Urbanismo sigue sin tener el plan para frenar el deterioro de la Alcazaba y Gibralfaro

Tablón y puntales colocados en un tramo de la muralla sur de la Alcazaba./Germán Pozo
Tablón y puntales colocados en un tramo de la muralla sur de la Alcazaba. / Germán Pozo

Colectivos culturales exigen una actuación integral tras los últimos desprendimientos en el conjunto monumental más visitado de Málaga

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

La Gerencia Municipal de Urbanismo aún no tiene redactado el proyecto integral de revisión y restauración de la Alcazaba y del castillo de Gibralfaro para evitar el progresivo deterioro que sufre el conjunto monumental más visitado de Málaga, evidenciado el pasado noviembre por el desmoronamiento de un tramo de la muralla norte del castillo y estos días por un desprendimiento en la de la Alcazaba que da al paseo de Juan Temboury, obligando en ambos casos a apuntalar para asegurar su estabilidad.

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Pese a que fue en noviembre cuando el alcalde, Francisco de la Torre, anunció la elaboración de un plan de actuación integral en la fortaleza, la realidad a día de hoy es que en el Ayuntamiento no se atreven a ponerle fecha. «Se está redactando el proyecto de reparación y reposición, incluso con asesoramiento externo de profesionales porque se trata de una actuación muy delicada y compleja. No podemos hablar de cuándo estará listo porque tiene que ser supervisado al detalle para cumplir los requisitos que se exigen para intervenir en un Bien de Interés Cultural», argumenta el concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, quien remarca que una vez finalizado el documento, deberá ser remitido a la Consejería de Cultura para que le dé su visto bueno antes de poder sacar a concurso la ejecución de los trabajos.

Toda esta tramitación puede comerse varios meses. Mientras tanto, se mantendrán los apuntalamientos. De forma paralela, el Ayuntamiento sigue sin contratar la batería de pequeñas reparaciones que salió a concurso en octubre del año pasado por un importe de 150.000 euros. Sobre esta demora, Pomares asegura que se firmará en unas semanas y aclara que este proyecto es para corregir y reparar algunas deficiencias detectadas por Urbanismo y Cultura que son independientes a la recuperación de los tramos de muralla apuntalada, que requieren de una intervención más especializada y que se acometerá en el marco de ese anunciado plan integral.

Ante la última muestra del deterioro que padece la fortaleza, colectivos culturales de la ciudad exigieron ayer al Ayuntamiento que acometa de una vez por todas un plan continuado de restauración y mantenimiento del conjunto monumental. «Es necesario que se planifique y se ejecute cuanto antes una actuación profunda en la Alcazaba y Gibralfaro, porque si no se frena ahora el deterioro se irá extendiendo», advertía la vicepresidenta y responsable del área de Patrimonio de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, Rosario Camacho. En la misma línea se expresaban desde el Ateneo. «El apuntalamiento resulta penoso estéticamente y no puede ser una solución que se mantenga en el tiempo. Hace falta un plan urgente de restauración y conservación para garantizar la conservación de todo el conjunto, pero especialmente en la muralla, que es la que presenta mayor deterioro», exponía su presidenta, Victoria Abón. Por su parte, desde la asociación cultural Zegrí insta al Consistorio a «dejar de perderse en palabras y actuar ya». «Lo que ocurrió en Gibralfaro fue muy importante, y ahora en la Alcazaba. ¿Quién te dice que dentro de poco no se va a caer otro muro? Estamos hablando del monumento más visitado en la ciudad. Si Málaga quiere ser cultural debe conservar sus monumentos en perfecto estado de conservación, apuntó Salvador Jiménez.