Benalmádena y Torremolinos, los municipios que más tardan en pagar a sus proveedores

La morosidad de las administraciones afecta a miles de empresas y autónomos. /
La morosidad de las administraciones afecta a miles de empresas y autónomos.

El Ayuntamiento de Málaga, que abona sus facturas en tres semanas, se sitúa a la cabeza del ‘ranking’ nacional de las entidades más ágiles

FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Realizar algún trabajo para la Administración Pública puede convertirse en una gran oportunidad para relanzar un negocio, pero también puede poner la puntilla que lo condene al cierre si el alcalde de turno tiene la mala costumbre de guardar en el cajón las facturas pendientes. La morosidad de los ayuntamientos y comunidades autónomas se ha visto reducida de forma drástica gracias a los tres planes extraordinarios de pago a proveedores impulsados por el Gobierno desde 2012, que en el caso de la provincia ha supuesto un balón de oxígeno para empresarios y autónomos de 400 millones de euros con el abono de trabajos certificados hasta el 31 de mayo de 2013.

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Teóricamente, las administraciones que se acogieron a este mecanismo (la Diputación y los ayuntamientos de Málaga y Alhaurín de la Torre han sido las grandes excepciones) deberían haberse puesto al día, aunque en el último año y medio el endeudamiento ha ido engordando, fundamentalmente el de la Junta de Andalucía, a la que los constructores de la provincia acusan de no haber pagado prácticamente ninguna de las obras contratadas en este periodo. Los ayuntamientos sí que están pagando, aunque no todos lo hacen en tiempo y forma. Entre los más perezosos a la hora de abrir la caja destacan Benalmádena y Torremolinos, que tardan una media de 137 y 110 días en abonar los servicios prestados por sus proveedores.

En el lado positivo, el Ayuntamiento de Málaga, que está a la cabeza del ranking nacional de las capitales de provincia más ágiles en la tramitación de sus facturas al liquidarlas en tres semanas, únicamente superado por el de Alicante, que es capaz de hacerlo en dos. Así se desprende de los datos que por primera vez ofrece el Ministerio de Hacienda para dar a conocer el periodo medio de pago a proveedores (PMP) de cada organismo público bajo un único criterio, ya que hasta ahora cada entidad aplicaba el suyo, de forma que mientras unos empiezan a contar desde que se registra la factura, otros lo hacen cuando se certifica y otros cuando se da la orden de pago. Según el nuevo baremo, el dato oficial es que los ayuntamientos españoles tardan una media de 24,8 días en pagar, pero la realidad es bien distinta, ya que el PMP empieza a contar desde los 30 días posteriores a la fecha de entrada de la factura en el registro. Explicado sobre el terreno, si Benalmádena cumple a los 137 días, su periodo medio de pago es de 107. En cambio, la ratio de Málaga que figura en la estadística de Hacienda es negativa porque paga 10 días de media antes de que empiece a computar el baremo oficial. Entre los grandes municipios, Fuengirola también se adelanta en 7 días (tarda tres semanas en la práctica). Nada que ver con Vélez, Estepona, Rincón, Ronda y Coín, que necesitan casi tres meses; o Antequera y Nerja, que tardan cerca de dos meses.

Dato oficial pero irreal

Al margen de aplicar un método de cálculo común para todas las administraciones, lo que se consigue con esta fórmula es evitar que la gran mayoría de municipios incumplan la Ley de Morosidad, que fija en 30 días el tiempo máximo que pueden demorarse en los pagos, ampliable a 60 para situaciones excepcionales. Así, oficialmente solo rebasan el periodo legal una veintena de los 80 ayuntamientos de la provincia que han aportado sus datos al Ministerio de Hacienda (al resto se les requerirá que lo hagan). A modo de ejemplo, Marbella tiene un PMP de 10,5 días, aunque a efectos reales tarda una media de 40 en cumplir con sus proveedores.

Ante esta disparidad, la Asociación de Trabajadores Autónomos califica de «falsos» los datos facilitados por Hacienda. «No hay quien se los crea porque no son verdad. Con la morosidad no valen atajos ni trampas», criticó su presidente, Lorenzo Amor, quien remarcó que el último informe que maneja la Comisión Europea cifra el 154 días el retraso medio en el pago a proveedores en España.

Para impedir que la morosidad crezca como una bola de nieve, los municipios que superen el plazo máximo previsto deberán incluir en su próximo plan de tesorería el importe de los recursos que van a dedicar mensualmente al pago a proveedores para poder reducir su ratio hasta los 30 días, así como las medidas que van a adoptar para generar esos fondos necesarios. En caso de que el incumplimiento se convierta en costumbre (dos meses consecutivos para las capitales de provincia, comunidades autónomas, diputaciones y municipios con más de 75.000 habitantes), el Estado será el que abone la factura al empresario para luego cobrársela a cada administración retrayéndole la misma cuantía de la transferencia que le corresponda de la participación de los tributos estatales (IVA, IRPF o los impuestos que gravan el alcohol, el tabaco y los hidrocarburos).