Hallan más de 200 armas y explosivos en una vivienda en Rincón de la Victoria

Agentes de la Guardia Civil han detenido a un vecino del municipio en relación al arsenal, al que llegaron a raíz de una investigación urbanística

JUAN CANOMálaga

La Guardia Civil ha intervenido en la Costa del Sol uno de los mayores arsenales hallados hasta la fecha en España. Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) y del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Benemérita se han incautado de más de 200 armas y material explosivo en una vivienda ubicada en el municipio de Rincón de la Victoria.

La intervención, que se produjo a principios de mes, viene derivada de una línea de trabajo de la operación Yedra, en la que se investigan posibles delitos de blanqueo de capitales y contra la ordenación del territorio. En la primera fase, que se desarrolló en mayo, los agentes detuvieron a ocho personas, entre ellas dos empleados de la Gerencia de Urbanismo y un policía local de Málaga.

En uno de los registros de la operación, realizado en un domicilio, los investigadores hallaron varias armas. Al indagar en su procedencia, las pesquisas les llevaron hasta un vecino de Rincón de la Victoria, que ha sido detenido. Fuentes cercanas al caso explicaron que el hombre, de nacionalidad española, no está relacionado con las Fuerzas de Seguridad ni con el Ejército; lo definieron como un «buscavidas» que ha ejercido diferentes profesiones.

Bien conservadas

Ni sus vecinos ni los propios agentes podían imaginar lo que escondía de puertas para adentro. La sorpresa para los investigadores vino cuando, al registrar su casa, descubrieron un auténtico arsenal. Había desde armas cortas y largas unas en perfecto estado de conservación y otras, inutilizadas hasta material de artillería y armamento de guerra, como granadas de mano y cartuchos de mortero. No en vano, hubo que movilizar al Servicio de Desactivación de Explosivos de la Guardia Civil, como informó ayer La Opinión de Málaga. Las fuentes cifraron en más de 200 las armas intervenidas en la operación, entre las que también había escopetas, fusiles de asalto y ametralladoras.

El reto que ahora afronta la investigación es determinar el origen de ese arsenal y, sobre todo, su destino. A los agentes del Seprona y del ECO se han sumado ahora efectivos de distintas unidades centrales de la Guardia Civil, que tienen la misión de estudiar las posibles ramificaciones con el crimen organizado. Entre tanto, las armas están siendo analizadas por los departamentos de balística para averiguar si se han utilizado para cometer hechos delictivos.