La mediación familiar como alternativa a la vía contenciosa

ANA PÉREZ-BRYAN

A veces es posible alcanzar un acuerdo sin necesidad de llegar a la vía contenciosa y a pesar de que las posturas de los cónyuges estén en las antípodas. La clave está en la mediación familiar intrajudicial, una herramienta que los juzgados de familia de Málaga ponen a disposición de las parejas que acuden ante el juez y que promueve que sean ellos mismos los que propongan acuerdos sobre su separación con la intervención de un profesional imparcial.

En esencia, esta figura ayuda a disminuir los conflictos y tensiones que se producen en las separaciones y divorcios, y que en muchas ocasiones impiden a los padres tomar decisiones responsables por el bien de sus hijos. Además, con la mediación se tramita el proceso de divorcio de manera consensual (de mutuo acuerdo) y no contenciosa (sin acuerdo). Los requisitos para acogerse a la mediación pasan por aceptar el procedimiento por ambas partes y paralizar la vía contenciosa, a la que sin embargo se puede volver en caso de que falle la mediación.

Además, los cónyuges tendrán que aceptar las directrices del mediador, la confidencialidad de la información, la cooperación y el respeto mutuo. Por último, el proceso termina con un convenio regulador redactado por los abogados que se aportará al procedimiento judicial con los acuerdos alcanzados.