Las tormentas del fin de semana pasan de largo por los embalses

El embalse de La Concepción, que abastece a la Costa del Sol, es el que tiene un nivel más bajo./
El embalse de La Concepción, que abastece a la Costa del Sol, es el que tiene un nivel más bajo.

Las mayores descargas de agua se produjeron en puntos de la Costa, por lo que apenas ayudaron a las reservas, que siguen a la baja

IGNACIO LILLOMálaga

Además de limpiar el ambiente de las ciudades, desengrasar las aceras y aliviar el campo, se esperaba que las tormentas del fin de semana pudieran paliar la situación de los embalses, algunos de los cuáles tienen ya escasez de reservas, después del largo verano con el consumo al máximo. En cambio, no ha sido así y ayer los datos de la red Hidrosur, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, reflejaban que las escorrentías apenas se habían dejado notar. La clave está en el punto donde se produjeron las mayores descargas, cerca de la Costa o en la Serranía de Ronda, y no en las cuencas del Guadalhorce y el Guadalteba, donde habrían sido más beneficiosas.

El volumen embalsado era todavía ayer 2,5 hectómetros inferior al del lunes anterior, con un total de 411,8 hectómetros, frente a los 414,3 que había el día 22. Las grandes presas de la provincia, como son la del Guadalteba; la del Guadalhorce y la de La Viñuela estaban ayer por debajo de los registros de la semana anterior, lo que significa que el consumo en este periodo había sido mayor que la capacidad de captar aportes por los aguaceros.

La buena noticia es que el pantano de La Concepción, que es el que abastece al litoral occidental y, precisamente, el que está peor de recursos, sí ha logrado aumentar, aunque de forma leve, gracias a los 70 litros por metro cuadrado que se contabilizaron entre el sábado y el domingo en la zona de Marbella. A última hora de ayer este contenía 18,75 hectómetros, levemente por encima del lunes pasado, lo que supone que ha captado al menos el mismo gasto realizado durante este periodo.

También las dos presas de laminación (que permiten controlar las avenidas de los ríos) prácticamente igualaban las cifras anteriores. Se trata del Limonero, que contiene al Guadalmedina, y que almacena 7,5 hectómetros; y Casasola, que hace lo propio con el Campanillas, y que tiene diez.

A pesar de todo, la situación de sequía que se ha extendido durante buena parte del año salvando este episodio aún no es preocupante en lo que se refiere a la disponibilidad de agua almacenada, tanto para el consumo como para el riego. Tan solo la zona de Marbella y su entorno inician el año hidrológico con un nivel bajo, aunque con el salvavidas que supone la desaladora, en el caso de que el otoño y el invierno vuelvan a ser tan secos como los anteriores.

Las tormentas del fin de semana han dejado un reguero de incidencias, especialmente en puntos cercanos al litoral, con inundaciones de bajos, locales y garajes; así como la caída de varios árboles, aunque sin daños personales. La terminal T3 del aeropuerto, inaugurada en 2010, sufrió goteras.