La última lista de De la Torre sigue generando mucha insatisfacción

De la Torre y Porras, tras una junta de gobierno local./ Ñito Salas
De la Torre y Porras, tras una junta de gobierno local. / Ñito Salas

Ha amagado con números dos imposibles, y para algunos ediles su sucesora es Teresa Porras. Ha dejado fuera a colaboradores convencidos, y para rematar, el rescate de Raúl López no ha sentado bien

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El cabeza de cartel por el PP a las municipales en Málaga, Francisco de la Torre, el hasta ahora sempiterno alcalde desde que el año 2000 la ya jubilada Celia Villalobos le cediese la vara de mando cuando se marchó de ministra de Sanidad a Madrid, que ya ha llovido, guardará para sí una sensación amarga. La que parece que por fin será su última lista a las municipales como líder ha dejado un reguero de heridos, que así se sienten, insatisfechos; y de críticas por no haber sabido culminar un proyecto en el que aunar alguna cara de relumbrón y mediática, como había intentado hacer Casado con Pablo Montesinos (aunque este año con la estrategia escorada a la derecha parece que con poco éxito), y a ediles que hubiesen demostrado su buen hacer en el trabajo. Por contra, el alcalde ha estado amagando desde noviembre con un número dos de postín, y ya han salido a la palestra dos que le han dicho que no, el regidor de Estepona, José María García Urbano; y al diputado andaluz Miguel Ángel Ruiz, la eterna promesa del PP que no termina de cuajar en un puesto de liderazgo. Estos son los que sabemos, pero algún día convendría tener un confesionario y que vayan pasando uno a uno todos los que le han dicho sonoramente que no al alcalde, que sabemos que no son pocos, aunque algunos hayan pedido no saltar a la palestra informativa. Hace días, una de ellos decía expresamente que los de la privada no tienen por qué verse mezclados en estos asuntos si no dan el paso. Razón no le faltaba.

Pues a lo que íbamos. Como contaba esta sección el pasado 4 de abril 'Ediles al borde de un ataque de nervios: De la Torre busca a su número dos', eso era lo que pasaba exactamente, que parece no haberse fraguado en Susana Carillo, una directiva de Endesa con buenas credenciales, que debido a su falta de conocimiento en la sociedad malagueña hace pensar a los que serán sus compañeros que no va a cubrir las expectativas de empujar con fuerza al candidato, más que nada porque, aunque nadie pone en duda su valía, fuera de su círculo es una perfecta desconocida. También se contaba que más allá de 'su Paco y su Teresa', como dicen con cierta sorna los ediles populares a Porras y a Pomares, casi todos estaban en la cuerda floja. Y así ha sido. Porras, pese al caso Villas del Arenal –que según pareció el pasado día 25 de su comparecencia algo se ha desinflado– ha sido ungida con el glorioso número tres por De la Torre. Esta estrategia, que para muchos ha sido incomprensible, para otros sólo tiene un objetivo: si De la Torre se marchara, que se quede 'su Teresa' al mando, ya que es más que obvio que Carillo no estaría en la jugada de la sucesión, como aventuran todos a decir. De no se sabe qué sucesión, si la de la alcaldía o la de líder de la oposición, que las generales han dejado una estela en el aire muy sospechosa. Huele a cambios.

Innegable que Elvira Maeso no se ha ido sola. Es obvio que después de ser tres no quería relegarse a los puestos traseros. De ahí que vuelva a la Universidad. Y un tanto de lo mismo le ha pasado a María del Mar Martín Rojo, que algunos no entienden aún como el alcalde no ha contado con ella en mejores puestos. Cuando a Elisa Pérez de Siles le encargó el regidor Comercio y Vía Pública en una de las crisis de gobierno (de las que ha habido una buena tanda en este mandato) empezó a sonar que Martín Rojo se quedaba sin cartera de gestión con los ciudadanos (ya que Turismo todos lo consideran un paseo de alfombra roja) y que eso le pasaría factura. Pues así ha sido. Ella parece que se va más que feliz a su trabajo en la CEM.

Hay vida más allá de la política, que dijera el alcalde, pero que algunos no saben finalmente cómo concretar. No es el caso de Martín Rojo como tampoco lo es de Eva Sánchez Teba, que no se ha conformado con un puesto aledaño, y seguirá de profesora en la UMA. Y eso que hizo un esfuerzo a última hora incorporándose al equipo de gobierno del PP y compaginándolo con su empleo. No se lo han premiado. Como tampoco ha salido bien parada Mar Torres (núm. 16) que incluso al entrar de edil se hizo un requiebro en la comisión de Derechos Sociales para nombrarla presidenta cuando ya lo era Gema del Corral. Cambios de cara a la galería, que no se han visto reflejados en las notas de fin de curso, en las listas.

Se quedaban flipados algunos ediles cuando María Rosa Sánchez, la número seis, saltaba de de Ciudadanos al PP, dándose de baja en el naranja el día antes de que el alcalde diera su nombre. Políticos de ida y vuelta. Habrá que acostumbrarse. La no ya tan flamante número 6 (extrapolándose los resultados de las generales, el PP se quedaría en cinco; y aunque hay que incluir el 'factor de la Torre', los 40.000 votos más del PSOE son muchos), directiva en la empresa pública Turismo Andaluz, es para la mayoría otra desconocida. Así que tampoco entienden qué tirón va a dar de la lista.

Los que se han ido solos

Y luego incongruencias como que no se haya premiado el trabajo de Ruth Sarabia, que cae de nuevo a puestos tan traseros como el trece, que en estas circunstancias no está ni mucho menos asegurado. O José del Río, que está otra vez en el abismo del 12. Al PP las encuestas les daban en febrero 11-12 ediles. Y como corren los tiempos, febrero parece ya historia. Cabe recordar la estampida de Raúl Jiménez y Carmen Casero, a la Junta;o la fallida de Mario Cortés, al Congreso de los Diputados, donde no ha conseguido asiento al ir como número 3. Parece que le salvó los muebles al que tampoco obtuvo el beneplácito de De la Torre para entrar en la lista, al casadista Juande Villena, que en principio iba de tres a la Cámara baja.

Para rematar, De la Torre ha rescatado al exedil de su guardia pretoriana Raúl López, que no es que lo hubiese dejado caer, ya que lo repescó de gerente de Smassa (donde son sonoros los quebraderos de cabeza que da). Una elección que no ha sentado muy bien a parte del equipo. En fin, que pocos están contentos y que los enfadados hacen mucho más ruido. Como siempre.