Aemet eleva a naranja el aviso por lluvias intensas hoy en Málaga

Una mujer trata de protegerse durante los recientes aguaceros. /SUR
Una mujer trata de protegerse durante los recientes aguaceros. / SUR

Las precipitaciones serán más persistentes en la Costa, pero afectarán a buena parte de la provincia y se extenderán a la próxima semana

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Tal y como vaticinaron semanas atrás las predicciones a largo plazo de la Agencia Estatal de Meteorología, lo que resta del otoño y el invierno van a ser especialmente lluviosos en la provincia, en línea con lo que ha sucedido hasta ahora, y donde destaca el grave episodio de inundaciones de finales de octubre. En este escenario, tras los chubascos débiles que se han producido durante la semana, este domingo la previsión apunta de nuevo a lluvias intensas. De momento, según explicó ayer Jesús Riesco, jefe de Predicción del Centro Meteorológico de Málaga, las precipitaciones serán más persistentes en la Costa del Sol, al oeste de Calaburras, pero afectarán en mayor o menor medida a toda la provincia.

En un principio, se activó un aviso básico, de nivel amarillo, pero esta mañana Aemet ha elevado el aviso a naranja por fuertes lluvias que pueden entre 30 y 35 litros por metro cuadrado en una hora en Costa del Sol, Valle del Guadalhorce y la comarca de Ronda. Permanecerá activo hasta la medianoche de hoy. Por su parte, se mantiene el aviso amarillo en la Axarquía y Antequera por precipitaciones de 15-25 litros por metro cuadrado en una hora.

Esta situación se debe a la llegada de una depresión en altura que se descuelga desde el norte y se sitúa al suroeste de la península. De esta forma, se acercará a la provincia y enviará sucesivas bandas nubosas, sobre todo el domingo, cuando podrían ser localmente fuertes, y el lunes. La jornada de hoy ya se podrían producir los primeros chubascos en el oeste provincial.

Previsiones

Sábado 17.
Escasa probabilidad de lluvias en la capital, no se descartan en la Costa del Sol occidental. 20 grados de máxima y 14 de mínima.
Domingo 18.
Aviso (de momento, amarillo) por lluvias intensas, sobre todo en la Costa del Sol y el Guadalhorce. 19 grados de máxima y 14 de mínima.
Próxima semana.
Persiste la situación inestable, con lluvias el lunes y a partir de la segunda mitad de la semana. 18 grados de máxima y 12 de mínima.

La próxima semana también se ve pasada por agua. En principio, se mantiene la inestabilidad, aunque pendientes de la evolución. Los días más intensos serán los citados, pero la tónica general será húmeda. El martes las lluvias serán de menor intensidad y se reactivarán en la segunda mitad de la semana (hacia el jueves).

Tendencia húmeda

Tal y como informó SUR, lo que queda de otoño y el invierno seguirán la línea del mes de octubre y lo que va de noviembre, así que a los malagueños y visitantes les esperan todavía varias semanas lluviosas. En cambio, las temperaturas tenderán a ser más altas de lo normal, comparadas con la serie histórica, según determinan las predicciones a largo plazo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Los modelos estacionales dictan que las precipitaciones en el conjunto de noviembre, diciembre y enero estarán «en el rango de lo normal».

Y ello, traducido al escenario real, quiere decir que, si llueve lo que establece la media habitual, «estaríamos por encima de la mayoría de los años», según aclaró el director del Centro Meteorológico de Aemet, José María Sánchez-Laulhé. Por tanto, el volumen que cabe esperar estará en el entorno de los 534 litros por metro cuadrado en el Aeropuerto, que es la media histórica en el periodo que se toma como referencia actualmente (periodo 1981-2010).

El meteorólogo puso de relieve que la abundancia de precipitaciones está relacionada con el calentamiento del Mediterráneo, donde la temperatura del agua del mar también estará por encima de lo normal entre noviembre y enero y funcionará como «combustible para las lluvias», especialmente cuando los flujos de levante se cargan de humedad.

La pieza clave para los modelos es precisamente esta última, aunque para elaborar estos estudios se utilizan millones de datos que se toman a lo largo de un mes, y que se recogen por satélite, mediante boyas, sondeos y datos de las estaciones, entre otras. Los registros se hacen evolucionar a largo plazo, incluso pueden llegar hasta un año. Luego se elabora una estadística y se compara con la climatología y con otros modelos (porque ninguno de ellos es perfecto y tienen tendencias), para obtener la probabilidad de que sea húmedo, seco o normal. También influyen otras circunstancias, como el fenómeno climático del Niño (básicamente, está relacionado con el calentamiento del Pacífico) y su fase fría, la Niña. «Si la señal es muy fuerte hace que las predicciones sean más certeras», concluyó.

 

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