El futuro pasa por Europa

Alumnos en la sesión informativa de ayer en el paraninfo de El Ejido. /
Alumnos en la sesión informativa de ayer en el paraninfo de El Ejido.

Los estudiantes siguen con interés las charlas sobre becas Erasmus y consideran una gran oportunidad formarse fuera

FRANCISCO GUTIÉRREZ

Son jóvenes, pero con las ideas muy claras. Su futuro profesional, y quién sabe si también personal, pasa por Europa. Por eso el interés de los alumnos de la UMA en las asambleas informativas sobre los programas de movilidad para el curso 2015/16 que se realizan a principios de curso, tanto en la celebrada ayer en el paraninfo de El Ejido como la que se celebrará hoy en la ETSI de Telecomunicaciones. Muchas dudas asaltan a los jóvenes, que preguntaron sobre todo por las becas, su cuantía, los nuevos requisitos en idiomas o las convalidaciones de las asignaturas que cursen en esas universidades extranjeras.

Durante la mañana, los responsables del Servicio de Relaciones Internacionales y Cooperación de la UMAexplicaron a los alumnos los detalles de las distintas convocatorias de los programas de movilidad con que cuenta la Universidad: Erasmus, Norteamérica, Iberoamérica y Asia y Oceanía, así como las prácticas Erasmus y cooperación internacional. Sin duda, las becas Erasmus fueron las que mayor interés despertaron entre los estudiantes del campus de El Ejido (donde se imparten los estudios de Económicas, Bellas Artes y Arquitectura).

La idea generalizada de los alumnos que acudieron a la reunión informativa en El Ejido es que la posibilidad de salir a estudiar al exterior es una buena oportunidad para completar su formación en otra universidad pero también para mejorar el nivel de inglés. David, estudiante de tercero de Económicas, tiene una muy buena opinión de estas becas, ya que su hermano estuvo en Bélgica «y le fue muy bien». Su interés fundamental es mejorar el nivel de idioma, y asegura que prefiere un país europeo. Su amigo Juan Diego añade que la beca les puede servir también «para aprender a desenvolvernos por nosotros mismos», aunque coincide en que el idioma es su principal objetivo.

Las ayudas, tarde y escasas

Ana, estudiante de Bellas Artes, apunta también su interés por conocer otras culturas, además de aprender bien el idioma, y apunta que uno de los problemas que tienen los becarios erasmus es el cobro de las ayudas, que se suelen retrasar, por lo que el estudiante tiene que contar con un dinero de partida para afrontar sus gastos. De hecho, María del Mar Morillas, estudiante de Económicas, dice que conoce de algún estudiante que ha tenido que regresar porque no le llegada el dinero de la beca.

Las oportunidades laborales son otra opción que muchos alumnos no descartan. Blanca, de Arquitectura, dice que «salir te abre otros caminos», y Guadalupe Sánchez, de Administración y Dirección de Empresa, no descarta trabajar en el extranjero si la situación en España no mejora. Pero José María, del grado de Economía, confía en «no tener que salir fuera para buscar trabajo». Sea fuera o dentro de España, los datos apuntan a una mayor inserción laboral de estos alumnos. Según la Comisión Europea, los alumnos erasmus tienen un 23% menos de tasa de paro cinco años después de graduarse.

Sin olvidar las relaciones personales y la «experiencia de conocer a otra gente», dicen. Y cuando se comenta que un 27% de estudiantes conoce a su pareja mientras estudia en el extranjero, Marga y Belén se echan a reír y afirman: «¡No nos cerramos a nada!».