaz y García/FRANCIS SILVA
Rivera, Díaz y García / FRANCIS SILVA
Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

La elaboración de las listas para unas elecciones –junto con los procesos congresuales– es uno de los momentos más estresantes dentro de los partidos. En el caso de Málaga, las circunstancias han provocado que se hayan juntado en menos de seis meses hasta tres elecciones (cuatro si se cuentan las europeas), a lo que hay que sumar los nombramientos en la Junta de Andalucía para Partido Popular y Ciudadanos.

Sin embargo, la inclusión de periodistas, toreros y demás estrellas invitadas calificadas como 'paracaidistas', sumada a las imposiciones que llegan desde la capital, han provocado suspicacias en todos los partidos, sin excepción. En el caso de los populares, el nombramiento de Pablo Montesinos como cabeza de lista no sentó nada bien en buena parte de las filas populares. Además, no ha sido la única instrucción que ha llegado de Génova, ya que fueron fuentes de la formación las que especificaron que la aparición como número 3 de Mario Cortés fue orden directa del secretario general del partido, Teodoro García Egea.

En el PSOE las trifulcas por las listas son como el turrón del Almendro, que vuelven con cada convocatoria electoral. A pesar de no haber obtenido el mayor número de votos en las agrupaciones de la provincia, la dirección nacional de Pedro Sánchez decidió unilateralmente nombrar como cabeza de lista a Ignacio López, destacado dirigente 'sanchista'. El efecto dominó acabó con el exsecretario general provincial, Miguel Ángel Heredia, 'relegado' en la lista al Senado. Cómo número tres al Congreso aparece el actual concejal en la Casona, José Carlos Durán, aunque para buena parte de la militancia esta posición debería haber sido para Heredia.

Donde seguro que no corren buenos tiempos es Unidas Podemos. La marcha de Alberto Montero dejó huérfana a la coalición de un cabeza de lista solvente, por lo que al final se tomó la decisión de que Alberto Garzón bajara a su provincia para ser el cartel electoral. A pesar de ello, sí se mantuvo en el segundo puesto a Eva García Sempere, también de Izquierda Unida, y cuya labor en el Congreso en estos últimos tres años ha tenido buenas críticas entre los suyos. De esta manera, la formación de izquierdas cuenta con los dos primeros puestos de la lista, lo que ha provocado el disgusto de buena parte de las bases de Podemos. Lejos de dar la batalla interna, la militancia del partido morado se encuentra en un proceso complicado, y escenas como la vista en Marbella hace unos días a cuenta de la elección de la candidatura a las municipales –y cuya asamble fue finalmente suspendida–no son precisamente halagüeñas.

Ayer era el turno de presentar los 14 hombres y mujeres (entre Congreso y Senado) que representarán a Ciudadanos en las elecciones del 28 de abril. Aunque en las caras era todo felicidad y optimismo –y a pesar de que nadie discute el liderazgo de su cabeza de lista, Guillermo Díaz– lo cierto es que algunos de los nombres han causado estupor entre la militancia local, mientras que otros simplemente sorpresa.

El caso paradigmático es el de Irene Rivera, que finalmente va de número dos, por lo que tendría su plaza relativamente asegurada. Rivera fue uno de los fichajes estrella de Albert Rivera en 2014, cuando ya la incluyó en la lista a las elecciones europeas de ese año.

Después de aquellos comicios (en los que su puesto no le implicó prácticamente ningún protagonismo), Ciudadanos volvió a contar con ella, en este caso para liderar la lista para el Parlamento andaluz en el año 2015. Su papel en los debates no convenció a los suyos, aunque Juan Marín la puso en la dirección del grupo parlamentario. Apenas unos meses después saltó una nueva sorpresa cuando el partido a nivel nacional la 'sacó' de Andalucía para presentarla como cartel electoral por Málaga para las dos elecciones generales consecutivas.

Desde entonces, el peso en la provincia lo ha llevado en exclusiva Díaz, que además ha tenido algunas intervenciones brillantes en el Congreso que han trascendido del ámbito provincial. En este marco en el que Irene Rivera había casi desaparecido de las intervenciones públicas y ruedas de prensa, su destacado puesto en la lista ha caído como un jarro de agua fría entre buena parte del partido. «No creo que se lo merezca, no ha hecho nada en tres años y ahora se le premia en detrimento de otras personas que no han parado de trabajar», apuntaba ayer un destacado miembro de la formación.

Preguntados por quién ha tomado la decisión de incluir a Rivera en las listas, nadie fue capaz ayer de dar una respuesta. «Sabemos que de Málaga no ha venido la propuesta, eso seguro –matizaba otro dirigente– pero si el tema viene por Juan Marín, Albert Rivera u otro dirigente nacional, eso ya ya no lo sé. El caso es que no lo entendemos», añadía.

El nombre que ha sorprendido –aunque a la mayoría no ha disgustado– es el de María García. Ciudadanos ha decidido contar también con una periodista en sus listas, que ha ejercido parte su labor profesional en 'Cadena Cope' Marbella. En los últimos tiempos ha sido asesora del Ayuntamiento de Mijas en labores de protocolo, aunque más recientemente ha sido nombrada jefa de gabinete de la Consejería de Empleo.

Guillermo Díaz aseguró ayer a preguntas de la prensa que ningún nombre de la lista ha venido impuesto por nadie, aunque resulta evidente que sus compañeros en privado no opinan lo mismo. La tensión en los partidos se da ahora una tregua hasta las municipales, pero para el futuro hagan como Susana Díaz: Tomen nota.