Los juzgados de Málaga derivan cada vez más conflictos familiares a mediación

Ángeles Miguel Reyes, Ana Isabel González, Antonio Alcalá, José María Páez, Juan Carlos López Caballero y José Luis Utrera, durante la inauguración de la jornada. /
Ángeles Miguel Reyes, Ana Isabel González, Antonio Alcalá, José María Páez, Juan Carlos López Caballero y José Luis Utrera, durante la inauguración de la jornada.

Málaga, pionera en esta fórmula, ha puesto en marcha de un punto informativo que integra a 15 juzgados de Primera Instancia, familia y mercantil

ANA PÉREZ-BRYAN

Que el diálogo es mejor que el enfrentamiento es algo que todo el mundo entiende. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando esta máxima universal puede aplicarse a los procesos judiciales? La fórmula existe, es conocida como mediación y en Málaga ya ha comenzado a implantarse como una alternativa más que recomendable y eficaz a la hora de solucionar por los cauces del diálogo asuntos, que de otra manera, terminarían en una sala de juicios. De hecho, su desarrollo en los juzgados malagueños ha convertido a la provincia en una referencia no sólo a nivel regional, sino también nacional, sobre todo en los procedimientos que tienen que ver con los litigios de familia, que se derivan con cada vez más frecuencia a mediación.

Hay datos que avalan esta conclusión, y ayer fueron aportados por los profesionales en la materia durante la celebración del Día Europeo de la Mediación, que se conmemora este sábado día 21. En concreto, de los alrededor de los 1.500 procedimientos contenciosos que reciben al año los tres juzgados de familia que funcionan en Málaga, más de 400 es decir, casi un tercio, son derivados directamente a la mediación, y de estos casi la mitad terminan con acuerdo.

En esencia, esta herramienta que se presenta como una alternativa al litigio consiste en incorporar al proceso a un profesional imparcial que sea capaz de acercar las posturas entre las partes; y además y su carácter es siempre voluntario. «Invertir en mediación es ahorrar en justicia», destacaba ayer durante la inauguración de las jornadas el magistrado de Familia José Luis Utrera, titular del Juzgado de Primera Instancia número 5 de Málaga, coordinador provincial de mediación del CGPJ y uno de los pioneros en la aplicación de esta forma de resolver conflictos.

De hecho, sus primeras experiencias en esta materia se remontan a comienzos del año 2000; y poco a poco esta manera de abordar los procesos judiciales se han ido ampliando a otros juzgados, caso de los mercantiles o los civiles, que empezaron a sugerir la mediación para determinados asuntos hace dos años. El salto cualitativo, según avanzó ayer el presidente de la Audiencia Provincial de Málaga, Antonio Alcalá, llegó en octubre del año 2015, con la puesta en marcha en la Ciudad de la Justicia de un Punto de Información de Mediación Intrajudicial (PIMI) que a día de hoy integra a 15 juzgados, trece de la capital y dos de Fuengirola.

Allí se dan los primeros pasos para que, siempre que las partes estén conformes, un mediador se incorpore al proceso: la figura de este profesional está relacionada con un amplio abanico de disciplinas legal, social, psicológica e incluso médica y Andalucía cuenta con un registro público de profesionales capacitados para ejercer esta labor. «Esta red facilita el acceso a la ciudadanía, que en el caso de Málaga integra a 168 profesionales», avanzó la delegada de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta, Ana Isabel González, durante la inauguración de las jornadas.

Por su parte, el juez decano de Málaga, José María Páez, ratificó el compromiso de los jueces con la mediación «no sólo porque alivia la carga de trabajo, sino por las múltiples ventajas para las partes»; y en la misma línea se expresó el fiscal jefe de Málaga, Juan Carlos López Caballero, quien sugirió también la posibilidad de incorporar la mediación a los casos penales que lo permitan. Por último, la secretaria coordinadora de la provincia de Málaga, Ángeles Miguel Reyes, animó a «contribuir entre todos a este cambio de mentalidad».