Familias de guardia

Málaga es ciudad de referencia en número de acogimientos de urgencia, que permiten a niños en desamparo crecer en un hogar

Rocío González, con la niña de diez años que tiene en acogida./
Rocío González, con la niña de diez años que tiene en acogida.
ANA PÉREZ-BRYAN

Sucede a veces, y por fortuna, que las historias repletas de renglones torcidos encuentran el alivio en gente dispuesta en dejarse la piel por enderezar un destino que funde a negro. Porque la mala noticia es que, en la actualidad, en la provincia de Málaga hay más de 900 menores de 18 años separados de sus familias biológicas y en régimen de protección porque los problemas de mayores han hecho imposible la convivencia; pero la buena es que detrás de esa legión de chavales hay otras 611 familias dispuestas a no dejarlos caer y a curar parte de esas heridas con calor de hogar.

Esta generosa red de ayuda sirve para construir el sistema de acogimiento familiar en la provincia de Málaga, una fórmula que en muchos casos permite a los niños separados de sus padres biológicos a causa de maltratos, abusos, abandono o drogadicciones entre otras encontrar el refugio en una familia que lo cuida y lo quiere como uno más hasta que pueden volver a sus casas o bien hasta que se busca otro tipo de solución definitiva.

De esos 900 menores, casi el 80% vive en este régimen de acogida y el resto, en centros. Así se desprende de los datos correspondientes al año 2016 del Servicio de Protección de Menores de la Junta de Andalucía, dependiente de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, y que confirman una tendencia que además sitúa a Málaga a la cabeza del ránking de ciudades españolas con mayor número de familias de acogida de urgencia (61 en total) en relación a su población y además una de las pocas que garantiza la disponibilidad absoluta las 24 horas del día los 365 días del año. Su condición de referencia es tal que el pasado mes de octubre la capital se convirtió en la sede del VII Encuentro Estatal de Acogimiento Familiar, donde especialistas de todos los ámbitos compartieron experiencias y fórmulas para avanzar en la atención a los menores.

Que en Málaga haya 61 familias de urgencia tiene su importancia, pues entre otras cosas garantiza que el 100% de los niños de entre 0 y 7 años que necesitan esta medida de protección especial en Málaga pasan directamente a una familia de acogida sin pasar por un centro, con todo lo que eso implica.

Cada acogimiento, un mundo

Del mismo modo que cada caso es un mundo, un acogimiento también lo es, y a pesar de que la fórmula concreta de acogimiento de urgencia no estuvo implantada en todas las provincias andaluzas hasta finales de 2008, su desarrollo ha sido considerable. En esencia, una familia de urgencia está disponible las 24 horas para recibir en casa a un menor en situación de desamparo y la duración máxima de esta estancia es de seis meses. A veces la situación de la familia biológica se resuelve y termina el tiempo de acogimiento, pero en otras ocasiones se desaconseja el encuentro y entra en escena otra modalidad: el temporal, que puede prolongarse hasta dos años. Por último, el acogimiento permanente se recomienda para los casos en los que no está prevista una solución en el medio plazo e incluso se puede prolongar hasta la mayoría de edad del menor y que nada tiene que ver con la fórmula de la adopción: de hecho, y salvo en casos muy excepcionales, el acogimiento y la adopción son incompatibles, ya que esto último conlleva la ruptura del vínculo con la familia biológica.

Porque es precisamente este núcleo, el biológico, el que cuenta con un peso definitivo a la hora de dar una primera atención al niño sobre el que se declara el desamparo, es decir, existe la posibilidad de que el menor sea acogido en casa de un familiar cercano siempre que sea posible y recomendable. Por ejemplo con los tíos o los abuelos las abuelas son, en general, las que más asumen este cuidado; de hecho la mitad de los niños que están protegidos con la fórmula del acogimiento familiar viven con este entorno cercano, a quien se conoce como familia extensa y que suman unas 400 en Málaga. La familia ajena, por su parte, está integrada por ese otro grupo que no mantiene lazos de sangre pero sí las ganas de ayudar, y que en la provincia llegan hasta las 150.

En estas categorías existe también una pecularidad en las familias que se deciden por el acogimiento: es el especializado, contemplado para los casos en los que los menores, por discapacidad, por edad (tienen más de siete años) o porque son un grupo de hermanos, necesitan un cuidado especial. Precisamente es en este último capítulo, el de los hermanos, donde más familias acogedoras se necesitan. «A los hermanos no se les separa, por eso se puede dar la situación de que necesiten protección un niño de 4 años, que por edad tendría que ir a una familia, y su hermano de 8, que sin embargo se quedaría en un centro. En el caso de que no tengan familia extensa, y como no se les separa, tendrían que quedarse los dos en el centro, y eso es una pena», constata el jefe de Servicio de Protección de Menores de la Junta, Jaime Aguilera, cuyo departamento trabaja codo con codo con los dos centros conveniados que se encargan de canalizar y organizar estas fórmulas concretas de acogimiento familiar. En concreto, se trata de Infania y Hogar Abierto, que cuentan con una completa red de profesionales en todos los ámbitos educativo, psicológico, social o legal que no sólo se encargan de proporcionar a cada menor en situación de desamparo un hogar de acogida a la medida de sus circunstancias y asistirlo en todos los frentes, sino también a la propia familia, a la que se acompaña regularmente en todo el proceso.

El acogimiento familiar

Los menores en la provincia

En protección: Más de 900 menores están tutelados en Málaga. La tutela es de la Junta de Andalucía pero la guardia y custodia es de la familia de acogida o de los centros.

En acogimiento: De esos 900 chavales, la mitad está acogido en su familia extensa, un 25% en familia ajena y el resto, en centros.

Las familias: La provincia cuenta con 611 familias de acogidas. De ellas, 61 son de urgencia.

Cómo ayudar

Por teléfono: La Consejería de Igualdad y Políticas Sociales dispone del número 902 102 227, con toda la información necesaria.

A través de asociaciones Los interesados pueden dirigirse a Hogar Abierto (952 122 566) o a Infania (952 226 753).

Apoyo económico

También hay apoyo en el plano económico, tal y como dictamina la propia Consejería de Igualdad y Asuntos Sociales a través de la orden que regula el acogimiento y en la que se determina que las personas que lo formalizan «podrán recibir apoyo económico para contribuir a sufragar los gastos ordinarios y extraordinarios originados por la atención y cuidado de los menores acogidos así como remunerar, en su caso, la especial dedicación y cualificación de la familia acogedora». En el caso concreto de Málaga, estas ayudas han ascendido durante 2016 a más de 2,2 millones de euros, y desde el Servicio de Protección de Menores se trabaja ahora en que este pago sea universal para todas las familias ya que hay algunas familias extensas que no perciben esa ayuda mientras que para la ajena sí está garantizada.

Más allá de los números, lo importante «es tener el propósito firme de querer ayudar a un menor que lo necesita», y aunque por supuesto hay que pasar por una serie de controles de idoneidad (situación familiar, estado de salud...), los requisitos no son tan estrictos como en el caso de una adopción.

Sí es necesario, sin embargo, que en el caso de una acogida de urgencia uno de los dos miembros de la familia acredite que está disponible en casa para cuidar al menor y que si se trata de un especializado por discapacidad se cuente con cierto conocimiento o formación específico; aunque al final los que deciden dar el paso adelante cuentan con el requisito imprescindible, ése que viene de serie y que no es otro que las ganas.

 

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