Bancosol estudia incorporar productos congelados a su reparto de alimentos

Bancosol reparte sobre todo artículos no perecederos./
Bancosol reparte sobre todo artículos no perecederos.

La entidad busca financiación para instalar arcones de frío en las asociaciones encargadas de hacer llegar la comida a las familias en crisis

AMANDA SALAZARMálaga

Primero fueron los productos no perecederos, como arroz, pasta, galletas y conservas. Luego, se incorporaron los frescos, con el reparto de frutas, verduras y lácteos provenientes de los excedentes de Mercamálaga y también del programa europeo FAGA, gestionado por la Junta de Andalucía. Pero ahora el Banco de Alimentos de Málaga, Bancosol quiere dar un paso más en su ayuda a las familias más necesitadas y estudia incorporar congelados a su distribución de alimentos.

La tercera edición de la Gran Recogida ya tiene fecha

La tercera edición de la Gran Recogida de alimentos ya tiene fecha. Será los días 28 y 29 de noviembre y sus organizadores esperan mantener la cifra lograda el año pasado en la provincia, con 550 toneladas de comida. Aunque aún se desconocen las novedades de esta nueva campaña solidaria, el presidente de Bancosol, Javier Peña, asegura que contarán con puntos de entrega de alimentos en los supermercados. Bancosol ya ha repartido entre las familias el 90% de los alimentos que se consiguieron en Málaga con la anterior Gran Recogida.

El objetivo, según explica su presidente y responsable también de los bancos de alimentos a nivel andaluz, Javier Peña, es completar la dieta de los beneficiarios añadiendo carne y pescado que, de otra forma, solo llegan a cuentagotas.

Para ello, Bancosol busca ahora financiación para tejer una red regional y crear la infraestructura necesaria que garantice la cadena de frío desde la industria alimentaria que dona el producto hasta el usuario final, pasando por las asociaciones de barrio que se encargan directamente del reparto de la comida.

«Hasta ahora, el poco producto congelado que nos llegaba gracias a donaciones solo lo podíamos repartir entre las entidades que contaban con comedor propio y que, por tanto, contaban con cámara refrigerada, pero no llegaba a los hogares», afirma Peña. Las sedes de los bancos de alimentos andaluces, explica, ya cuentan con una dotación de frío y sus almacenes, en mayor o menor medida, disponen de cámaras refrigeradas, además de camiones especiales. Así, el proyecto se centra en añadir otros dos vehículos de frío de medio tonelaje para contar con una flota propia que realice los transportes a través de toda Andalucía, y en llevar arcones congeladores a las ONG que trabajan con Bancosol.

Unos 500.000 euros

«En total, calculamos que la inversión supondría unos 500.000 euros y esperamos poder reunirlos para que empiece a funcionar en un año», añade Peña. De hecho, Bancosol ya ha hecho un pequeño ensayo en Málaga dotando a una quincena de asociaciones con estos arcones frigoríficos, pero para llegar a los 56.000 beneficiarios de la entidad en las 242 asociaciones con las que colabora en la provincia, haría falta instalar un centenar de arcones de este tipo.

Las ONG, por su parte, tendrían que abastecerse de cajas isotérmicas o bolsas de congelados para realizar el reparto a los usuarios y garantizar así que la comida llega en perfectas condiciones a los hogares más necesitados.

Peña señala que con esta actuación no se cubriría por completo la necesidad de estas familias, pero sí que se completaría la dieta con una alimentación más equilibrada, algo que considera indispensable teniendo en cuenta que gran parte de los beneficiarios que pide ayuda a Bancosol tienen hijos menores de edad a su cargo. «Los bancos de alimentos entregamos apenas un 30% de la necesidad global; es un complemento a lo que una persona necesita para poder subsistir, pero tenemos que intentar que sea lo más saludable posible dado que los índices de pobreza infantil existentes siguen en aumento», indica Peña.