La policía rastrea las redes sociales ante la difusión de falsas alertas de atentados

El Grupo de Delitos Tecnológicos ha abierto varias investigaciones para identificar a los autores de mensajes que han sembrado la alarma

JUAN CANOMálaga

La amenaza yihadista ha creado un clima de temor que se está alimentando desde las redes sociales con falsas noticias sobre atentados, detenciones de terroristas o un incremento del nivel de alerta. Los Cuerpos de Seguridad intentan poner coto a los rumores y mantienen abiertas varias investigaciones para tratar de identificar a sus autores.

Desde hace semanas, los agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos rastrean las redes sociales en busca de estos mensajes, que se han propagado principalmente en Twitter y Facebook. Pero donde han alcanzado una difusión masiva ha sido a través de WhatsApp, donde han circulado desde mensajes de texto hasta archivos de audio donde una joven aseguraba que un familiar que a su vez había hablado con un policía y éste le había confirmado que Málaga estaba el fin de semana pasado en «máxima alerta terrorista» y recomendaba evitar los centros comerciales o lugares con gran afluencia de público.

Uno de estos mensajes fue el que presuntamente colgó en Twitter un menor de 17 años que vive con su madre en la zona del Romeral de la capital malagueña. Según la investigación, el joven estaría detrás de un perfil creado en esa red social con el que habría publicado el siguiente tuit: «ALERTA. Unos yihadistas ponen bomba en el Vialia en Málaga. Digan a sus familiares y personas cercanas que no se acerquen allí». Y a continuación se jactaba: «Vamos a sembrar el caos un ratito».

La Policía Local detectó el mensaje el jueves por la noche y abrió una investigación para identificar a su autor. El adolescente fue detenido al día siguiente. Esa misma noche, la del viernes, se realizó un registro en su domicilio en el que se intervinieron dos ordenadores, uno portátil y el otro de mesa, que ahora están siendo analizados por las brigadas de Información y Policía Científica.

Las autoridades advierten de la gravedad de este tipo de hechos, que suponen, de entrada, un delito de desórdenes públicos, recogido en el artículo 561 del Código Penal, que contempla una pena de seis meses a un año de prisión o multa de 12 a 24 meses, «atendida la alarma o alteración del orden efectivamente producida».

Foto de las Torres Gemelas

Llegado el caso, podría suponer también la imputación de un posible delito de enaltecimiento del terrorismo, como le ocurrió al menor detenido en Málaga. Al parecer, el joven tenía una foto en la que aparece con las Torres Gemelas de fondo en el momento del atentado acompañada de un texto que, como mínimo, «puede herir la sensibilidad de la gente», según las fuentes consultadas.

Otro ejemplo de que este tipo de conductas están siendo castigadas ocurrió el pasado mes de octubre con la crisis del ébola en España. En ese momento se imputó a un joven que supuestamente hizo un montaje o fake con titulares de periódicos en los que informaba de un infectado en Málaga. Tras ser identificado por la policía, el autor reconoció los hechos y argumentó que sólo quería gastarle una broma a su hermana y se le fue «de las manos».