Urbanismo desoyó tres años las denuncias vecinales sobre un edificio de apartamentos

Aspecto de los dos áticos con terraza construidos sobre el edificio protegido. /Ñito Salas
Aspecto de los dos áticos con terraza construidos sobre el edificio protegido. / Ñito Salas

El establecimiento, ubicado en la calle Echegaray, opera sin el permiso de cambio de uso que tiene que conceder el Ayuntamiento

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

La proliferación de edificios de apartamentos turísticos en el Centro sigue entrando en colisión con los derechos de vecinos residentes que, en ocasiones, se ven impotentes al comprobar que las denuncias que presentan ante el Ayuntamiento caen en saco roto o tardan demasiado tiempo en ser atendidas. A finales del año pasado, este periódico se hizo eco del caso de un hostel situado en un edificio de oficinas de la calle Panaderos que finalmente, al ser denunciado por otros propietarios del inmueble, cerró tras recibir una orden del Consistorio, al carecer de los permisos necesarios para funcionar. En una situación parecida se encuentra un edificio de apartamentos turísticos de la calle Echegaray respecto al que los vecinos del entorno presentaron denuncias que tardaron tres años en ser atendidas por la Gerencia Municipal de Urbanismo.

El inmueble en cuestión, ubicado en el número 7 de la calle, frente al Teatro Echegaray, cuenta con protección arquitectónica de grado 1, por lo que la actuación máxima que se podía hacer en él era la rehabilitación, sin aumentar superficies edificables ni producir cambios en su configuración externa. Desde el momento en que se llevaron a cabo las obras, vecinos del entorno presentaron las correspondientes denuncias en Urbanismo, alertados por la construcción que se estaba realizando. Según la documentación a la que ha podido tener acceso este periódico, uno de esos escritos entró en el registro de la Gerencia el 6 de octubre de 2015, y también llegó otro al Ayuntamiento el 19 de junio del año pasado. Sin embargo, no fue hasta tres años después, el 4 de octubre de 2018, cuando el servicio de Infracciones de Urbanismo redactó el primer informe respecto a este asunto, justamente un día antes de que el grupo municipal de IU-Málaga para la Gente pudiera tener acceso al expediente, que previamente había demandado a raíz de las denuncias de los vecinos afectados.

El Consistorio valoró las obras realizadas un día antes de que IU-Málaga para la Gente pudiera acceder al expediente

En ese informe, se admite que la visita del inspector municipal se produjo el 25 de julio del año pasado, un mes después de la denuncia vecinal de junio, y se reseña que el edificio presenta actualmente «cinco plantas sobre rasante, lo que se contradice con la ficha del catálogo de edificios protegidos en el que señala que son cuatro plantas en total». «Se observa que junto al patio interior medianero con el edificio número 5 de la misma calle, en origen tenía una altura menos. Al día de la fecha presenta la misma altura que el resto de la edificación, de lo que se deduce que ha ampliado por elevación esta parte del inmueble», añade el informe, que concluye que «se puede apreciar la existencia de una planta de más».

La Junta también avisó

También la delegación provincial de la Consejería de Cultura alertó en mayo de 2017 a Urbanismo de que había detectado una volumetría en el edificio que no se correspondía con su configuración original, por lo que podría no ser compatible con su protección y pedía al Ayuntamiento que lo investigara. Sin embargo, según señalaron ayer desde Urbanismo, el expediente de infracción por obras se ha archivado porque la elevación de planta estaba contemplada en el proyecto que fue autorizado por la Gerencia, que analiza si pudo existir «falsedad documental» en los planos que se aportaron para obtener la licencia.

No obstante, Urbanismo sí mantiene en curso un expediente de infracción por el uso del inmueble para apartamentos turísticos sin que haya obtenido aún la licencia de cambio de uso para ello, ya que la licencia de obras para la reforma fue concedida para viviendas. Fuentes cercanas a la sociedad gestora de los apartamentos, que se anuncian como Picasso Suites junto con unos existentes en la calle San Agustín, aseguraron que llevan «tres años para obtener el cambio de uso» y confiaron en estar «al final del recorrido» para recabarlo.

Por su parte, algunos de los vecinos que presentaron las denuncias mostraron su malestar por la lenta intervención del Ayuntamiento. «No han movido nada hasta que IU se ha interesado. Llegué a hablar con técnicos de Urbanismo, pero nunca me hicieron caso», relató una vecina.