Málaga, un imán para trabajadores de otras provincias: recibió más de 80.000 el año pasado

Málaga, un imán para trabajadores de otras provincias: recibió más de 80.000 el año pasado

La llegada de mano de obra, fundamentalmente de otros puntos de Andalucía, aumenta un 20% al calor de la recuperación económica y el auge turístico

NURIA TRIGUERO

El mercado laboral malagueño es todo lo contrario a un coto cerrado. La movilidad de trabajadores hacia o desde la provincia tradicionalmente ha sido alta, y siempre con un saldo positivo, es decir: entra más mano de obra de la que sale. Pero últimamente esta característica se ha agudizado y Málaga se ha vuelto un verdadero imán de profesionales venidos de otras provincias, fundamentalmente andaluzas. El año pasado, un total de 81.937 contratos de trabajo firmados en Málaga tuvieron como protagonista a una persona trasladada desde otra provincia, según los datos recogidos por el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE). Es la cifra más alta desde 2007 es decir, desde antes de la crisis y supone un aumento del 20% respecto al año 2014.

Dos circunstancias combinadas parecen haber motivado este auge de la inmigración interna: el hecho de que la recuperación económica esté siendo más intensa en Málaga que en el resto de la región (según Analistas Económicos de Andalucía, el PIB provincial creció en 2015 un 3,5%, frente al 3,3% de media autonómica) y el momento álgido que vive la actividad turística.

La provincia encabeza el aumento de población activa a nivel nacional

En las dos últimas semanas se han publicado dos indicadores sobre el mercado laboral que han dejado un sabor más bien amargo en Málaga. Primero la Encuesta de Población Activa (EPA) señalaba que en el primer trimestre el desempleo aumentó en 10.700 personas. Después llegó el dato de paro registrado de abril, que reveló un descenso muy inferior al de otros años.

Sin embargo, esta ralentización en el ritmo de reducción del paro no se debe a que no se cree empleo en la provincia. Este mes de abril, por ejemplo, la afiliación de trabajadores a la Seguridad Social ha aumentado en más de 10.000 personas. Y según la EPA, en el último año se han creado 29.000 puestos de trabajo. ¿Por qué, entonces, no baja el desempleo con más intensidad? La respuesta está en el aumento de población activa. En el primer trimestre, por ejemplo, 8.400 personas se incorporaron al mercado laboral malagueño. Así pues, la creación de empleo no resulta suficiente frente a toda la gente que se suma a la búsqueda de trabajo.

El aumento de población activa ha sido una constante casi ininterrumpida durante la crisis, a diferencia de lo que ha ocurrido en la mayoría de regiones españolas debido al efecto desánimo, el retorno de inmigrantes y el aumento de la emigración. De hecho, Málaga ha sido la provincia que más población activa ha sumado en toda España desde 2007: nada menos que 108.600 personas se han incorporado a su mercado laboral en estos nueve años, según la EPA. Durante este tiempo, Madrid ha sumado sólo 78.500 personas.

Inmigración interna

¿Por qué Málaga ha registrado este fuerte crecimiento de su población activa? La tendencia está muy vinculada a su condición de provincia receptora de trabajadores de otras provincias. La inmigración interna que no la externa, pues ésta ha disminuido durante la crisis ha sido el factor que más ha nutrido su mercado laboral. Y esto se debe a su vez al turismo, que ha ejercido de salvavidas del empleo durante los peores años. Esta característica no ha pasado inadvertido para desempleados de otros rincones de Andalucía, que ante la falta de perspectivas en sus lugares de origen no han dudado en venir a buscar oportunidades laborales a la provincia.

Málaga es una de las provincias con mayor saldo positivo entre los trabajadores que entran y salen. El año pasado, un total de 68.383 malagueños firmaron un contrato de trabajo que supuso su traslado a otro lugar del país. Esta cifra supuso un crecimiento del 13% respecto al año anterior, pero como el aumento de la inmigración interna fue más intenso, el saldo migratorio se incrementó hasta los 13.554 trabajadores. Sólo Madrid, Barcelona, Baleares y Murcia superaron este saldo.

A nivel andaluz, sólo Huelva y Almería fueron, junto con Málaga, provincias netamente receptoras de mano de obra. El resto tienen abultados saldos negativos en cuanto a movilidad de trabajadores, empezando por Cádiz, que vio salir a 81.725 profesionales mientras sólo recibió a 34.824 de fuera. Las provincias donde pasa esto suelen sufrir pérdida de población activa; caso contrario al de Málaga, que prácticamente no ha dejado de engrosar su mercado laboral durante la crisis.

Personal no cualificado

¿Qué tipo de profesionales atrae el mercado laboral malagueño? Según el SEPE, el colectivo más extenso casi 26.000 estuvo formado el año pasado por trabajadores no cualificados. Les siguen los trabajadores de los «servicios de restauración, personales, protección y vendedores de comercios»: fueron más de 18.000. Les siguen los trabajadores cualificados de la construcción y la industria (10.000), los operadores de maquinaria (algo más de 9.000) y los técnicos y profesionales científicos e intelectuales (unos 7.100). En resumen, la provincia atrae sobre todo mano de obra escasamente cualificada.

En cuanto a los malagueños que encontraron trabajo en otras provincias, también están encabezados por los empleados no cualificados (unos 24.000), seguidos de trabajadores de servicios (casi 8.000), técnicos y profesionales científicos e intelectuales (casi 7.000) y los técnicos y profesionales de apoyo (5.500). Las profesiones en las que Málaga fue más receptora de trabajadores fueron, pues, las ligadas a la hostelería y el comercio.

Por sectores, lógicamente el de los servicios es el que más trabajadores atrae (más de 50.000 el año pasado), pero cabe resaltar que la mayor tasa de movilidad se registra en la agricultura, donde casi un 18% de los contratos que se firman implican el desplazamiento del trabajador de una provincia a otra (la media de todos los sectores en Málaga es del 10,5%).

En cuanto a la procedencia de los trabajadores que se asientan en Málaga, según los datos del SEPE tradicionalmente el ranking ha estado encabezado por Sevilla, Cádiz, Granada, Córdoba, Madrid y Jaén. Mientras, los que se van de Málaga tienen como principales destinos Madrid, Sevilla, Granada, Córdoba, Cádiz y Barcelona, por este orden.