Los más de cinco mil acreedores de Aifos sabrán hoy si recuperan su dinero

Los dueños de Aifos, en un juicio del que fueron absueltos. /
Los dueños de Aifos, en un juicio del que fueron absueltos.

En la junta deberán votar si aceptan el convenio presentado por la promotora y, si lo rechazan, la empresa tendría que ser liquidada

ALVARO FRÍAS

Después de casi cinco años y medio en la incertidumbre, hoy sabrán qué es lo que va a pasar con su dinero. Los más de cinco mil afectados (entre compradores de viviendas que nunca se entregaron, trabajadores, proveedores, bancos e incluso Hacienda y la Seguridad Social) que Aifos dejó en la cuneta cuando el 22 de julio de 2009 se declaró en concurso voluntario de acreedores tienen una cita en la Ciudad de la Justicia para una votación que marcará un precedente. De hecho, antes de las diez de la mañana, cuando estaba previsto que empezara a constituirse la junta de acreedores de Aifos, comenzaban a llegar muchos de los afectados.

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Málaga les ha citado en la sala en la que se celebró el juicio por el caso Malaya, en el que el dueño de Aifos, Jesús Ruiz Casado, fue condenado a tres años de prisión y a pagar una multa de 2.200.000 euros por cohecho y fraude.

Durante la junta, los acreedores tendrán que aprobar o rechazar la propuesta de convenio presentada por Aifos. Solo existe esta alternativa, ya que la aportada por un grupo de compradores no fue admitida por el titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Málaga, Antonio Bujalance, porque no alcanzó la cifra necesaria de adhesiones.

Entre otros aspectos, la promotora propone abonar el 50 por ciento del importe de los créditos ordinarios. La intención es pagar un 40 por ciento al finalizar el noveno año y, la parte restante, al finalizar el décimo.

Si esta propuesta se rechazase en las votaciones, Aifos tendría que ser liquidada, de forma que el dinero que se obtuviera por la venta de todos sus bienes se destinaría a saldar la deuda con los acreedores, que irían cobrando en orden de prioridad hasta agotarse el dinero. De esta forma, los peor parados serían quienes compraron una vivienda sobre plano, ya que tendrían por delante a las entidades financieras (que acumulan la mayor parte del débito), Hacienda, Seguridad Social, comunidades de propietarios y trabajadores.

Se trata de una votación enmarcada en los serios problemas económicos en los que se encuentra envuelta Aifos. El informe definitivo elaborado por los administradores concursales reveló la existencia de un agujero patrimonial de 120 millones de euros en la sociedad. Esta cifra es la diferencia entre sus activos, que suman un valor de 781 millones, y sus deudas, que se elevan a 901 millones de euros.

En la junta de hoy, los acreedores también podrán exigir aclaraciones sobre el informe de la administración concursal y el convenio propuesto. Tras ello, se deliberará y se votará.