«Es una leyenda urbana que por estar en un Parque Nacional no te dejen hacer nada»

María Luisa Gómez es una de las investigadoras principales del Parque Natural de Sierra de las Nieves. /
María Luisa Gómez es una de las investigadoras principales del Parque Natural de Sierra de las Nieves.

La presidenta de la Junta Rectora del Parque Natural de Sierra de las Nieves, María Luisa Gómez Moreno, celebra el último trámite para que el enclave logre la máxima protección, pero avisa: «Sin gestión y sin personas, el sello no servirá de nada»

ANA PÉREZ-BRYAN

Habla con la pasión de la que vive, respira y estudia la montaña. Conoce cada palmo de la que abraza Málaga, pero parte de su corazón está en la Sierra de las Nieves. A ella lleva dedicada desde que en 2002 se incorporara a la Junta Rectora de este Parque Natural que aspira convertirse en Nacional antes de 2016. María Luisa Gómez (Málaga, 1958), profesora titular de Análisis Geográfico Regional en la UMA, asumió el pasado mes de abril la presidencia de este órgano y celebra en estos días la puesta en marcha de uno de los últimos trámites para que esta joya natural disfrute de la máxima protección. «Cualidades tiene de sobra», insiste la experta, que sin embargo incluye en la ecuación otro factor para que el proyecto no quede cojo: el factor humano, el segundo gran pilar sobre el que sostiene su experiencia profesional de más de tres décadas.

Parece que tenemos cada vez más cerca que Sierra de las Nieves sea Parque Nacional...

La junta rectora está esperando la redacción preliminar del plan de ordenación para estudiarlo con detalle y que todos los agentes sociales lo conozcan en profundidad. Queremos que se difunda para conocer la opinión de todos.

Esta implicación será clave para que el proyecto salga adelante...

Claro, lo importante es que los habitantes de la zona sean conscientes de lo que supone un plan de ordenación de recursos naturales porque creo que hay poco conocimiento sobre lo que supone la gestión de un parque natural protegido. Hay más leyenda urbana que información real.

¿Cuáles son esas leyendas urbanas?

Por ejemplo que por estar en un Parque Nacional no te dejan hacer nada, o que te van a expropiar. Cuando me lo dicen me quedo sorprendida, sólo hace falta leerse la ley para saber que no es así. Por eso sería un buen momento, también, para que la administración tuviera más en cuenta las sugerencias que se les hace, porque cuando se han hecho determinadas alegaciones con respecto al Parque Natural (la figura actual) rara vez se han tenido en cuenta.

¿En qué no se les hace caso?

Yo te hablo de mi campo de trabajo, que es la metodología. Por ejemplo, una cosa que ignora la población es que quienes hacen los planes de ordenación son consultorías externas a la administración y además la mayor parte de las veces no están en Málaga. Sería deseable, en este sentido, que el plan de ordenación no se limitara a hacer un catálogo de cosas sin tener en cuenta la cartografía, es decir, que a cada lugar se le aplique un uso concreto...

Pero un plan de este tipo debería ser algo minucioso, ¿no?

Pues no lo es, y lamentablemente esto está muy extendido en los procesos de las consultorías. Ten en cuenta que ellos trabajan con un presupuesto determinado y da para lo que da. Además hay otra cuestión que es contraproducente en la visión que tienen las poblaciones implicadas, y es que hasta ahora se ha aplicado la perspectiva proteccionista, es decir, «no, no y no»; y no un criterio propositiva, que es decir «sí, pero hasta aquí».

Eso sería lo deseable...

Claro, eso es lo que a mí me gustaría, pero yo no sé lo que nos van a dar.

Es decir, que asume que «nos lo van a dar», que Sierra de las Nieves será Parque Nacional...

Es que es un derecho, no una posibilidad ni un premio, implica saldar una deuda porque cumplimos todos los requisitos. Seremos Parque Nacional, es cuestión de tiempo, creo que antes de 2016. Eso fue lo que nos transmitió el representante de la administración nacional que estuvo aquí en abril. Ahora, también te digo una cosa: si los habitantes de la zona no son conscientes de lo que tienen no lo utilizarán y, por lo tanto, no lo aprovecharán. Por eso hay que trabajar en que todo el mundo sepa qué implica ser Parque Nacional, porque este sello sin una gestión ni unas personas detrás no servirá de nada.

¿Qué ventajas tendrá esa catalogación?

La primera es una mayor visibilidad, a escala mundial, pero hay que saber gestionarla. Es como si yo le doy un móvil con todas las posibilidades a alguien que no quiere aprender. Por ejemplo, ahora mismo la mayor parte de las empresas de turismo activo no están radicadas en el parque y sin embargo disfrutan de él, y eso hace que la gente de la zona no se beneficie económicamente. Imagínate con el potencial que tiene la Costa del Sol lo que supondría de visitas para el parque. Tampoco se trata de que haya aglomeraciones, pero sí un goteo controlado, y sobre todo que ese tipo de turismo sea beneficioso.

¿Y cómo se ejerce este control?

Ahora se ejerce a través de la red de senderos públicos, en concreto a través de los agentes forestales. Además, el tipo de actividades que se hacen dentro del parque tienen que tener un permiso previo por parte de la Junta de Andalucía, pero llevamos así desde 1989, es decir, desde que Sierra de las Nieves es Parque Natural. Cuando sea Parque Nacional no cambiará nada, salvo la caza y la pesca, que no estarán permitidas en la zona protegida.

En principio habrá 18.000 hectáreas protegidas, cuando el Parque Natural es más extenso. Algunos sectores también han pedido la inclusión en el plan de la cara sur de Sierra Blanca y Sierra Bermeja. ¿Por qué no se protege todo?

Yo creo que la razón es por la gestión, es decir, por el dinero, eso lo complicaría todo muchísimo.

¿Y usted como experta cree que con esas 18.000 hectáreas es suficiente?

Al menos para la zona de los pinsapos sí. Mira, te voy a hablar como geógrafa que lleva 30 años investigando sobre estas zonas de montaña: no hay que trabajar en la gestión de espacios que estén aislados, sino en zonas conectadas, porque el monte no diferencia entre las zonas protegidas y las que no lo están. Hay que pensar en el entorno en general, independientemente de las figuras de protección. Es cuestión de educación y de gestión, de puro sentido común, y de asumir que la sostenibilidad es rentable, ¡tenemos que creérnoslo!

¿Cuáles son las joyas de la Sierra de las Nieves? ¿Qué aportarán al mapa de los Parques Nacionales?

Los pinsapos, son únicos en Europa, y están extraordinariamente cuidados. Es más, si los forestales de los 60 y los 70 no se hubieran dejado la piel en protegerlos hoy no los tendríamos. Y si me preguntas a mí, me gusta perderme es en las terrazas, que tienen un valor increíble por la labor que han hecho durante décadas los campesinos del entorno. También en determinadas zonas de los pinsapos, como el pinsapo de las Escaleretas, es como estar en un cuento. Lo que te voy a decir va a sonar fatal, pero subir al pico de Torrecilla me dice menos (risas), eso es para los deportistas y yo no lo soy. A mí lo que me gusta es ver cómo el hombre se relaciona con la naturaleza.

La reivindicación de que este espacio sea Parque Nacional se remonta a los años 30. ¿Por qué se ha tardado tanto en solicitar esta figura?

Porque todo lo que tiene que ver con una cartografía precisa de los usos del territorio tiene que ver con la política, y eso va por delante. La investigación queda en un segundo plano.

¿Cuál es su deseo para Sierra de las Nieves como Parque Nacional?

Que las cosas funcionen, que los ciudadanos se impliquen y que disfruten del parque tanto como área de alto valor ambiental como espacio que les permita ser más felices y vivir mejor.