La Junta aleja a 3.000 viviendas en Málaga del fantasma de la demolición

La modificación de la LOUA afectará sólo a las pequeñas parcelaciones en el campo. :: A. P./
La modificación de la LOUA afectará sólo a las pequeñas parcelaciones en el campo. :: A. P.

La reforma de la LOUA anunciada por Susana Díaz afectará a pequeñas parcelaciones en suelo no urbanizable común cuya única salida hasta ahora era el derribo

AGUSTÍN PELÁEZ

Los dueños de casas ilegales construidas en suelo no urbanizable y más concretamente en pequeñas parcelaciones dormirán a partir de ahora mucho más tranquilos. Y lo harán desde el momento en que el anuncio realizado ayer por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el debate de la Comunidad de que el Consejo de Gobierno va a proponer al Parlamento una modificación de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), aleja el fantasma de la demolición de sus viviendas. La modificación anunciada afectará al artículo 185 de la LOUA, que establece que las parcelaciones ilegales no prescriben, lo que significa que siempre se puede ejercer sobre las casas construidas en estos terrenos la disciplina urbanística.

Pero ojo, la reforma planteada sólo afectará a pequeñas parcelaciones -parcelas que han sido segregadas en dos o más- y no a aquellas sobre las que se han construido urbanizaciones en toda regla. Al menos así lo explicó ayer a SUR la directora general de Vivienda y Ordenación del Territorio, Nieves Masegosa.

Pese a todo, la medida podrá beneficiar en el caso de la provincia, donde se estima existen unas 50.000 construcciones ilegales en el suelo no urbanizable, en torno a unas 3.000 viviendas, apenas el seis por ciento del total, mientras que en Andalucía las estimaciones de la Junta apuntan a que la reforma de la legislación urbanística podría permitir la regularización de entre 20.000 y 25.000 casas.

Según Masegosa, la reforma permitirá la prescripción para las viviendas construidas sobre pequeñas parcelaciones, abriéndoles de este modo la puerta del Decreto 2/2012, que entró en vigor durante el mandato del expresidente andaluz José Antonio Griñán, y que regula el régimen de la construcciones en el suelo no urbanizable de Andalucía, para que puedan ser declaradas como Asimilado a Fuera de Ordenación, una figura que sin permitirles la obtención de la licencia de primera ocupación, sí les posibilita acceder a los servicios básicos de luz y agua.

Hasta ahora, las edificaciones levantadas sobre suelo no urbanizable parcelados de manera ilegal no podían aspirar a acogerse al Decreto de regularización debido a que la LOUA establece que nunca prescribe el delito. Esa no prescripción conlleva que siempre se pueda ejercer sobre ellas la disciplina urbanística, procedimiento que sólo tiene un final posible: la reposición de la legalidad urbanística, o lo que es lo mismo la demolición.

Ha sido práctica común en muchos pueblos la segregación de una parcela común entre los descendientes de una familia, en las que los hijos se han construido sus casas. Según el presidente de la asociación de Viviendas irregulares de Mijas, Juan Antonio Blanco, de las casi 4.000 casas irregulares que pueden existir en este municipio de la Costa del Sol, la mitad se levantan sobre parcelaciones.

En Alcaucín, las viviendas construidas en terrenos parcelados en el campo pueden superar el medio millar, mientras que en Arenas, otro municipio de la Axarquía, rondan las 300.

Suelos protegidos

Masegosa dejó claro que la modificación del artículo 185 de la LOUA no afectará a las parcelaciones realizadas sobre suelos no urbanizables protegidos o situados en zonas inundables o de riesgo, sino sólo y exclusivamente a los calificados como no urbanizable común, toda vez que los primeros cuentan con una regulación específica.

La reforma tiene como finalidad poder dar el mismo trato a los dueños de casas construidas sobre pequeñas parcelaciones que a los propietarios que sí han podido acogerse a la declaración de Asimilado a Fuera de Ordenación al haber transcurrido más de seis años sin que hayan sido objeto de la disciplina urbanística por parte de los ayuntamientos.

La modificación de la LOUA es una antigua demanda de los colectivos de afectados de la provincia, que no alcanzaban a comprender por qué motivo estas construcciones no podían acogerse a Decreto 2/2012 de regularización, y que veían como desde la propia Junta se estaba instando a los ayuntamientos a iniciar expedientes contra las construcciones edificadas sobre terrenos parcelados, muchas veces incluso con el visto bueno de alcaldes que otorgaron licencias de construcción en contra de la legislación urbanística andaluza y que fueron adquiridas de buena por sus dueños.