La huella del mosquito tigre se extiende por todo el litoral de la provincia

Fumigación realizada esta semana en el Parque Oriental de Alhaurín de la Torre./
Fumigación realizada esta semana en el Parque Oriental de Alhaurín de la Torre.

Urbanizaciones y zonas ajardinadas de la Costa, principales focos para la propagación de este insecto

FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Picotazo a picotazo, el mosquito tigre ha conseguido colonizar la práctica totalidad de la costa mediterránea desde que en 2004 fue detectado por primera vez en Cataluña, seguramente procedente de Francia como polizón en algún vehículo. Y de ahí ha ido recorriendo su particular autovía del Mediterráneo hasta que en 2014 apareció en la provincia de Málaga.

Las primeras localizaciones confirmadas fueron en Alhaurín de la Torre y Torremolinos, y desde entonces su incidencia no ha parado de crecer. Cierto es que su índice de penetración aún es bajo por mucho que lleve tres semanas haciendo estragos en las zonas residenciales del entorno del río Guadalhorce, pero la realidad es que este molesto insecto originario del sureste asiático, cuyas picaduras son más dolorosas y persistentes que las de su hermano común, ya ha hecho de las suyas en toda la franja litoral comprendida entre Rincón de la Victoria y Estepona, además de Alhaurín de la Torre.

¿Sus lugares favoritos? Los jardines de las urbanizaciones, donde le basta con una mínima acumulación de agua en el desagüe del sistema de riego e incluso el plato de una maceta para reproducirse a una velocidad de vértigo al ser capaz de poner hasta 100 huevos de una tacada.

Activos en verano

Durante el invierno permanecen inactivos, pero en cuanto sube el termómetro sí que se ponen en marcha. De momento, su temporada no ha hecho más que empezar, pero además de su presencia en la desembocadura del Guadalhorce, en la capital también han sido localizados en El Palo (cerca del arroyo Gálica) y en Churriana; además de en distintos puntos de Marbella (cerca de las urbanizaciones Xarblanca Park y Elviria), Mijas (Las Lagunas) y La Cala del Moral, según recoge el sistema de avisos ciudadana Mosquito Alert, un proyecto impulsado por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que permite investigar, seguir y controlar la expansión de este insecto. Primero mediante las fotos que los ciudadanos envían desde sus móviles con la aplicación Mosquito Alert y, una vez verificado por hasta tres entomólogos, incorporándolo a un mapa e informando al Ministerio de Sanidad y a las administraciones competentes en cada territorio.

A día de hoy, ésta es la huella de la actividad del mosquito tigre en la provincia, pero teniendo en cuenta que todos los expertos coinciden en que una vez que entra es muy difícil erradicarlo definitivamente, la previsión es que el verano acabe al menos como lo hizo el de 2015. Un periodo en el que el aedes albopictus no estuvo precisamente de vacaciones en la Costa del Sol. Especialmente en áreas residenciales de Estepona, Marbella, Mijas Costa y Benalmádena, pero también en Fuengirola, Torremolinos, Málaga y los núcleos rinconeros de La Cala del Moral y Torre de Benagalbón.

Y, sobre todo, en Alhaurín de la Torre, donde reconocen la dificultad de acabar con este diminuto insecto (no más de 5 milímetros). «En el municipio hay más de tres mil piscinas privadas, así que es muy difícil de controlar. Se puede reducir su población y evitar plagas, pero no acabar en su totalidad con una especie que está ya muy extendida por la provincia y por toda España», afirman desde el Ayuntamiento alhaurino.

Precisamente esta semana han puesto en marcha un tratamiento de prevención y control en los parques, jardines y espacios públicos que se verá complementado con una campaña informativa en la que mediante el reparto de trípticos y a través de mensajes en las redes sociales se difundirán a los ciudadanos una serie de recomendaciones a seguir en casa para ayudar a combatir al mosquito tigre, que pasan fundamentalmente por evitar la acumulación de agua en zonas ajardinadas.

En Marbella, en cambio, se lo toman con más calma. Aunque ha habido avistamientos del mosquito tigre en puntos concretos, las autoridades locales estiman que su presencia es residual tras las batidas realizadas por la Patrulla Verde a aíz de las demandas ciudadanas en la zona de Las Chapas, concretamente en la urbanización Marbesa y en las inmediaciones de la depuradora.

En esta información ha colaborado: Nieves Castro.

 

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